blogeditor · 29 de junio de 2020
Si la semana pasada manifestamos nuestra preocupación por el futuro del Consejo Nacional para prevenir la discriminación, CONAPRED, ahora sumamos otra preocupación más: el SIPINNA, que fue ‘desconocido’ por el presidente López Obrador en su conferencia matutina del lunes.
El Sistema para la Protección de niños, niñas y adolescentes (SIPINNA) es una institución importante, que tiene un presupuesto de menos de 70 millones de pesos -que para un Estado es poco- y que se encarga de sentar autoridades a nivel federal, estatal y municipal a la mesa para que tomen decisiones y acciones para que los derechos de 40 millones de mexicanos menores de 18 años sean una realidad… si bien poco a poco.
El presidente ha dicho que buscará desaparecer legalmente 100 instituciones que, a su parecer, sólo generan gastos de los cuales el país puede prescindir. No estoy de acuerdo. Todo lo que abone para lograr que grupos en situación de discriminación o vulnerabilidad, como infancia y adolescencia (que se ven obligados a trabajar, tienen un alto índice de embarazo a temprana edad, que pueden ser capturados por la delincuencia el narcotráfico y además viven más pobreza que la población en general) es una mala idea. No es un gasto, es una inversión. Lo mismo pienso de CONAPRED y todo lo que trabaje a favor de los derechos humanos: no debe haber ni un peso menos de presupuesto a estas instituciones.
Esta semana, por cierto, tenemos una columna de opinión al respecto: Lídice, la hija de Gilberto Rincón Gallardo, el fundador de Conapred y uno de los padres de la Convención sobre los derechos de las personas con discapacidad, escribe una carta abierta al presidente López Obrador donde cuenta su personal historia con la discriminación y lo llama a fortalecer la institución que creó su padre. Lídice tiene una trayectoria propia en la lucha contra la no discriminación y los derechos de las personas y vive también con una discapacidad.
Mientras tanto en Yo También no paramos. Esta semana tuvimos nuestro primer conversatorio en línea para presentar la encuesta “La discapacidad y la epidemia de COVID-19, ¿qué hace falta?” y ¡hacen falta muchas cosas! De entrada visibilidad hacia las más difíciles circunstancias que viven las personas con discapacidad en la epidemia. Hicimos una nota al respecto y también pueden escuchar el conversatorio que está en Facebook, pero subrayo algunos datos que me parecen graves:
Como verán, hay mucho qué trabajar al respecto. Y necesitamos instituciones que impulsen que los derechos y necesidades particulares de las pcd sean vistos de manera transversal, en todos lados. Es de justicia elemental. Esta semana vivimos también un sismo fuerte, de 7.5 grados, en gran parte del país y de nuevo nos saltó a la cara que no estamos preparados en la respuesta de emergencia para atender personas con discapacidad.
Por otra parte, seguimos en plena pandemia, los casos de contagios y muertes no bajan y esta semana presentamos otra guía con datos útiles para personas con discapacidad motriz.
Nos da muchísimo gusto saber que la primera guía que lanzamos, la de Lectura Fácil (diseñada para personas con discapacidad intelectual, pero que sirve a todas las personas) ha tenido una excelente recepción. En Veracruz harán pósters con algunas de las imágenes y en Sinaloa la usaron como parte del Consejo Técnico de fin de ciclo de la secretaría de Educación pública local. Son guías que son útiles hoy y también en el futuro: esto no acaba. Ya nos han dicho que tendremos una segunda ola para fin de año que se sumará a otra enfermedad de temporada: la influenza. Por favor cuídense mucho.
Este texto fue publicado originalmente en Yo También.