Neutralidad violada

Redacción Animal Político · 12 de marzo de 2024

Neutralidad violada

La semana pasada la comisión de quejas y denuncias del INE dictó medidas cautelares y tutela preventiva en contra del titular del ejecutivo por expresiones vertidas en las conferencias mañaneras de los días 17 y 19 de febrero. En cualquier otro sexenio, esa sería la nota más relevante por semanas: un presidente que es reconvenido por violar la Constitución. En la actual administración, desgraciadamente es rutinaria la violación al principio de neutralidad por parte del presidente de la república.

Tras la elección del 2006, una de las preocupaciones centrales de los actores políticos fue justamente cómo garantizar que los servidores públicos, de todos los niveles, se mantuvieran alejados de las contiendas electorales. Para ello se reformó la constitución y el artículo 134 es muy claro respecto de la neutralidad que deben guardar los servidores públicos. El origen de esa reforma fue justamente la percepción de que los servidores públicos podían inclinar la balanza electoral en favor del partido en el gobierno; para garantizar piso parejo, para apuntalar la equidad en la contienda fue que se arribó a dicha reforma constitucional.

Desafortunadamente, un dato de este proceso electoral es la inobservancia sistemática de la Constitución y las leyes por parte del presidente y su partido. Ya estamos hoy ante unos comicios abrumadoramente inequitativos, y tengo la impresión de que difícilmente se corregirá esta situación. El presidente no percibe que su intromisión en el proceso sea inadecuada, él cree que lo que hace es ejercer su libertad de expresión y por tanto no veo medida cautelar alguna que lo haga desistirse, ni voz que le aconseje apegarse a la ley. Me temo que mientras más cerrada perciba la contienda, más injerencia va a querer tener. Pero además, no es únicamente el presidente, los servidores públicos emanados de Morena hacen lo mismo que su líder. Pero más allá de las intenciones o creencias del ejecutivo, lo que es un hecho es que la equidad está dañada.

El problema es que estas violaciones sistemáticas no sólo ensucian la contienda, sino que conducen al riesgo de la nulidad de la elección. La ley no es lo que el presidente cree que es, la ley es simplemente la ley, y el intervencionismo que hemos visto está prohibido.

Las autoridades electorales tienen el reto de hacer que se cumplan sus decisiones, no podemos acostumbrarnos al desacato como método. Ojalá pronto desterremos el fantasma de la nulidad y se reconduzca el proceso electoral hacia cauces de normalidad.

* Rodrigo Morales M. (@rodmoralmanz) fue consejero electoral en el Instituto Electoral del Distrito Federal y en el Instituto Federal Electoral. Actualmente es consultor internacional en materia electoral.