blogeditor · 1 de julio de 2019
Borngaybornthisway (Nací gay, nací así) es el blog de Paul Vitagliano, un hombre que se ha dado a la tarea de documentar cientos de historias alrededor de personas que han colaborado mandando su foto y su relato.
Las fotos muestran a niños sonrientes usando vestidos y naranjas en los pechos o posando, con las rodillas cruzadas, camisetas de color rosa y un Pequeño Pony en el regazo, o con gestos de diva. También hay fotos de niñas a las que le gusta empuñar martillos, jugar con coches o al rugby. Entre los textos, breves y tiernos, hay relatos felices y también alguno triste, aunque siempre con un mensaje final positivo.
Con más de 5 millones de visitas, Paul ha publicado su libro “Nacido de esta manera: Historias reales de Growing Up Gay“.
“Es difícil determinar la edad, pero creo que siempre supe que podría ser diferente”.
“Mirando hacia atrás en mis fotos, tengo recuerdos de hacer muchas cosas que consideraría realmente extravagantes y reveladoras. Pero en ese momento, solo estaba siendo yo”.
“Fui burlado y molestado por ser marica y marica durante la mayor parte de mi infancia. Pero tenía un maravilloso sistema de apoyo en casa, con padres y hermanas amorosos que ignoraban mi singularidad y que me amaban por ser yo”.
Y así podemos continuar con muchas historias más.
Cuando los disturbios de Stonewall comenzaron hace 50 años, nadie sabía que se convertiría en un momento tan crucial en el movimiento por los derechos de los homosexuales.
La primera marcha de aniversario de Stonewall se llevó a cabo el 28 de junio de 1970.
Le guste o no a mucha gente, el hecho ya trascendió. No solo es una comunidad la que esta en pro de los derechos de igualdad de las minorías con preferencia sexual gay, lésbica, travesti, transexual, bisexual e intersexual (GLTTBI), es una sociedad que consciente de sus diferencias aún necesita mucho que comprender, pero poco a poco se va transformando hacia un entendimiento sobre el tener gustos diferentes.
Si la homosexualidad estuviese ya normalizada en este país, no haría falta un Día del Orgullo Gay. Cualquier día del año, cada día, sería válido para que un hombre o mujer no tuviera que demostrar que se siente orgulloso.
En la marcha que se llevó a cabo este sábado en la Ciudad de México, en medio de aquel despiporre de plumas desatadas a lo Village People y Priscillas, reinas del desierto, vi a dos chicas lesbianas, con look casual de vaqueros y pinta de chicas formales con su hijo, reivindicando que la sociedad tiene que aceptar a los gays como personas normales con su trabajo, sus cargas familiares y todo lo que implica.
Por último, es bueno recordar para aquellos que aún se esfuerzan por atacar a la Comunidad LGBTTI que hay heterosexuales muy estrambóticos y homosexuales de lo más “normalito”. Las discriminaciones, siempre tan primarias y tan básicas, acabarán cuando hablemos menos de géneros y más de personas. Cada cual único y de su padre y su madre. Para entonces, creo que no hará falta organizar ningún Día del Orgullo Gay.
E incluso empezaremos a aceptar, que sí. Se nace gay.