blogeditor · 14 de marzo de 2022
En el informe de resultados de las auditorías al ejercicio de 2020 se observan muy pocas auditorías al gasto con perspectiva de género. La ASF realizó cuatro auditorías 1 al “Programa de Fortalecimiento a Transversalidad de la Perspectiva de Género”, etiquetado 100 % con perspectiva de género y con el que la Federación otorga subsidios a los proyectos de los Institutos de las Mujeres en las entidades federativas, Ciudad de México y todos los municipios del país, para promover la igualdad sustantiva.
Al inicio del 2020 se aprobaron $ 365.3 millones de pesos para este programa y desde las revisiones de @Simetríamx al avance del presupuesto durante 2020 -y que publicamos aquí en Animal Político- 2 señalamos que a mayo de 2020 el ejercicio de recursos era cero. El observar que no hubiera gasto ya era preocupante, lo que no sabíamos era que se cancelaría toda una modalidad de transferencia de recursos: la de los municipios.
Del total del programa, alrededor del 73 % corresponde a la “Modalidad I” y se distribuiría entre todas las entidades federativas para las Instancias de Mujeres de cada entidad, mientras que el 27 % restante, bajo la “Modalidad II”, se transferiría entre los más de 500 municipios y alcaldías de todo el país en proyectos que son validados por corresponder a los objetivos del programa.
En el informe de la Auditoría de 2020 se observa que las dos modalidades tuvieron problemas en la transferencia de recursos, lo que incluso dificultó su uso. En el caso de los recursos transferidos a las entidades federativas el monto a transferir se redujo y se observó “retraso en la entrega”, que dificultó el cumplimiento de las metas por parte de las entidades federativas que lo recibieron. Las 3 entidades federativas auditadas sobre este programa y que no alcanzaron las metas (Estado de México cumplió el 73.8 %, Jalisco el 74 % y Nuevo León con 84.7 %) justificaron que fue por la forma y tiempo en que les entregaron los recursos, lo que limitó el tiempo disponible para contratar los bienes y servicios que requerían. Esto, además de explicaciones asociadas a la disminución de gastos operativos por el trabajo en casa durante la pandemia y cambios en su estructura administrativa.
En cuanto a los recursos que debían recibir los municipios, la Auditoría señaló que las medidas de austeridad del Gobierno Federal 3 motivaron la cancelación de la transferencia de recursos a mediados de 2020, aún cuando 522 proyectos ya habían sido validados por Instituto Nacional de las Mujeres (INMUJERES) para recibir el dinero.
Se trató de un recorte de al menos 20 % del presupuesto original y que significó limitar la cobertura municipal de un programa con perspectiva de género en una situación de crisis sanitaria, económica y social que exigía una mayor presencia del Estado en la resolución de problemas que enfrentan las mujeres.
La misma ASF refirió que es fundamental el trabajo de las instituciones de mujeres a nivel local, así como la contribución de los proyectos financiados en la reducción de la desigualdad entre hombres y mujeres, de ahí lo reprochable de observar recortes o devoluciones de dinero que no pudo ser gastado por ineficiencia en la gestión de los recursos. Los recursos destinados a resolver los problemas de desigualdad entre hombres y mujeres deben cumplir su fin y ser la presencia del Estado en todo el país, ante las necesidades tan apremiantes de mujeres y niñas que urgen de soluciones y recursos.
1 Auditorías 415 (INMUJERES), 516 (Baja California), 1002 (Morelos) y 1329 (Tabasco).
2 Gasto sin perspectiva de género no será transformador.
3 “Decreto por el que se establecen las medidas de austeridad que deberán observar las dependencias y entidades de la Administración Pública Federal bajo los criterios que en el mismo se indican” publicado en el Diario Oficial de la Federación el 23 de abril de 2020.