¿Cómo aprovecharán las organizaciones criminales el Mundial para lavar dinero?

Joel Aguirre · 8 de junio de 2026

¿Cómo aprovecharán las organizaciones criminales el Mundial para lavar dinero?

No es casual que los grandes centros financieros como Nueva York, Londres y Hong Kong sean utilizados por las organizaciones criminales para lavar dinero, ya que en estos lugares, donde el dinero abunda, es más sencillo esconder activos sin que llamen la atención de las autoridades.

En México pasa algo similar, ya que invertir 50 millones de pesos puede llamar mucho la atención en un municipio de Michoacán, pero pasar inadvertido en San Pedro Garza García, Playa del Carmen o Santa Fe en la Ciudad de México.

El mismo principio aplica con la Copa Mundial, ya que esta tendrá una gran derrama económica, lo que les ofrece a las organizaciones criminales la oportunidad perfecta para camuflar sus operaciones ilegales, ya que sus negocios fachada van a poder reportar ingresos más altos de lo normal, sin que ello encienda las alertas de las autoridades.

 Factores que propiciarán el proceso de lavado de dinero

 El primer factor para considerar es que se trata de un evento de corta duración, de apenas 39 días. Lo cual permite crear negocios temporales como tiendas de souvenirs que pueden reportar altas ventas y márgenes inflados, las cuales será complicado que el SAT audite.

Además, en eventos como el Mundial las personas pagan sobreprecios importantes por los productos, por ende, se pueden simular no solo mayores ventas, sino márgenes más amplios de ganancia.

El segundo factor para considerar es la imposibilidad de la autoridad de determinar los flujos de personas. Pongamos como ejemplo un restaurante, este tiene una cantidad regular de clientes, que quizá crezca en fines de semana o en vacaciones, pero incrementos abruptos podrían llamar la atención del SAT o la UIF.

Sin embargo, el Mundial ofrece la excusa perfecta para crecimientos atípicos en las ventas, porque al ser un evento en donde llegan muchos turistas se puede simular que el restaurante estuvo vendiendo mucho más, aunque no sea así; es decir, ofrece una coartada perfecta para incrementos inusitados de ingresos.

El tercer factor es que estos eventos generan inflación sectorizada, por ejemplo, al haber más demanda de habitaciones de hotel, no resulta extraño que estos negocios suban los precios de los cuartos, lo que permite simular no solo más ventas, sino compras con tickets más altos.

Es decir, en cualquier otra situación resultaría altamente sospechoso que un negocio incremente sus precios un 50 %, los duplique e incluso los triplique, pero cuando hay inflación en una zona derivado de un evento, se puede justificar y ayudar a esconder ganancias simuladas.

El cuarto factor son los gastos extraordinarios, que no solo realizan los turistas, sino también los mexicanos. Por ejemplo, una tienda deportiva puede decir que vendió una cantidad atípica de playeras de futbol en el marco del Mundial y esto puede repetirse con muchos otros productos y mercados.

De forma que el Mundial provee una explicación creíble para que determinados negocios argumenten que la Copa se tradujo en mayores ventas, sin que tenga que ser cierto.

 El quinto factor es un flujo atípico de divisas, ya que muchos turistas de diferentes países llegarán a México, lo que puede derivar en el ingreso de moneda de distintas naciones, pero la trampa está en que esas cantidades pueden llegar como pago de servicios ilegales, por ejemplo, por venta de droga, pero disfrazar su ingreso como una estrategia de las casas de cambio para dar servicio a los turistas.

Otra variante es el envío de dinero proveniente de otros países, proceso que se hace con regularidad simulando remesas, pero en este caso se puede disfrazar como envíos de familiares a aficionados que vienen al Mundial, cuando en realidad son pagos por drogas u otros productos.

Un sexto factor es la contratación de servicios temporales, por ejemplo, muchas empresas van a contratar para sus empleados banquetes, pantallas, sonidos, mesas y animación para ver los partidos de la selección, lo que abre la puerta a que empresas simulen tener más ventas o eventos de los que en realidad hubo.

El principal problema que tiene la autoridad es la imposibilidad de revisar si estos servicios en realidad se están prestando o no, sobre todo si se realizan en gran escala en distintas partes del país y por varias organizaciones criminales a la vez, de forma que el personal del SAT es insuficiente.

A manera de conclusión

No es que el Mundial genere nuevas maneras de lavado de dinero, dichas estrategias ya existen, sino que proporciona una coartada creíble para movimientos financieros que en otras circunstancias resultarían poco creíbles, creando una especie de cortina estadística en donde incrementos acelerados de ventas, ocupación o flujo de efectivo no resultan llamativos, facilitando de esta forma el lavado de dinero. 

Para hacer frente a ello, tanto el SAT como la UIF debieron haber modificado desde hace un par de años sus mecanismos de detección de movimientos atípicos, pero el problema es la imposibilidad de calibrar el sistema de forma adecuada, porque como no sabes la forma en la que se comportarán los mercados en el marco del Mundial, generar un piso base que haga posible detectar anormalidades se vuelve casi imposible.

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Víctor Manuel Sánchez Valdés es profesor investigador de la Universidad Autónoma de Coahuila, especialista en seguridad pública y doctor en políticas públicas por el CIDE. Correo: [email protected] / Redes: @victorsanval