Redacción Animal Político · 4 de marzo de 2024
Hoy en día el tema de la tecnología y la inteligencia artificial ha adquirido mucha relevancia, no sólo en la discusión en redes sociales, sino en el día a día. Esta es una buena noticia, no solo por el futuro del país, sino por el presente.
Gracias a la pandemia generada por el COVID-19, México dio un salto significativo en temas de tecnología. Pese a esos avances, se estima que para 2025 la región de América Latina requerirá 1.2 millones de desarrolladores en software. Este número es sin distinción de género; sin embargo, es fundamental considerar que las mujeres empecemos a sumarnos en estas áreas, pues aunque hemos avanzado en el tema, necesitamos tecnología inclusiva y con perspectiva de género. Para que esto suceda, por tanto, las mujeres requerimos estar en la discusión y solución de problemas tecnológicos. La inclusión en este campo es muy importante, pues es un ámbito que ha sido dominado por hombres. Sin embargo, ese proceso de incorporación de las mujeres no es tan sencillo como parece.
La brecha de género es una forma de representar la disparidad que existe entre hombres y mujeres en cuanto a derechos, recursos y oportunidades. Las mujeres representamos el 52 % de la población mexicana; sin embargo, cuando hablamos de la participación de las mujeres en temas de tecnología las cifras cambian. Por ejemplo, cuando le preguntas a una niña qué quiere ser de grande, solamente el 10 % responde que busca dedicarse a algo relacionado a STEM (Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas) en comparación de los niños, en los que esta incidencia es de un 27 %. Este dato se relaciona con la participación real de las mujeres adultas en el campo tecnológico: si bien las mujeres constituimos el 43 % de la fuerza laboral, en temas de STEM solamente representamos el 35 % y en tecnología sólo el 25 %. Estos datos se pueden contrastar con la participación profesional de las mujeres en temas sociales, en los que se identifica una representación del 65 %.
Estos datos impactan en el sector empresarial y de emprendimiento, ya que solamente 1 de cada 10 empresas enfocadas en tecnología es liderada por una mujer, lo que derivan -por ejemplo- en que únicamente el 9 % de las mujeres son CEO en una empresa y que apenas el 13 % de los puestos directivos son ocupados por mujeres. Otra problemática a la cual nos enfrentamos las mujeres es la brecha salarial, la cual es del 16 %, es decir, de cada $100 pesos que gana un hombre una mujer gana $86 pesos haciendo el mismo trabajo y teniendo los mismos estudios. Esta situación evidentemente injusta es sólo una de las expresiones de la desigualdad y a veces invisibillización de las mujeres y de sus esfuerzos laborales y profesionales.
Hackademy es un esfuerzo que surgió en el 2018, respondiendo a la necesidad de disminuir la fricción entre la escuela superior y la iniciativa privada, logrando generar talento capacitado para las necesidades de la industria de la tecnología. Durante los primeros dos años de trabajo logramos beneficiar a más de 150 personas de América Latina: personas de 18 hasta 54 años, con objetivos en común encaminados a conseguir un mejor empleo y por consiguiente un mejor salario. Durante este tiempo, me fui dando cuenta que estos beneficios generados en colectivo por Hackademy en su mayoría eran aprovechados por hombres. Si bien nuestros programas no tenían una distinción de género, algo ocurría que hacía parecer que las mujeres no estaban interesadas en obtener los beneficios del programa que, en ese momento, implicaba becas de 100 %.
Este tema fue algo que llamó mi atención, pues tenia a muy buenas mentoras en el programa y las pocas mujeres que se inscribían al mismo eran mujeres muy buenas en programación, así como las mujeres que conocía en hackathones y eventos de tecnología. Teniendo en mente estas cuestiones, en el 2021 logramos el nacimiento de Hackwomen, una comunidad que busca empoderar a las mujeres que están en el área de la tecnología, convirtiéndolas en ejemplos exitosos y de esfuerzo que muchas necesitamos no solo para iniciar una carrera profesional en tecnología, sino para demostrar que sí hay presencia de mujeres y que están logrando cosas extraordinarias.
Gracias a la combinación Hackademy y Hackwomen surgió un programa exclusivo para mujeres, con el objetivo de impulsar la carrera de la mujer latinoamericana en temas de desarrollo de software llamado hackwomen.dev. Se trata de un programa intensivo de 9 meses en donde no solo se forman capacidades en temas técnicos de desarrollo de software, sino también de perspectiva de género, empleabilidad y soft skills.
Si bien lo que se busca es la equidad de género, es de suma importancia para nosotras las mujeres generar estos espacios exclusivos en un área que es dominada por hombres, pues nos ofrece la posibilidad de tener espacios seguros en donde las mujeres pueden desenvolverse profesionalmente sin miedo a ser juzgadas. Para nosotras, generar este espacio único y seguro, al colocar la frase “exclusivo para mujeres” generó un cambio rotundo en las inscripciones al programa, logrando pasar de cinco mujeres inscritas a más de 1600 registradas solicitando tomar esta oportunidad.
Consideramos que la existencia de un espacio como el que ofrece Hackwomen es muy importante, pues las mujeres nos enfrentamos al machismo todos los días con comentarios como: “¿Estás segura que quieres estudiar eso?”, “¡Esto no es para mujeres!”, “Ya estás grande para cambiar de carrera”, “¿Quién va cuidar a tu hijx?”. De ahí que el espacio y las oportunidades que ha generado Hackwomen son de la mayor relevancia, pues hemos visto cómo se han cambiado las vidas de mujeres extraordinarias que todos los días luchan por salir adelante. Por mencionar algunos ejemplos:
De 2022 a la fecha, hemos logrado beneficiar a más de 800 mujeres en América Latina. Además, con el seguimiento de empleabilidad buscamos ayudarles a conseguir un empleo digno con sueldos competitivos en la industria, buscando contribuir a cerrar esa brecha salarial que carece de razón de ser, más allá de la explicación de la discriminación y el machismo.
Para mí, Raquel Sánchez, mujer de 31 años nacida en Guamúchil, Sinaloa, es un orgullo enorme decir que la empresa que cofundé con Fernando Gallardo en 2018 ha logrado cambiar vidas en toda la región de América Latina. Es un privilegio poder presumir los logros de grandes mujeres latinoamericanas, que se atreven a cambiar su vida, sin importar la discriminación, el machismo y lo que su círculo social opine, y luchar por lo que les apasiona. Por supuesto, compartir estas experiencias quizás pueda ayudar a que más mujeres inicien su camino profesional en el ámbito tecnológico.
A pesar de que todo lo relacionado con tecnología en México se concentra en tres polos -Guadalajara, Monterrey y CDMX- hemos logrado grandes cosas a partir de la colaboración con organizaciones e instituciones nacionales y extranjeras, como la UNESCO, la Agencia Alemania de Cooperación (GIZ) y el British Council, por mencionar algunas.
Entre los logros más recientes, que nos enorgullecen plenamente, el 08 de Febrero recibimos el premio Mente Mujer otorgado por Dalia Empower y el Heraldo de México, en donde reconocen a las personas, organizaciones e instituciones que están impulsando y defendiendo el empoderamiento de las mujeres, accionando significativamente para promover la igualdad de género.
Me encantaría finalizar este artículo mencionando que es importante reconocer y visibilizar a las mujeres todos los días del año y no solo el mes de marzo; aún nos queda mucho camino por recorrer, muchas historias que contar, y mucho por qué luchar. Te invito a que conozcas lo que hacemos y que apoyes a generar más espacios para las mujeres en tecnología. Y si tú eres una de ellas, presume lo que haces, lo que has logrado, para que más mujeres vean que el mundo de la tecnología es un mundo para mujeres.
Hack the world like a woman.
* Raquel Sánchez Gaxiola es directora de Operaciones de Hackademy y fundadora de Hackwomen.