Animal Político · 8 de marzo de 2026
En México, las mujeres realizan aproximadamente el 73% del trabajo doméstico y de cuidados no remunerado, dedicando más del doble de tiempo que los hombres a estas labores (INEGI, ENUT, 2019, 2022). Este trabajo invisible, que representa cerca del 24% del PIB nacional, es el que sostiene la vida cotidiana del país.
Este trabajo de cuidar, alimentar, orientar, sostener, no aparece en las cifras oficiales de empleo, pero constituye una piedra angular del bienestar familiar y social. Y es que, si observan bien, siempre hay mujeres sosteniendo: la vida, los niños, horarios, agendas, enfermos, carriolas, mochilas, mandado, familias, economías, sentimientos, vulnerabilidades, menosprecios.
En cada comunidad donde trabaja Un Kilo de Ayuda hay una constante que rara vez aparece en las estadísticas, pero que lo hace todo posible: una mujer sosteniendo la vida.
En este contexto, las Comisionadas de Un Kilo de Ayuda son líderes voluntarias en las localidades donde trabaja la organización, representantes de su comunidad, que se involucran como enlace entre la ONG y las familias participantes. Representan también una manifestación extraordinaria de ese cuidado colectivo. Más que implementadoras de un modelo técnico, son mujeres que traducen metodologías en acciones humanas, que convierten datos en palabras claras para las madres y padres de familia, y que multiplican esfuerzos para generar cohesión social participativa.
Son ellas quienes recorren caminos largos para aprender a registrar mediciones de peso y talla para evaluar el estado nutricional infantil, quienes explican por qué una buena alimentación o una práctica de juego importa, quienes acompañan con paciencia, empatía y saber. Su labor, ninguneada muchas veces en el discurso público, es un reflejo tangible de cómo la sociedad mexicana depende, día con día, del trabajo no remunerado de las mujeres para sostener hogares, comunidades y futuros.
La desigualdad que enfrentan, por otra parte, tiene un precio mayor: solo alrededor del 45 % de las mujeres participa formalmente en la fuerza laboral, en contraste con cerca del 75 % de los hombres en México; ello se relaciona con la carga de cuidados no remunerados que pesa sobre ellas.
Hablar del Día Internacional de la Mujer es también reconocer estas formas invisibles de trabajo que, aunque no siempre reciban remuneración económica o reconocimiento formal, sostienen la vida cotidiana de millones de familias. Las Comisionadas de Un Kilo de Ayuda encarnan ese liderazgo silencioso: demuestran que cuando a una mujer se le provee el acompañamiento, las herramientas y la confianza, puede transformar realidades enteras. Porque detrás de cada niña y niño que logra desarrollarse plenamente, hay una mujer que nunca dejó de creer que era posible.
*Daniela Cuecuecha Herrerías. Subdirectora de Comunicación Un Kilo de Ayuda