Redacción Animal Político · 8 de marzo de 2024
El 2 de junio de 2024 se celebrarán las elecciones más grandes de México, y aunque el escenario parece complejo, una noticia importante es que por primera vez en la historia tenemos dos mujeres conteniendo por la presidencia. Sin embargo, ¿es esto una buena noticia para el ambiente?
Sin importar el partido del que procedan, la señal de que México está listo para una mujer presidenta es sin lugar a duda una buena noticia para la equidad de género. No obstante, sabemos que no basta con ser mujer para tener ideas que cambien el rumbo, por lo que el reto que enfrentan las dos candidatas es mucho mayor, en un país en el que ha predominado el patriarcado.
En este contexto, se ha hablado mucho de las prioridades que las candidatas tienen. Pero no solo eso, sino la capacidad que tendrán para lograr que estas prioridades reflejen las verdades necesidades del país, y no una secuela de lo que otros piensen por ellas.
Una de esas agendas urgentes que parece obvia, pero no lo es, es la devastación ambiental que se ha observado a lo largo de los últimos años, y que se asocia al avance de proyectos extractivos, como la intensificación de la actividad petrolera y minera en el país.
Jóvenes, mujeres, y personas en general nos preguntamos ¿podrán hacer una diferencia como mujeres en la agenda ambiental y climática de llegar a la presidencia? Aquí una reflexión al respecto.
Claudia Sheinbaum, candidata a la presidencia de MORENA (el partido en el gobierno actual), es una mujer conocida por su interés en temas ambientales, desde que ocupó cargos como secretaria de medio ambiente de la Ciudad de México durante el gobierno de Andrés Manuel López Obrador y otras posiciones, incluso como jefa de gobierno de la Ciudad de México de 2018-2023, en la que impulsó proyectos en materia de protección de agua, eficiencia energética y movilidad no motorizada. Además de que tuvo una participación como autora de un informe con el Panel Intergubernamental de Cambio Climático (IPCC).
No obstante, Claudia ha sido cuestionada por su silencio ante obras impulsadas por el ahora presidente López Obrador, e incluso por justificarlas, como es el caso de la refinería dos bocas, el Tren Maya, y otras que son altamente criticadas por la devastación ambiental, pero que ella ha calificado de importantes avances en positivo.
Algunas personas piensan que este silencio fue necesario para evitar confrontaciones que le quitaran adeptos para contender hacia la presidencia del país. Las preguntas que quedan son: ¿será capaz de impulsar una verdadera ambiental y climática de llegar a la presidencia? ¿Podrá hacer algo para revertir los impactos de aquellos proyectos que sabe son dañinos para el ambiente y para el clima? Y quizá la pregunta más importante: ¿podrá Claudia liderar el país con base en su conocimiento sobre el medio ambiente y el cambio climático o será la extensión del mandato de López Obrador, que no ha reconocido que México es un país que vive en carne propia la crisis climática?
Por su parte, Xóchitl Gálvez, candidata del Frente Amplio de México (integrada por los partidos PAN, PRI y PRD), ha sido una mujer que en sus diversos cargos públicos ha expresado interés en la agenda ambiental y climática. Dentro del congreso ha impulsado iniciativas en la materia y ha estado activa en diversos espacios internacionales como las Conferencias de las Partes de cambio climático de las Naciones Unidas.
Si bien su historial la respalda en la agenda ambiental, existen dudas sobre si la alianza que lidera, y que tiene diversos intereses, será capaz de alinearse para colocar la agenda ambiental al centro de sus propuestas. Esto debido a que, en el pasado, partidos como el PRI y el PAN hicieron también grandes inversiones en actividades extractivas y no siempre priorizaron la atención de los temas ambientales. Y entonces la pregunta que queda es ¿podrá Xóchitl consolidar su interés en la agenda ambiental en sus propuestas y alianzas o tendrá que sucumbir a intereses contrarios a la agenda ambiental?
Ambas candidatas han lanzado sus propuestas iniciales de gobierno y mencionan el cambio climático como un tema en sus agendas y será importante profundizar en el cómo alcanzarán sus proyectos de nación. Por ello, desde la Coalición México Resiliente hemos entregado el Plan de Descarbonización y Resiliencia Climática 2024-2030 a las candidatas, deseando que integren las propuestas y logren su impulso.
Vale señalar que dentro de la contienda electoral se cuenta con una tercera fuerza política representada por el candidato Jorge Álvarez Máynez de Movimiento Ciudadano, quien, si bien no tiene un historial en temas ambientales, se ha rodeado de mujeres con conocimiento en los temas como Patricia Mercado, que fue su primera asesora, y ahora de Laura Ballesteros, que ha tenido también una trayectoria en temas de sostenibilidad. Un aspecto importante es señalar que la tercera fuerza política sí tenía una aspirante con amplia trayectoria en la agenda climática como lo era Indira Kempis, a quien, de acuerdo con diversas declaraciones, no se le dejó contender por la presidencia como representante del partido.
Quizá una elección de tres mujeres hubiera sido el mejor de los escenarios. Lo cierto es que las candidatas son la esperanza de un cambio, pues siendo parte de los partidos mayoritarios son ellas las que tendrán la oportunidad de integrar la agenda ambiental y climática al centro de sus acciones, y con ello podrán abordar algunas de las problemáticas más grandes que enfrenta el país como es el desabasto hídrico, la deforestación, la pobreza, y muchos otros que están ligados a la crisis climática.
Como mujer, madre, especialista en cambio climático, mi llamado a las candidatas es no caer en provocaciones dirigidas por terceras personas, y aprovechar al máximo su logro político de llegar al peldaño más alto. Si bien seguro han tenido que enfrentar la fuerza de terceras personas, tienen la posibilidad ahora de hacer lo correcto y trazar el camino de lo que saben es urgente e importante. Mi llamado es a enfocar esfuerzos en robustecer sus agendas y poner al centro la crisis climática que tendrá en jaque todos sus planes, de no hacerlo. Tenemos propuestas para ayudarlas a lograrlo, como es el Plan de Descarbonización y Resiliencia Climática 2024-2030.
Y aún más importante es que sepan que tienen una red muy grande de mujeres que les apoyará en esta trayectoria, en la que ya no deben estar supeditadas al mandato de hombres. Tienen la oportunidad de liderar con su fuerza y realmente hacer un cambio en la historia de México. Miles de niñas y jóvenes las verán como el ejemplo a seguir y, por eso, más allá de “afiliaciones”, esta oportunidad es una para todas las mujeres. Es un mensaje de que sí podemos lograr lo que nos propongamos, hasta ser presidentas de nuestro país.
Tú que serás la primera presidenta de México, elige luchar contra el cambio climático y por una economía diversificada, de bajas emisiones y resiliente al clima. Porque si lo haces estaremos contigo no importando el color de tu partido.
* Sandra Guzmán (@san_lunag) es experta en finanzas climáticas, fundadora y directora general del Grupo de Financiamiento Climático para América Latina y el Caribe (GFLAC).