MSF forma a profesionales en Oaxaca para atender enfermedad de Chagas

Médicos sin Fronteras · 17 de abril de 2014

MSF forma a profesionales en Oaxaca para atender enfermedad de Chagas

armandoEste proyecto aporta una novedad: es la primera vez que la organización invierte en el desarrollo de las capacidades locales en cooperación con el gobierno, en la formación de profesionales y en el abastecimiento de materiales médicos para dar una respuesta adecuada y sostenible a los desafíos a los que se enfrentan aquellos que viven con la enfermedad de Chagas. En total, se estima que entre 2 y 4 millones de personas están infectadas en México por el parásito que causa la enfermedad, Trypanosoma cruzi. Y 20,000 deben ser atendidas.

“Sólo se transforma a partir del conocimiento”, afirma Lucía. Ella cuenta que en los 15 años de experiencia de MSF con la enfermedad de Chagas, la organización ha observado que, a partir del momento en que sus equipos dejan el área del proyecto, el acceso al diagnóstico y tratamiento empezaba a caer y el combate contra la enfermedad perdía fuerza. Para ella, una respuesta adecuada a la enfermedad depende del compromiso y responsabilidad de todos los implicados en el acceso al diagnóstico y tratamiento, y todo se inicia con conocimiento: “Si los médicos no conocen, no piensan en la enfermedad como una posibilidad, y entonces no se diagnostica. Sin diagnóstico, la enfermedad no existe. Si no existe, no necesita presupuesto y sin presupuesto no hay inversión, no hay mercado, no hay interés por parte de la industria farmacéutica. Si es así, no tendremos mejores herramientas para el diagnóstico y tratamientos, lo que provoca que la enfermedad permanezca en esa espiral de negligencia y sea olvidada”, dice Lucía. “Según datos estimados, hay más de ocho millones de personas infectadas en el mundo, más del 98% de estas personas no lo saben porque no han tenido la oportunidad de acceder al diagnóstico y mucho menos al tratamiento”.

[contextly_sidebar id=”af49082a215d9509c2127d707a774503″]Durante la formación, Lucía notó mucha motivación e interés. “Muchos llegaron a emocionarse al identificar que habían tenido contacto con la enfermedad, que podrían haberla diagnosticado e incluso podrían haber prevenido la muerte o complicaciones de personas próximas”, cuenta. En total, 65 profesionales recibieron la formación entre médicos, enfermeras, técnicos de laboratorio (bioquímicos), promotores de la salud y técnicos de control vectorial.

Entre los desafíos del proyecto, Lucía cita el apoyo y el compromiso de las autoridades, que serán responsables de la sostenibilidad del proyecto. El plan es que el proyecto dure dos años. Durante ese periodo, MSF ofrecerá apoyo técnico y supervisión de las acciones médicas.

“La enfermedad de Chagas es un problema hasta ahora invisible porque afecta a poblaciones vulnerables, en zonas rurales de difícil acceso y de un nivel socioeconómico bajo en la región”, explica Lucía.

MSF trabaja en México desde 1985, con proyectos médicos para atender a víctimas de desastres naturales, inmigrantes y otras poblaciones vulnerables, ofreciendo también cuidados de salud mental. A partir de 2014, MSF ha puesto en marcha un proyecto para combatir la enfermedad de Chagas.