Mozambique: ataques y violencia en Cabo Delgado desplazan a miles de personas 

blogeditor · 3 de febrero de 2022

Mozambique: ataques y violencia en Cabo Delgado desplazan a miles de personas 

Una reciente escalada de violencia en la provincia de Cabo Delgado en Mozambique ha desplazado a miles de personas que ya estaban afectadas tras cinco años de conflicto.

Mozambique es uno de los países con mayor riesgo ante fenómenos meteorológicos extremos, con un ciclo anual de tormentas tropicales que deja a las personas con poco tiempo para recuperarse entre tormentas. Además de eso, una parte significativa de la población de Cabo Delgado se encuentra ahora en una situación extremadamente vulnerable debido al desplazamiento y a la falta de acceso a la atención médica.

La crisis actual se concentra en el centro de la provincia, particularmente en los distritos de Meluco y el sur de Macomia, donde las autoridades locales han reportado más de 20 ataques en cuatro pueblos en las últimas dos semanas, y 2,800 hogares dañados o destruidos por el fuego. Desde finales de enero, más de 14,000 personas han sido obligadas a dejar sus hogares a causa del conflicto y ahora están en búsqueda de seguridad y medios básicos para sobrevivir. Esta es la mayor ola de desplazamiento en varios meses.

“Los ataques violentos y la creciente inseguridad en varios distritos del centro de Cabo Delgado han expulsado a miles de personas de sus hogares, que llevan sólo lo que pueden cargar, en el momento en que la temporada de lluvia y ciclones comienza”, explica Raphael Veicht, jefe de la unidad de emergencias de MSF. “Esta es una combinación muy peligrosa. Nuestros equipos están respondiendo a las nuevas oleadas de desplazamientos forzados, brindando a las personas atención médica básica, así como artículos para el hogar y el refugio que tanto necesitan. Nos preocupa enormemente la protección de la población civil dentro de este agudo y creciente conflicto”.

La semana pasada, la tormenta tropical Ana –la primera tormenta tropical de la temporada– tocó tierra en las provincias de Nampula y Tete en Mozambique. Las personas desplazadas en la provincia de Cabo Delgado serán extremadamente vulnerables para las futuras tormentas tropicales, ya que muchas viven sin refugio, agua potable o saneamiento. Las tormentas frecuentemente causan inundaciones, que incrementan significativamente el riesgo de brotes de enfermedades transmisibles que amenazan la vida, como la malaria y las enfermedades diarreicas.

En la provincia central de Cabo Delgado, muchas personas desplazadas ahora se han congregado en pequeños pueblos y ciudades, como Mitambo, Acuabe y Nanjua donde, desde finales de enero, los equipos de MSF han estado gestionando clínicas móviles y distribuyendo alimentos y kits de higiene y refugio para 800 familias. Sin embargo, estos pueblos carecen de la infraestructura para sustentar a tantas personas, especialmente en cuestiones de agua potable, refugio y acceso a atención médica.

“En Mitambo, donde realizamos clínicas móviles y distribuciones de alimentos, la situación era muy tensa a medida que llegaban más y más personas desplazadas al pueblo”, dice Jean-Jacques Mandagot, coordinador de proyecto de MSF. “Algunos dormían en los campos mientras que otros se refugiaban en casas con techo de paja que los residentes habían dejado vacías para ir a un lugar más seguro. Algunas personas se quedaron una noche y continuaron buscando áreas más seguras, mientras que otras se quedaron más tiempo porque no tenían los medios para seguir adelante”.

No hay un centro de salud permanente en Mitambo, y el pueblo carece de infraestructura vital y suministros de agua potable para atender a esta gran población. Anteriormente, las y los residentes viajaban al centro de salud en el pueblo vecino, pero con la inseguridad actual, las personas han tenido que viajar mucho más lejos y con un mayor riesgo, y otras más no pudieron acceder a la atención médica porque no podían pagar el viaje o no estaban dispuestas a tomar esos riesgos. Como resultado, las clínicas móviles de MSF en Mitambo a finales de enero estaban abarrotadas.

“Cada día, nuestro equipo brinda más de 200 consultas médicas, y tratamos a más de 2,000 pacientes en una sola semana”, dice Mandagot. “Hemos visto muchas personas con malaria, tos, fiebre y diarrea. Muchos pacientes también tienen dolores físicos en las piernas y la espalda debido a sus difíciles viajes para huir del peligro. Un hombre me dijo que habría perdido todas sus posesiones –su casa, sus reservas de alimentos… se quedó sin nada. Dijo que ahora se veía obligado a mendigar comida y que ya no quería estar cerca de su pueblo ni de ningún lugar que le recordara la vida que había perdido”.

El 26 de enero, un pueblo cercano a Mitambo fue atacado, y se escucharon disparos desde el pueblo, lo que llevó a las personas a moverse más al sur, hacia el pueblo de Maua en busca de seguridad.

Cientos de miles de personas son afectadas actualmente por la violencia en la provincia de Cabo Delgado, la cual se ha intensificado en los últimos cinco años. Con el inicio de la temporada de lluvias y ciclones, el impacto acumulativo de años del conflicto y el empeoramiento de la emergencia humanitaria, es más importante incluso que los equipos de MSF tengan acceso sin restricciones y seguro al área para que puedan brindar a las personas la atención médica que tanto necesitan.

“Es absolutamente crucial que los medicamentos y suministros médicos puedan ser importados rápidamente, sin demoras burocráticas, para que MSF pueda ampliar la prestación de atención médica vital en la provincia de Cabo Delgado”, asevera Veicht.

MSF trabaja en Mozambique desde 1984. Por más de 30 años, los equipos de MSF han respondido a emergencias médicas y humanitarias en todo el país, incluyendo el VIH y la tuberculosis, desnutrición, malaria, cólera, desastres naturales, COVID-19 y el desplazamiento de personas a causa del conflicto. En la provincia de Cabo Delgado, los equipos de MSF responden a emergencias y ayudan a cubrir las brechas en la atención médica, tanto para la población de acogida como para el creciente número de personas desplazadas, a menudo trabajando junto a las autoridades de sanitarias y otros aliados.

@MSF_Mexico