¿Movimiento Ciudadano es la nueva competencia del PRI?

Redacción Animal Político · 27 de julio de 2023

¿Movimiento Ciudadano es la nueva competencia del PRI?

El paisaje político mexicano nunca es estático; siempre hay nuevas fuerzas, alianzas y sociedades en construcción o transformación. Hay momentos sin embargo en los que esas modificaciones parecen mucho más trascendentes que otras. Es el caso del partido que durante más de 70 años gobernó este país. El Partido Revolucionario Institucional ocupa desde las elecciones de 2018 el tercer lugar como fuerza política, un sitio que está muy lejos de la primera fuerza que fueron durante tantas décadas. Todavía en las elecciones intermedias de 2015 —que sucedieron durante la presidencia de Enrique Peña Nieto— fueron el partido que mayor cantidad de votos captó, pero tres años después MORENA y el PAN lo desplazaron.

En las elecciones más recientes, el PRI perdió el estado más representativo de su poder: el Estado de México. Ahora solo controla Coahuila y Durango. Al interior del partido ha habido rupturas y deserciones por los conflictos entre la dirigencia y grupos de militantes que redundó en la pérdida de diputados y senadores. Como consecuencia de todo esto, Movimiento Ciudadano ahora tiene igual número de gubernaturas y superó al PRI en curules en el senado. De ahí se desprende una de las interrogantes sobre el panorama político de cara al 2024. ¿Cómo se comparan el PRI y Movimiento Ciudadano? ¿Cuál de los dos partidos tiene más peso?

El primer factor que me pareció importante analizar fue el número de militantes con el que cuenta cada uno de los partidos.

No hay duda que el PRI es mucho más robusto en términos de militantes que MC. A nivel nacional, actualmente el PRI tiene un total de 2 millones 65 mil 161 afiliaciones, mientras que MC cuenta con 381 mil 735. Cinco veces más personas están afiliadas al Revolucionario Institucional que al partido fundado en 1999.

Además de la militancia, otro de los factores a analizar es el presupuesto con el que cuentan los partidos para determinar su importancia y su capacidad de acción.

Para 2023 se aprobó un presupuesto de 1 mil 160 millones 947 mil 674 para el PRI, y 632 millones 346 mil 970 pesos para Movimiento Ciudadano. Hay que aclarar que la manera en la que se asignan los partidos corresponde a una serie de lineamientos establecidos por el Instituto Nacional Electoral y los propios partidos, y consignados tanto en la Constitución como en la Ley General de Partidos Políticos. Entre otras cosas, se toman en cuenta “los resultados de la elección ordinaria federal para elegir diputaciones por el principio de Mayoría Relativa y el porcentaje de votos obtenidos por cada fuerza política”. En este rubro claramente el PRI también supera a Movimiento Ciudadano; le duplica el presupuesto.

Eso en lo que se refiere a las fortalezas institucionales. El otro indicador de fortaleza, en más de un sentido uno de los más importantes, es la cantidad de votos que recibe tal o cual partido político. ¿Cómo se ubican en ese rubro tanto el PRI como MC?

La primera observación y la más espectacular es el cambio de votos para el PRI entre la elecciones presidenciales de 2012 y las de seis años después, en 2018. La caída es importantísima, y por su parte Movimiento Ciudadano crece en una proporción pequeña y considerando que fue en alianza con el PAN.

Donde Movimiento Ciudadano aventaja al PRI es en las elecciones estatales en Jalisco en 2018 y Nuevo León en 2021, dos estados gobernados por MC. En ambos estados la ventaja es muy clara.

Para las elecciones legislativas, el PRI sigue superando a MC tanto en diputados como en la de senadores. Sin embargo, lo que se percibe en particular en esta última cámara es un emparejamiento en las elecciones de 2018.

Ya decía que en la actualidad Movimiento Ciudadano y el Partido Revolucionario Institucional tienen a su cargo la gubernatura de dos estados cada uno. Si comparamos los encargos que han conquistado en elecciones populares los dos partidos la repartición es la siguiente:

Ambos cuentan con 2 gubernaturas, el PRI cuenta con 9 senadores, 69 diputados federales, 180 diputados locales, y 440 presidentes municipales. Mientras que MC cuenta con 12 senadores, 27 diputados federales, 60 diputados locales, y 135 presidentes municipales. Movimiento Ciudadano solo supera al PRI en el senado, por una diferencia de 3 escaños, y como resultado de la reciente salida de algunos senadores del partido.

Un último punto que me interesó comparar fue el alcance que tienen en redes sociales. Se sabe que estos ecosistemas pueden incluir cuentas pagadas y otros recursos difíciles de transparentar, sin embargo es una buena manera de considerar el papel que tienen en la discusión pública que ahí sucede. En el caso de los dirigentes del Partido Revolucionario Institucional, estos superan estrepitosamente a los dirigentes de Movimiento Ciudadano.

Sucede lo contrario en el caso de los gobernadores en funciones de Movimiento Ciudadano. Tanto Enrique Alfaro de Jalisco, como Samuel García de Nuevo León superan en general la presencia en redes de los gobernadores del PRI, como el caso de Manolo Jiménez, gobernador de Coahuila.

Pasa algo similar con el alcalde de Monterrey, Luis Donaldo Colosio de MC frente a Adrián Ruvalcaba, que es uno de los alcaldes del PRI mejor evaluados.

Ya decía, es claro que la popularidad en redes no es equivalente a votos en las urnas. Sin embargo hay algo que decir acerca de la relevancia mediática y el posicionamiento de los partidos en el imaginario y la agenda pública.

Ese es el panorama de ambos partidos. Por un lado un partido que surge de la Revolución Mexicana, tiene el control del gobierno en el país durante décadas y en fechas recientes ha visto su imagen y el número de electores caer de manera considerable y acelerada. Por otro lado, un partido que surgió al principio del siglo XXI y que desde entonces, por medio de alianzas y por su cuenta, ha ido creciendo hasta conseguir dos gubernaturas y un buen número de legisladores.

Lo que los datos sugieren es que la estructura partidista que el PRI construyó a lo largo de toda su historia continúa siendo su mayor fortaleza. Es definitivo que sus bases territoriales, sus adherentes y militantes le permiten mantener una relevancia política no obstante sus resultados negativos en las recientes elecciones. Los conflictos y disidencias al interior de una institución tan monolítica sin embargo muestran que el tiempo no pasa sin desgaste y que los nuevos prospectos no son activos que se compran sino posiciones que se construyen.

En este sentido, los nuevos prospectos parece ser la oferta más rentable de un partido con mucho menos estructura como es Movimiento Ciudadano. Los liderazgos de Enrique Alfaro, Samuel García o Luis Donaldo Colosio han sido muy importantes para el avance de este partido a nivel estatal. Otra historia es el papel que ellos tienen a nivel nacional. La evidencia parece ser que ninguno de los tres tiene la presencia considerable a nivel nacional como para comandar un proyecto en este momento.

En conclusión, el PRI es un partido más grande y por el momento más fuerte que Movimiento Ciudadano. Pero, como dije anteriormente, el paisaje político está en constante cambio y la tendencia que sigue MC parece irlo mostrando en un ascenso modesto pero sostenido. Si logra ensanchar su base institucional e incrementar sus militantes podrá aprovechar la relevancia local y los liderazgos específicos que propone como novedad. El PRI por su parte quizá confía en la solidez de su estructura. Sin embargo, los malos resultados electorales y las divisiones y conflictos ultimadamente pueden tener un impacto a la larga que mine su capacidad para representar a las nuevas generaciones.

@yamilnares