blogeditor · 21 de junio de 2016
A diferencia de otros estados, la reforma constitucional que se requiere en Morelos para avalar el matrimonio entre personas del mismo sexo ha propiciado que cada uno de los municipios tenga que discutir el tema.
Después de las masacres de Xalapa y Orlando, el discurso conservador contra los matrimonios de parejas del mismo sexo sigue teniendo la misma ignorancia y el mismo odio hacia las personas LGBT. A pesar de que el tema de la lucha contra la homofobia ha estado más presente que nunca este año, las iglesias y los partidos de derecha no entienden que no entienden.
El pasado 18 de mayo, el Congreso de Morelos aprobó la reforma al artículo 120 de la Constitución del estado que permitiría que las parejas del mismo sexo puedan contraer matrimonio. La votación tuvo el apoyo de la mayoría de los partidos con excepción del PAN y del Partido Encuentro Social (PES).
Por ser una reforma constitucional, se necesita que más de la mitad de los cabildos de los municipios la tengan que apoyar, por lo que a diferencia de otros estados, el voto en el Congreso no significó un cambio inmediato. En las otras entidades donde se ha discutido, los cambios se han dado a nivel del Código Civil y no de la Constitución.
De los 33 municipios en Morelos, se necesitan 17 que apoyen la reforma para que se permita el matrimonio igualitario. Sin embargo la iglesia católica y las iglesias evangélicas iniciaron una intensa campaña de negociación con alcaldes, síndicos y regidores de todos los municipios en el estado, logrando que varios ya se hayan mostrado en contra de la reforma.
Además, dos políticos han sido clave en la oposición: el diputado Efraín Mondragón, del PES, que de acuerdo a declaraciones del PRD en el estado se ha opuesto al matrimonio igualitario a pesar de ser gay. El otro es el regidor por Cuernavaca Jorge Dada, de Movimiento Ciudadano, que ha rechazado la reforma a pesar de que su partido tiene entre sus principios apoyar los derechos de la diversidad sexual.
Organizaciones como Equidad y Participación Ciudadana, Tribus Urbanas, Renacer de la Mariposa, con el apoyo de la Secretaría de Diversidad del PRD, entre otras, han posicionado el tema en el estado que se reconoce como tierra de libertades y luchas sociales. Sin embargo, activistas reconocen que la oposición tomó fuerza después del apoyo presidencial al matrimonio igualitario en todo el país.
Cabe mencionar que Cuernavaca llegó a ser uno de los principales destinos turísticos de la comunidad gay e incluso hoy en día el Gobierno del Estado promueve sus destinos entre la población LGBT. Además, Morelos es de los estados donde más Marchas del Orgullo LGBT existen: Cuernavaca, Cuautla, Jojutla, Yautepec y Zacatepec.
El discurso de las iglesias sigue siendo el mismo desde que se aprobó la ley de Sociedades de Convivencia en el 2006, luego el matrimonio igualitario en el DF en el 2009 y luego la resolución de la Suprema Corte en el 2015: las familias homoparentales destruirán a la sociedad. ¿Cómo? No lo saben, pero dicen que si Morelos se suma a los 10 estados que han aprobado las uniones entre personas del mismo sexo (CDMX, Campeche, Chihuahua, Coahuila, Colima, Guerrero, Jalisco, Michoacán, Nayarit y Quintana Roo) la sociedad va a sufrir un retroceso.
Lo cierto es que con o sin legislación, las familias homoparentales ya existen por decenas de miles en México, y si las parejas de gays o lesbianas quieren casarse pueden manejar una hora hacia el norte y contraer matrimonio en la Ciudad de México. Pero el derecho ya está ganado, de acuerdo a la Suprema Corte, así que de una forma u otra el matrimonio igualitario será una realidad en todo el país tarde o temprano. Esperemos que más temprano que tarde en el caso de Morelos.
* Ricardo Baruch D. (@baruchdom) es activista e investigador de temas de salud y derechos humanos. Miembro de Espolea A.C.