blogeditor · 25 de mayo de 2021
Por sus siglas en inglés, MOOC es el concepto de cursos masivos abiertos en línea. Surgieron hace relativamente poco, en 2008, con una idea de tres genios de la educación y la tecnología. El primer MOOC lo organizaron George Siemens y Stephen Downs, de la Universidad de Manitoba en Canadá. Habían estado alimentando las bases del conectivismo, ese modelo educativo (y agregaría, de vida) que asume una horizontalidad de los integrantes del proceso de aprender, donde docentes, estudiantes y todo el conjunto de recursos pertinentes para que alguien aprenda conforman nodos de una red activa y dinámica. El modelo se enmarca en las posibilidades que las tecnologías de Internet tienen como avenidas de conocimiento. La conexión continua entre agentes y entre campos, ideas y conceptos promueve el aprendizaje. El conectivismo considera que se enseña al modelar y demostrar, y el aprendizaje se da con práctica y reflexión.
El primer MOOC, titulado Connectivism and Connectivity Knowledge incluyó a más de dos mil participantes de diversas partes del mundo. Su intención era sacar provecho de las posibilidades de interacción de una amplia variedad de participantes en el curso, lo cual podría enriquecer las opciones que la oferta educativa tradicional provee.
Los MOOC de este grupo de académicos y sus seguidores se llaman c-MOOC, con la “c” de conectivista. Se puede decir que son más caóticos que los que veremos a continuación y que quizás tú ya has probado. Los c-MOOC siguen el interés específico de cada participante, lo que implica que hay tantas trayectorias como estudiantes en el curso. Cada uno busca e integra recursos múltiples de dentro y fuera del curso.
Los MOOC más conocidos y que han logrado aglutinar a millones de participantes son los x-MOOC que se ofrecen en plataformas como Coursera, FutureLearn o EdX. Se trata de cursos de universidades, museos y otras organizaciones de gran prestigio que presentan un tema a nivel introductorio (la mayoría), intermedio o elevado. Su duración tiende a ser breve (alrededor de 15 a 30 horas por curso). Los de Coursera, que inició en 2012 y en nueve años ya cuenta con 77 millones de participantes inscritos, están basados en videos breves, combinados con lecturas, actividades de aprendizaje e interacción con otros participantes a través de foros.
De acuerdo con Class Central, un portal que se dedica a identificar y hacer rankings de MOOC, actualmente hay unos 30 mil cursos disponibles de unos 40 proveedores que ofrecen alrededor de 1,400 instancias: universidades, compañías de tecnología como Google o IBM, museos y otras instituciones culturales, etc.
Y lo más importante, ¿para qué sirven?
Esto es lo más atractivo de todo: tienen una enorme variedad de usos y constantemente se encuentran nuevas posibilidades. Aquí revisaremos algunos usos muy probados. Los MOOC son útiles para:
¿Tienen más posibilidades?
Seguramente sí, te toca a ti explorar estos cursos en alguna de las plataformas: Coursera, edX, MéxicoX, FutureLearn, Miriada. Es importante destacar que hay plataformas que cobran una cuota para quienes desean recibir un certificado verificado que puedan utilizar para evidenciar su formación en su currículum. Si uno no desea dicho certificado, basta con explorar el camino que necesitamos tomar para seguir aprendiendo sin pagar un solo centavo (en el caso de Coursera, consiste en presionar el botón “auditar curso”).
Finalmente, conviene estar en contacto con Class Central, un portal que reúne la oferta de 30 mil MOOC que existen en las distintas plataformas y que, además, analizan y generan rankings, lo cual nos puede orientar para elegir las mejores opciones. Solo queda invitarte a disfrutar la experiencia MOOC.
* Guadalupe Vadillo (@gumooc) es integrante de MUxED y entusiasta de la educación en línea, con experiencia en todos sus roles no tecnológicos. Psicóloga con máster y doctorado en educación. Dirige el B@UNAM y MOOC, concebidos como espacios de experimentación educativa, y ha desarrollado tres MOOC (unos 500 mil participantes). Correo: [email protected].