Redacción Animal Político · 12 de abril de 2023
Uno de los propósitos de las áreas naturales protegidas (ANP) en el mar es permitir la reproducción de especies que se aprovechan económicamente, como el atún, el mero, la curvina, el pulpo, entre muchas otras que tienen un espacio para reproducirse y repoblar el océano en estas zonas de conservación. Tristemente nuestras ANP son víctimas de pesca ilegal e irregular sin darle oportunidad a estas especies para que se reproduzcan, lo que trae como consecuencia pobreza y desazón a las comunidades pesqueras que se encuentren alrededor de estas zonas de conservación.
Para darnos un contexto, las áreas naturales se componen de zonas donde las actividades extractivas están prohibidas y solo se permiten actividades de conservación o remediación, llamadas zonas núcleo, y otra zona de amortiguamiento donde las actividades extractivas se permiten, pero de manera regulada y previo análisis del impacto ambiental que pudieran generar.
A pesar de lo simple que podría resultar esta división -área núcleo no se puede pescar, área de amortiguamiento donde se puede pescar, pero de forma regulada- en la práctica esto no se cumple. En las zonas núcleo se otorgan permisos para pescar y además se realiza pesca de manera ilegal, porque en estas zonas es donde hay mayor cantidad de peces o están los ejemplares más grandes.
Esto podría solucionarse si supiéramos dónde y cuándo está una embarcación en cada momento dentro de un área natural protegida, ya sea para realizar alguna actividad turística, de transporte o de pesca, y en este último caso, fiscalizar que no haya pesca donde no debe. Esto lo pudiéramos saber a través del rastreo a embarcaciones de manera satelital.
Monitorear las embarcaciones que entran a una ANP podría ser la solución para una real protección de los recursos pesqueros y así mismo asegurar que los ejemplares se reproduzcan para colonizar nuevos espacios fuera del área protegida. Un efecto de derrama fundamental para que las ANP aseguren el futuro de la actividad pesquera que beneficia a las comunidades locales.
Actualmente, por extraño que parezca, el monitoreo satelital no ha sido considerado antes, ya que no existe ninguna normativa a nivel nacional que indique que las embarcaciones que realizan actividades dentro de una ANP deben contar con un monitoreo satelital que permita darle seguimiento a su actividad. Estamos trabajando para que esto cambie pronto. En estos días la comisión de medio ambiente y recursos naturales del Senado discutirá una iniciativa de modificaciones a la Ley general de equilibrio ecológico y protección al ambiente LGEEPA. Al aprobarse esta iniciativa, se lograría que sea obligatorio el monitoreo de todas las embarcaciones que realizan actividades en las áreas protegidas marinas de México.
Esto, a pesar de no ser una solución definitiva para la pesca ilegal dentro de las zonas núcleos de las ANP, es una herramienta fundamental para evitar la pesca ilegal o irregular y que debe ser acompañada de una debida fiscalización, fortalecimiento de la inspección y vigilancia, y otras medidas complementarias. Es un gran primer paso para ponerle un alto a la depredación de los recursos que resguardan las ANP, poder fiscalizar la pesca y focalizar la inspección y vigilancia en ciertos lugares, y beneficiar a las comunidades pesqueras que dependen de la riqueza a nuestros mares.
Desde Oceana vemos con buenos ojos esta iniciativa que se discute en el senado y estamos seguro de contribuirá a la conservación de los recursos que benefician a las comunidades pesqueras de nuestro país. Permite regular la pesca, identificar embarcaciones que estén presentes en las ANP y que no cuenten con el monitoreo como presunción de pesca ilegal y permite enfocar de manera eficiente en la fiscalización de su arribo, incluso estudiar de mejor forma las zonas más explotadas dentro de las ANP y poder hacer rotaciones en el manejo pesquero.
Todas estas son ventajas de una iniciativa de política pública que puede afectar positivamente a que nuestros mares tengan más vida y mayor abundancia de especies pesqueras. Esperemos que estas modificaciones tengan cabida en la comisión de medio ambiente del senado y aseguren la real protección de los recursos naturales y pesqueros de nuestro país.
* Miguel Rivas Soto es Doctor en Ecología por el Instituto de Ecología de la Universidad Nacional Autónoma de México y director de la campaña de santuarios marinos en Oceana (@OceanaMexico).
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