#MonicaLibre: caso emblemático de violencia de género

blogeditor · 21 de febrero de 2020

#MonicaLibre: caso emblemático de violencia de género

Mientras en todo el país siguen en aumento las protestas por la violencia contra las mujeres -sin que las autoridades generen respuestas a la altura de la crisis-, en Torreón está por decidirse en un Juzgado Federal uno de los casos emblemáticos de la violencia de género que las propias instituciones del Estado han generado en la última década.

Nos referimos al caso de Mónica Esparza, una joven mujer, madre de cuatro hijos, que desde 2013 permanece privada de la libertad, acusada de un delito que no cometió. En medio de un proceso irregular, se llegó al extremo de someterla a tortura sexual.

Después de que se llevara a cabo la última audiencia del proceso, el caso ha quedado finalmente listo para ser resuelto por el Juez Primero de Distrito, Yuri Alí Ronquillo Vélez, quien tiene en sus manos la posibilidad de revertir una injusticia que se ha prolongado ya por demasiado tiempo.

El caso de Mónica Esparza es representativo de la persistente práctica de la tortura en México que, cuando victimiza a mujeres, con alarmante frecuencia desemboca en tortura sexual. Como lo ha documentado el Centro Prodh en el Informe “Mujeres con la frente en Alto”, las instituciones del Estado mexicano no sólo son indolentes frente a la violencia de género, sino que en muchas ocasiones también la perpetran.

Además, el caso de Mónica es una muestra de cómo dotar de más herramientas duras a las fiscalías y a los ministerios públicos, cuando no hay suficientes controles sobre su actuar, no sólo no redunda en que mejoren la justicia y la seguridad, sino que puede incluso repercutir en enjuiciamientos injustos construidos a partir de torturas y tratos crueles. En el caso de Mónica se emplearon abusivamente figuras a las que no podemos volver, como el arraigo, con el único resultado de perjudicar a una mujer inocente.

La liberación de Mónica Esparza es una oportunidad para que el Poder Judicial de la Federación dé un mensaje contundente contra la violencia de género, hoy que todo México comienza a reaccionar frente a esta realidad. El ministro presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, Arturo Zaldívar, ha entendido que la Judicatura debe empezar a desarrollar prácticas internas más igualitarias, como quedó de relieve en las propuestas de reforma que presentó recientemente; la otra cara de la moneda, igualmente relevante para la sociedad, es que en sus resoluciones las y los jueces federales no toleren ni encubran la violencia contra las mujeres. Ese también es un mensaje que el país espera. Para confirmarlo, basta con señalar que al día de hoy, más de 36,000 personas se han sumado a la campaña que impulsa Change.org para exigir la liberación de Mónica; lo mismo han hecho actores relevantes en materia de derechos humanos, como Amnistía Internacional, la CNDH y la Oficina en México de la Alta Comisionada para los Derechos Humanos (ONU-DH).

El caso está en manos del Juez Primero de Distrito de la Laguna. En su audiencia final, con dignidad y esperanza, Mónica se dirigió a él para decirle: “Le quiero pedir al juez no justicia, ya que la justicia debió haber sido hace 7 años, deteniendo a las personas que nos hicieron esto, hoy solo le pido la justa libertad, ya que nuestra inocencia está plasmada en más de 17 tomos. Le pido que dé el primer paso para la tranquilidad de mi familia”.

Por todo el país se expresa el hartazgo por la violencia institucional machista, en el caso de Mónica, un juez federal puede hacer brillar una luz de esperanza.

@CentroProdh