Monedita de oro (moneda de cambio)

blogeditor · 22 de agosto de 2012

Monedita de oro (moneda de cambio)

 

La que cae bien a todos, ¡la medalla de oro! esa que nos hacen llegar aquel abrazo tan esperado, tan buscado en el futbol. Es como si por fin termináramos con aquella frase de Don Fernando Marcos, cada vez que México fallaba a la hora buena “¿por qué siempre a nosotros? Cambiándola por un  “ya les tocaba a ellos”. Ahora eran sus fallas, nuestros aciertos, sus osos, nuestros golazos, sus “arratones” nuestros abordajes. El tan querido, chiqueado, amado y popular futbol. Cabe decir que para quienes lograron una medalla, tal y como lo dice la mitología deportiva, ya tienen un lugar en el Olimpo. En ellos estará no pasarlo a fregar olímpicamente. El triunfo en futbol es parte de una generación que rompió el molde del “ya merito” y eso los debe acompañar siempre, lo mismo en lo grande que en lo sencillo, es decir, jugando para selección que en sus clubes, en un clásico o contra un equipo que luche por no descender. A esa altura quedó la vara que no pueden dejar de saltar. Un campeón olímpico no puede hacer menos que salir a jugar siempre como un aspirante a tal. Cuando estos jugadores sean convocados a gestas mayores, deben demostrar que su molde es otro. Si no, de poco habrá servido la inyección de optimismo y todo quedará en un shot adrenalínico pasajero.

Esta generación del oro demuestra que en el futbol, la pirámide no se va a regar de arriba a abajo, es decir no va a ser desde los amañados vicios de primera división donde se cambie el chip, sino desde la base, con sub17, sub20 y sub23 poniendo ejemplos. Sin embargo se corre el riesgo de que al entrar de lleno a la punta de la pirámide, el sistema los absorba, los contamine, los convierta con todos esas prácticas nefastas de la “cultura del engaño y el amaño”. De entrada, se sigue permitiendo la inclusión de 5 extranjeros por equipo, a eso sumémosle los naturalizados y los jugadores mexicanos que de manera natural aspiran y ocupan un puesto, ¿Cuántos lugares reales quedan para estas nuevas generaciones? ¿Cuántos de estas nuevas generaciones podrán permanecer  sin ser  contaminados? No somos un país exportador de jugadores, ha sucedido por rachas y de esos pocos que salen, pocos se quedan, y los que se quedan, pocos tienen oportunidad de lucir. Intereses muy diversos y desviados arropan al futbol de primera división, pero aun así, vale la pena creer que esta medalla que cae como monedita de oro, pudiera ser una moneda de cambio.