Moisés Sánchez, la justicia que no ha llegado

Redacción Animal Político · 28 de enero de 2023

Moisés Sánchez, la justicia que no ha llegado

Ocho años han transcurrido desde que sujetos armados entraron al domicilio de Moisés Sánchez y se lo llevaron, frente a su familia, el 2 de enero de 2015 en Medellín de Bravo, Veracruz. Ocho años desde que lamentablemente fue encontrado sin vida, días después de su desaparición.

Ocho años sin obtener justicia, verdad y reparación integral. Pero además, la familia de Moisés ha transitado por un camino de omisiones, ilegalidades y desatención, por autoridades estatales y federales. Desde la negativa de darles copias de su expediente, omisiones en la búsqueda de Moisés, negativa de la entonces PGR de atraer el caso, tortura de uno de los señalados autores materiales, nula búsqueda de un prófugo actual señalado como autor intelectual, falta de identificación de los otros autores materiales.

Pero también es importante recordar a la persona detrás del periodismo y seguir visibilizando el contexto que éste sigue enfrentando día tras día.

A través de su labor periodística, Moisés Sánchez servía muchísimo más a la sociedad y a la democracia de este país, que muchas y muchos hipócritas que juran públicamente la Constitución y las leyes, haciéndose llamar “servidores públicos”, y que a la primera solo sirven a sus intereses y bolsillos.

La expresión tantas veces repetida y escuchada, incontables veces manifestada por la clase política, en no pocas ocasiones sólo de dientes para afuera, de que sin periodismo no es posible hablar de democracia, esta frase sí se puede ver realmente materializada en el trabajo que realizaba Moisés.

A él le interesaban y preocupaban los problemas de su comunidad, la falta de servicios públicos, las omisiones de las autoridades, la falta de seguridad y la violencia desbordada en Veracruz. Él pudo realizar cualquier otra actividad, dedicarse a su taxi, ver pasar la rutina diaria, pero tomó una determinación de vida importante y con convicción: ejercer una alta labor social a través del periodismo.

El periodismo incomoda, señala, critica, saca a la luz lo que muchos quisieran dejar guardado bajo llave en un cajón oculto. A las y los servidores públicos, que por la naturaleza de su función deben ser vigilados y escrutados, no les gusta ser exhibidos, criticados, investigados. E inmediatamente ven en el periodismo y en quien lo ejerce un enemigo, y en ocasiones un enemigo a liquidar, como en la guerra.

Bajo ese clima de riesgo y ataques constantes, decenas de periodistas en México salen diariamente a realizar su labor. Se encuentran entre varios fuegos: la impunidad, la desprotección del Estado, la precariedad laboral, las agresiones físicas, las demandas o denuncias en su contra y, especialmente en este sexenio, la descalificación, criminalización y estigmatización.

Desde la palestra presidencial, de varias gubernaturas y presidencias municipales, se insulta, denosta y descalifica la labor periodística que les incomoda y critica. El mundo al revés. Quienes primeramente deben respetar, proteger y garantizar el periodismo y también la defensa de derechos humanos, son quienes atacan estas relevantes labores sociales que, por cierto, y no debe olvidarse, existen debido a los vacíos de Estado, a las acciones y omisiones de las autoridades que se traducen en delitos y violaciones a derechos humanos, generando día tras día más víctimas en búsqueda de justicia, verdad y reparación.

Moisés salía cada día de su hogar, convencido de que “vivir con miedo no es opción”. Y bajo esa premisa actuó hasta el día fatal en que unos cobardes, ordenados por otro u otros cobardes, quisieron apagar su voz y su labor. Muchas y muchos periodistas en México actúan bajo esta premisa y salen cada día a trabajar, sabiendo los riesgos que corren, pero su vocación y convicción les da ese impulso vital de seguir haciéndolo. A pesar de la inseguridad, desprotección, precariedad laboral, descalificación de las autoridades, cada día dejan su hogar para darnos información.

Cada nota que leemos en el periódico matutino durante el café, o sentados cómodamente desde el celular y las redes sociales, es producto de ese trabajo y bajo ese riesgo. No debemos olvidarlo. A todas ellas y ellos, siempre nuestro reconocimiento y agradecimiento.

A la familia de Moisés, gracias siempre por su confianza, su valentía y su lucha después de tantos años. Ahora han decidido recurrir a instancias internacionales para buscar lo que no han encontrado y no les han brindado en México las autoridades. Por la justicia, verdad y reparación.

Por la memoria de Moisés Sánchez.

* Luis Knapp es coordinador de defensa para el programa de Protección y defensa de ARTICLE 19 México y Centroamérica (@article19mex).