Mi militancia es mi salud

blogeditor · 14 de marzo de 2014

Mi militancia es mi salud

A las y los jóvenes del grupo Las Cenizas de Ecatepec

 

En los últimos años he visto el deterioro de las personas que trabajamos en las organizaciones sociales. Muchas organizaciones defensoras de derechos humanos, organizaciones de periodistas, organizaciones que trabajan con infancia, juventud o mujeres, así como instituciones municipales; todas estas personas previniendo o atendiendo el fenómeno de la violencia en México y la estúpida guerra contra el narcotráfico y sus secuelas.

Los equipos de trabajo de organizaciones e instituciones tienen dos tendencias frente al deterioro de su salud mental: no se dimensiona el tamaño del conflicto y se paraliza la creatividad frente al miedo. Incluso se disminuye la capacidad de anticipar el riesgo.

La calidad de vida de estas personas se deteriora cada día más, y sus funciones son en gran medida disminuidas por las formas que tiene la violencia, la omisión del Estado, la indiferencia de las personas o la exigencia de justicia y el grito de frustración frente a las acciones de la delincuencia organizada.

Los diversos tipos de violencia que viven estos equipos de trabajo los llevan a un desgaste psicofísico y socioemocional. Atender y trabajar con las víctimas o los victimarios de la violencia del crimen organizado o de las ausencias del Estado mexicano generan un doble reto. El primero, transformar el medio físico y social de México. El segundo, NO perder la salud de los equipos técnicos.

Frente a esto la militancia es fundamental, no sólo es trabajo profesional. En nuestra experiencia desde Cauce Ciudadano A.C. compartimos tres procesos que son importantes para poder entender la transformación de la realidad:

  • La reciprocidad y solidaridad entre los equipos de las Organizaciones de la Sociedad Civil. Hacia el interior y hacia el exterior compartiendo los retos, los logros, el dolor y las alegrías, fomentando el actuar en red y mejorando la vida; el diálogo de saberes nutre a las organizaciones en el reto de cambiar la vida violenta.
  • Profesionalizar las acciones, actividades programadas con calidad calidez, buen humor social y sobre todo mucho respeto por las personas por sus tiempos y sus procesos.
  • Militancia para participar en otras organizaciones, movimientos sociales y redes, con la misma energía del profesionalismo, solidaridad y reciprocidad, de manera que todos se den cuenta de lo que aportamos. Sin embargo, en esta última se debe dividir en dos: en la militancia por otras y otros y la militancia por nuestro cuerpo, nuestro espíritu y nuestra salud.

Si somos militantes para cambiar la vida de otras personas, defender derechos, atender a víctimas o a victimarios, para defender el derecho a vivir en paz y libre de violencias, también debemos ser militantes en el derecho a nuestra salud plena, holística. Nuestras organizaciones y colectivos deben indagar en el concepto de salutogénesis, la transformación de nuestro alegre caminar y pasar al alegre compartir y a reforestar el corazón

El hashtag #mimilitanciaesmisalud es un espacio virtual de autocuidado, frente a la experiencia de trabajo al estar en una organización con 14 años de experiencia en salvar vidas y tejer relaciones en red frente a la delincuencia organizada.

Reconocer el esfuerzo y entusiasmo es el motor, y tu energía la indignación. Esta última debe moverte, pero nunca dañarte; desde nuestro trabajo en Cauce Ciudadano y la Red RETOÑO podemos identificar algunas manifestaciones físicas, emocionales, de conducta y espirituales al trabajar en la prevención y o atención de las violencias y los delitos depredatorios de la delincuencia organizada:

Cambios físicos relacionados con tu trabajo

  • Cansancio físico
  • Dolor de cabeza, hombros y cuello producto de la tensión
  • Problemas para dormir y pocas horas de sueño
  • Enfermedades frecuentes

Cambios emocionales

  • Enojo cotidiano
  • Reacciones de ira por pequeños inconvenientes
  • Tristeza por largos periodos
  • Frustración por alcances limitados de tu trabajo
  • Sensación de impotencia frente a las problemáticas que atiendes
  • Deseos de tirar la toalla, abandonar tu trabajo
  • Perdida de la capacidad de empatía hacia las poblaciones de jóvenes
  • Enojo y desesperación frente a las historias de las victimas

Cambios en tu conducta

  • Consumo de alcohol u otras sustancias para dormir, aliviar tu ansiedad o sentirte mejor
  • Abandono de reuniones sociales o de actividades que te gustan
  • Distanciamiento de amigas, amigos, de tu novia, novio, pareja o tu familia
  • Sensación de sobre carga de trabajo

Cambios en tu vida espiritual

  • Sensación de vacío, de estar desconectado con el mundo
  • Sensación de que tu trabajo no vale la pena

¿Qué hacer? Los integrantes de las organizaciones e instituciones tienen que analizar su situación, deben detectar sus malestares, hacer propuesta individuales y colectivas para el autocuidado, discutir qué tipo de actividades podrían hacer para enfrentar las situaciones que los molestan, idear actividades para fortalecer las redes de apoyo entre las organizaciones de la sociedad civil y enlistar las actividades que son fuente de bienestar en las organizaciones para identificar las cosas que les hacen bien y las que les ayudan a cuidarse.[1]

Cuando se encuentran las zonas de malestar se deben generar estrategias de intervención, acompañamiento terapéutico, actividades sociales, deportivas, grupales y o individuales. Deben presupuestar en los proyectos los recursos para generar esta atención en cada proceso que realizan.

El déficit de salud mental en México empezará a generar un daño en la vida de las organizaciones y las personas por el nivel de violencia al que estamos expuestas. Este puede ser el inicio de la pérdida de capital social, por lo tanto el Programa Nacional de Prevención del Delito (PRONAPRED), estará obligado responsablemente a dotar de herramientas para enfrentar a la brevedad este fenómeno y cuidar el poco capital social para prevenir y enfrentar la violencia del crimen organizado.

Yo por lo pronto ya inicié en lo individual y se permea en lo colectivo. Si trabajas en temas de prevención o atención a las violencias y los delitos de la delincuencia organizada #mimilitanciaesmisalud es y será una expresión de autocuidado al que algunos seguidores de redes sociales se están sumando. Comparte qué hacen o haces para que el impacto de tu trabajo no genere daño y permita seguir tu alegre compartir.

 

@carloscauce


[1] Modificado de Tejiendo ideas, Cuadernillo 1. Cauce Ciudadano AC-UNICEF, México DF 2010