Redacción Animal Político · 21 de agosto de 2023
[…] se supone que la Guardia Nacional tendría que apoyar a la policía, pero no creo que tampoco tengan la capacitación. O sea, agarran parejo y no me parece correcto porque un militar está preparado para disparar, porque para eso lo enseñan.
El año pasado, publicamos el informe “Vulnerabilidad frente a la militarización”, en el que retomamos las experiencias de diez organizaciones de sociedad civil que han trabajado en espacios afectados por la violencia generada por enfrentamientos entre las Fuerzas Armadas y el crimen organizado, así como con personas que tienen contacto con militares porque han llegado a sus comunidades o porque ahora tienen nuevas tareas como el patrullaje de las calles o el control migratorio.
En ese entonces, compartimos ideas sobre cómo en los lugares donde hay presencia del crimen organizado o donde ha habido conflictos comunitarios que han sido ignorados durante mucho tiempo, se pide la presencia militar. En parte porque se percibe que las policías son corruptas y se necesitan “hombres fuertes que nos defiendan” y también porque, aunque el Ejército se exceda en el uso de la fuerza, se considera “el mal menor”. A partir de ello nos preguntamos si las personas interiorizamos la militarización.
Con esta inquietud en mente, en marzo pasado salimos a parques, plazas, escuelas y hospitales en ocho alcaldías, para realizar un sondeo entre las mujeres que viven y transitan en Ciudad de México con dos objetivos: i) conocer sus ideas sobre la militarización y ii) averiguar su opinión sobre la violencia que ejercen la policía y la Guardia Nacional contra las mujeres. En esta editorial, reflexionamos sobre las respuestas que nos dieron las 151 mujeres participantes en el sondeo a las preguntas: ¿Conoces la diferencia entre la Marina, el Ejército y la Guardia Nacional? ¿Qué piensas cuando escuchas la palabra militarización?
Al respecto, 6 de cada 10 participantes respondieron que no conocen cuál es la diferencia entre estas instituciones. Quienes dijeron que sí saben distinguirlas (4 de cada 10 participantes), mencionaron el color de sus uniformes o la forma en que “van vestidos”, sus logos o siglas. Las participantes que ahondaron en el tema relacionaron sus respuestas con el espacio en que llevan a cabo sus actividades estas corporaciones o con tareas específicas que realizan, como la Marina en el mar, los puertos o las costas, y el Ejército haciendo frente al narcotráfico, situaciones de guerra o invasiones extranjeras y también atendiendo desastres naturales como terremotos o inundaciones.
No obstante, la Guardia Nacional es percibida como una institución nueva -recordemos que fue creada en 2019- y por ello no fue fácil que las participantes identificaran su función o la diferencien de otras. Nos comentaron:
Pues la Guardia Nacional se supone que es una policía que nos cuida.
[…] me parece que la Guardia Nacional es que unieron a las tres, la policía la desaparecieron y la unificaron con el Ejército.
[…] la Guardia Nacional, en teoría, son civiles que están haciendo funciones de militares.
[…] se supone que la Guardia Nacional tendría que apoyar a la policía, pero no creo que tampoco tengan la capacitación. O sea, agarran parejo y no me parece correcto porque un militar está preparado para disparar, porque para eso lo enseñan y no podemos esperar que un militar o una persona que proviene del área militar vaya a tratar de hablar con usted y convencerlo de que no delinca.
Comúnmente se define la militarización como el “aumento progresivo de la presencia, el poder y las facultades de las Fuerzas Armadas en funciones de la autoridad civil” y puede abarcar:
Acercamiento a la militarización. Algunas participantes se aproximaron a este concepto con más exactitud e identificaron que se han incrementado el poder y las funciones del Ejército y que ahora ya tienen presencia en las calles. Nos expresaron:
[…] que los militares ya toman el control de las cosas. Es quitarnos un poco otras cosas y pues ya tienen injerencia en muchos asuntos de la vida pública […] que lo que debería de corresponder a otras áreas, el Ejército toma posesión de esas facultades.
Pues que obviamente todo, toda actividad, va a quedar a cargo del Ejército o de las fuerzas militares, cuando algunas cuestiones tienen que ser netamente civiles.
Protección. Para otras participantes la militarización se relaciona con la protección ante el peligro de guerra y ataques, por lo que las labores de las Fuerzas Armadas se consideran un servicio a la nación y se elogió el papel del Ejército en la atención de desastres y siniestros. Nos mencionaron:
[…] pues sirven para salvaguardar la seguridad de los ciudadanos […] es un grupo de personas el cual acuden estrictamente a diferentes siniestros, pues ellos van a resguardar la seguridad, por ejemplo, en caso de sismos.
Tanto en la escuela como en la sociedad, siempre ha sido esa situación que hemos visto al Ejército que es un elemento que está ahí presente para conflictos, para cuando la situación en cuanto a seguridad no es la más sana. A lo largo de la historia ha habido guerras que nos han expuesto y, dentro de lo que cabe, estos elementos sirven para eso. Su función principal es salvaguardar y proteger.
Control. Algunas participantes señalaron que la Guardia Nacional no es menos corrupta que otras corporaciones y que podría replicar conductas similares a otros cuerpos de seguridad, lo que traería como consecuencia el control excesivo y la vigilancia que afectarían nuestra libertad y tránsito.
Es como someter al pueblo a ciertos modelos. Ya no somos tan libres. Por ejemplo, los militares sí pueden cargar armas y no tienen tanta restricción.
[…] que van a estar en las calles, que nos van a cuidar, pero en mi punto de vista es para tener más controlada a la población.
“Nos vamos a convertir en Venezuela”. Por un lado, entre las participantes surgieron comparaciones con las situaciones que se viven en otros países latinoamericanos como Cuba, Honduras y Venezuela. Por otro lado, algunos testimonios cuestionaron si la militarización se presenta en gobiernos democráticos.
Eso no es. Pocas participantes negaron que en México esté ocurriendo la militarización. Nos dijeron:
[…] están exagerando, eso no es. Porque en todos lados, en la radio, en la televisión se escucha mucho. Y no, no es eso lo que se está haciendo.
No creo que todo sea militarización como dicen. No lo creo porque nos tienen que salvaguardar. Hay que ver de qué manera o cómo se puede hacer.
Ser como ellos. Por último, “ver a esas personas con sus trajes y todo eso ahí marchando. Entonces te transmite eso, puede ser miedo o también asombro o intuición de que pues quiero ser como ellos”, fue lo que nos comentó una de las participantes. Esta opinión refleja una visión más personal sobre la militarización que tienen las mujeres que desean unirse a las Fuerzas Armadas o que ya forman parte de estas corporaciones, quienes además nos mencionaron sentir orgullo y satisfacción por ello.
Con estos hallazgos, adelantamos cuatro conclusiones:
1. La aparente aprobación de la Guardia Nacional entre las participantes está condicionada por el desconocimiento de sus funciones, el poco tiempo que tiene su creación y porque no la reconocen como una institución diferente, sino como colaboradora del Ejército y la Marina.
2. Las participantes generalizan la opinión que tienen sobre el Ejército y la Marina a la Guardia Nacional aunque no la identifican con claridad. Nos expresaron: “son más estrictos”, “menos corruptos”, “son un poco más éticos y un poco más conscientes y responsables”.
3. La calificación que se da a la Guardia Nacional también depende de su presencia en el espacio público, pues las mujeres se acostumbran a verla. Sin embargo, conforme pase el tiempo su opinión irá cambiando. Por ejemplo, según la Encuesta Nacional de Victimización y Percepción sobre Seguridad Pública (Inegi), en 2020 el 15 % de las mexicanas desconfiaba de la Guardia Nacional, pero en 2022 ya eran el 19 %. 3 En cuanto a la corrupción, en 2020 25 % de las mujeres del país consideraba que la Guardia Nacional sí era corrupta y dos años más tarde ya sumaban el 32 %.
4. La aceptación de las Fuerzas Armadas está justificada porque las personas consideramos que la inseguridad es uno de los problemas más graves en la sociedad mexicana. Sin embargo, nuestra necesidad de soluciones influye en que las propuestas de seguridad se enfoquen en otorgar más poder a las Fuerzas Armadas aunque ejerzan violencia que, por lo general, queda impune.
En nuestra próxima editorial compartiremos los resultados del sondeo sobre la violencia que ejercen los policías y los elementos de Guardia Nacional, cómo se manifiesta y qué soluciones proponen las participantes para atenderla. Para más información, te invitamos a ver nuestra conversación con expertas como Devanna de la Puente, Rosa Emilia Salamanca y Elena Azaola Garrido sobre los resultados obtenidos, desde nuestro canal de YouTube.
1 Benitez, R., Pocoroba, A., Sánchez, L. y Zepeda, R. (2021). Fuerzas Armadas, Guardia Nacional y violencia en México.
2 8 participantes nos respondieron “nada o no sé”.
3 Suma de los supuestos “algo” y “mucha” desconfianza.