Migración discriminada: de espaldas a qué

blogeditor · 28 de abril de 2016

Migración discriminada: de espaldas a qué

Por: Instituto para las Mujeres en la Migración (@IMUMIDF)

Mujeres en migración.

Hace unos días un grupo de adolescentes mexicanas viajaron a Nueva York para recibir un premio por su revista literaria en la Universidad de Columbia. Furiosas con la retórica racista de Donald Trump contra la población mexicana ante sus amenazas de obstaculizar el envío de remesa, la deportación masiva y la construcción de un muro, aún si ellas se encuentran en una situación privilegiada pues cuentan con doble nacionalidad (mexicana – estadounidense) y una escolaridad alta, se sienten insultadas por la ignorancia y el nativismo que impulsan Donald Trump y sus seguidores, que generan miedo, dolor y enojo a su alrededor.

De espaldas y con un saludo rebelde frente a un símbolo de Trump, dan fe de su desacuerdo con la política migratoria planteada, como un eco de las miles de voces mexicanas que rechazan el discurso xenofóbico de Trump.

Mujeres en migración

En tanto, las dos jóvenes de la otra imagen, también mexicanas, de espaldas y aún sin un saludo rebelde, expresan su enojo y miedo ante el racismo de su propio gobierno provocado por la política migratoria implementada en México. Ante las presiones de Estados Unidos de contener la migración, principalmente proveniente de Centroamérica, ha levantado muros para impedir a las personas migrantes suban al tren de carga conocido como “La Bestia”, aún si el Sistema de Control de Aseguramientos y Traslados en Estaciones Migratorias (SICATEM) informó que en 2014 fueron detenidas 847 personas migrantes irregulares en vías férreas (11% mujeres y 89% hombres), frente al 77% de detenciones en carreteras.

A ello se suma el incremento en un 233% en las detenciones de mujeres y niñas migrantes entre 2013 y 2015, así como el poco reconocimiento de la condición de persona refugiada en 2015, de las 3,423 solicitudes de asilo; sólo fueron reconocidas el 27% de las personas solicitantes, de acuerdo con la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados, frente a las más de 155,000 deportaciones que se realizaron el mismo año.

Esta política migratoria no sólo imposibilita el acceso a la protección internacional de la población centroamericana, que en muchas ocasiones huyen de sus países de origen porque su vida corre peligro, también ha tenido un pacto negativo sobre la población mexicana, principalmente sobre aquellas personas que salen de sus comunidades para trabajar como jornaleras agrícolas en los estados del norte del país. De acuerdo con el censo de población mexicano, aproximadamente al año salen de Chiapas más de 106 mil personas para trabajar en otras entidades federativas.

Estas dos jóvenes fueron detenidas por agentes del Instituto Nacional de Migración (INM) durante una revisión migratoria en una carreta en Querétaro. Privadas de su libertad por 8 días en la estación migratoria de esa entidad, ya que a decir de los agentes de migración ellas eran originarias de Guatemala y no mexicanas, a pesar de que llevaban consigo sus actas de nacimiento. No hubo ningún análisis complejo para determinar la nacionalidad de las dos jóvenes, simplemente los agentes migratorios actuaron con percepciones discriminatorias de lo que ellos consideran como son las personas guatemaltecas, y de sus documentos de identidad, ellos decidieron que eran falsos. Ahora resulta que entre sus facultades también están las de comprobar ‘a ojo de buen cubero’ la autenticidad de documentos emitidos por los registros civiles del país.

Esta práctica no se ciñe a la experiencia de estas dos jóvenes, por ahora se ha documentado una veintena de casos de personas mexicanas que han sido detenidas por agentes de migración, en diferentes estados y fechas, porque con base en percepciones discriminatorias se les considera extranjeras, al menos así lo señala la Recomendación 58/2015 de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos, emitida el pasado mes de enero. Las experiencias comienzan a brotar.

Durante su visita a Alemania, Enrique Peña Nieto se manifestó en contra de los muros, quizá como una especie de retórica ante los mensajes racistas de Trump, pero nos preguntamos qué pensaría si además Trump estuviera promoviendo que los agentes de la patrulla fronteriza de Estados Unidos tuvieran facultades para revisar documentos y estatus migratorio de todas las personas que se trasladan en automóvil, público o privado, por las carreteras de ese país. O qué pasaría si los ciudadanos estadounidenses (incluidos los millones de origen mexicano) fueran cuestionados por los agentes de la patrulla fronteriza sobre la autenticidad de sus documentos de identidad. Quizá la primera duda que le vendría, al menos a nosotros sí, es saber bajo qué criterios actúan los agentes de la patrulla fronteriza; probablemente, los mismos que aplican los agentes del INM en México: rasgos físicos e idioma.

No se trata de que ambos agentes de migración, de México y Estados Unidos, implementen criterios discriminatorios contra la población, sino de cuestionarnos por qué, al menos en nuestro país, se nos ha hecho normal los retenes en las carreteras del país. Pocos conocemos quién y bajo qué disposiciones nos pueden solicitar nuestra identificación y si hemos sido testigos de detenciones, ¿podríamos asegurar que esas personas no eran mexicanas?

Entonces, ¿qué tienen en común estas cinco jóvenes mexicanas? Todas sienten rabia y miedo por las consecuencias de las políticas discriminatorias en nuestra región, que afectan o podrían afectar su derecho a viajar en su país o países y a desarrollar sus vidas libremente sin ser juzgadas con base en su apariencia física o su nacionalidad. ¿Por qué algo tan simple es tan difícil de ver? ¿Por qué algo tan violento, se ha normalizado?

 

* El Instituto para las Mujeres en la Migración, AC (IMUMI) es una organización de la sociedad civil que promueve los derechos de las mujeres en la migración dentro del contexto mexicano, ya sea que vivan en las comunidades de origen, estén en tránsito a través del territorio mexicano, o bien residan en México o en los Estados Unidos.