Michelle Bachelet y el militarismo en México

blogeditor · 23 de agosto de 2021

Michelle Bachelet y el militarismo en México

Michelle Bachelet, Alta Comisionada de la ONU para los Derechos Humanos, pronunció estas palabras el pasado 9 de diciembre:

“El contexto de seguridad en México, con la proliferación del crimen organizado y el incremento del tráfico ilícito, es también muy complejo. La expansión de las funciones de orden público y civil a las fuerzas militares como una regla ordinaria en vez de una excepción tiene impacto en los derechos humanos. Mi oficina ha hecho un llamado para que se reconsideren estas medidas para cumplir con los estándares internacionales. La administración del presidente López Obrador se ha caracterizado por una creciente atribución de poderes a las Fuerzas Armadas, incluyendo asuntos de seguridad interna a través de la creación de la Guardia Nacional…  de manera que el secretario de la Defensa también ha tenido un mayor papel en los proyectos lanzados por el presidente López Obrador, incrementando su presupuesto y su rol en el desarrollo de infraestructura pública.

“Ya que fui ministra de Defensa, entiendo que las Fuerzas Armadas pueden jugar un rol importante en muchas cosas, por ejemplo, en la respuesta a la pandemia, porque son muy buenas en logística e infraestructura; pueden jugar un rol muy importante, pero que tiene que ser guiado por civiles, por políticos, que son quienes dan las órdenes, y los militares tienen que seguir las órdenes que dan los actores políticos que han sido electos por la gente (citado de comunicación electrónica enviada por la oficina de Medios de ONU-DH México)”.

Han pasado ocho meses desde entonces y el presidente de México no ha hecho más que acelerar el paso en la expansión de las zonas de influencia política y social de las Fuerzas Armadas; López Obrador viene tirando a la basura incluso acuerdos de cooperación firmados con Bachelet, en particular el anunciado en abril de 2019, cuando la Alta Comisionada declaró que “la Guardia Nacional puede abrir una oportunidad para crear una nueva fuerza policial de naturaleza civil… respetuosa con los principios fundamentales de derechos humanos”.

¿Qué pensará Bachelet de la ruta del presidente? ¿El militarismo en México está cerca o lejos de los asuntos relevantes en su escritorio? La oficina de derechos humanos de la ONU fue engañada, exactamente como lo fue la sociedad entera, con una vía militar que nunca estuvo en la propuesta electoral y que hoy mismo no está en la Constitución. ¿Tiene la Comisionada claridad respecto a la manera como las fuerzas armadas toman posiciones de poder y se benefician de la multiplicación de recursos a través del presupuesto público y de ingresos producidos por ellas mismas, que están fuera de cualquier rendición de cuentas posible -lo demostraremos ampliamente en foro público muy pronto-?

¿Cuándo supo Bachelet que López Obrador, más allá de la militarización de la seguridad, planeaba entregar al poder militar la gestión de sus proyectos más relevantes? ¿Y qué hace con la noticia de que este presidente ha decidido subordinar progresivamente los gobiernos electos al poder militar, exactamente al revés de lo que ella insiste? Quien dude de esto infórmese sobre cómo están funcionando las cadenas de mando militares ante los poderes ejecutivos estatales y municipales.

Pero en la mirada más profunda, basada en su experiencia como ministra de Defensa, ¿cuáles son las alertas de fondo? ¿Comparte ella la hipótesis de que los militares no dejarán las posiciones de poder que están ganando? De seguir por esta vía de militarismo, según ella, ¿se viene comprometiendo el futuro propio de un Estado democrático de derecho?

Ella vivió en su país la ausencia de control civil alguno sobre el poder militar y también vivió lo contrario, ejerciendo en carne propia ese control para asegurar la subordinación militar a la autoridad electa.

Tiene mucho para hacer escenarios. ¿Hacia dónde va México, comisionada Bachelet?

@ErnestoLPV