Mi Bibliófilo favorito

blogeditor · 3 de diciembre de 2013

Mi Bibliófilo favorito

No es secreto alguno que mi Bibliófilo favorito es Miguel Angel Porrúa. Soy poco original -debo reconocerlo- pues es además el de muchas personas y justamente por ello es que el Comité Organizador de  la Feria Internacional del Libro de Guadalajara (FIL) decidió hacerlo merecedor del Homenaje al Bibliófilo este 3 de diciembre.

Dice el Diccionario de la Real Academia que un Biblíofilo es una “persona aficionada a las ediciones originales, más correctas o más raras de los libros”, y también una “persona amante de los libros”.

El Bibliófilo es una persona que se ubica claramente en el Renacimiento, que al lado de príncipes, humanistas y grandes personas, se dedicó a buscar manuscritos, cartas, ediciones originales, incunables, para atesorarlos y guardarlos como una majestuosa e invaluable joya.  Persona y personaje importantísimo en la historia, testigo del conocimiento y guardián del mismo.

Quien tiene la fortuna de conocer a Miguel Angel sabe que en su alma hay un ser curioso, permanentemente inquieto, dispuesto a embarcarse en todo tipo de aventuras con tal de descubrir los materiales, las tintas y las texturas que envuelven las palabras que durante siglos han descrito realidades de todos los tiempos y que guardan verdades descubiertas o por descubrir.

[contextly_sidebar id=”53c2d97848ebcbfd1c0e776b466f452c”]Miguel es capaz de transportarnos al pasado, a un presente paralelo o a otro mundo con el simple hecho de abrirnos la puerta a su única e indescriptible biblioteca. En el primero o segundo piso encontrarás los libros que recogen y atesoran  los secretos, las palabras, las emociones, los testimonios, las caricias, los temores, las dudas, las respuestas de escritores y escritoras que han transformado la historia y el presente de muchas maneras.

Lleva tinta por las venas. Cada palabra suya es la síntesis de muchas  vocales y consonantes  que viajan apresuradamente por su cabeza y que se convierten en momentos mágicos cada vez decide compartirlas.

Miguel es generoso con su mundo, no sé si eso lo incluye alguna definición de “bibliófilo”, pero en su caso forma parte de su propia definición. El Bibliófilo Porrúa es un gran anfitrión de la vida, no sólo de y en sus espacios.

Ama los libros y el proceso mediante el cual su imprenta convierte las ideas en obras de arte, con aromas (si, las palabras también tiene olor…) texturas y significados variados.  Le gusta jugar a atrapar el tiempo entre páginas y abrirlas para liberar en el presente momentos que es necesario recordar.

Lleva en su corazón un racimo de palabras, miradas y sonrisas de Andrés Henestrosa (quien seguro estará sentado en primera fila, con sus ojos vivarachos,  disfrutando el homenaje que le rinden y atento a las mujeres bellas que estén cerca y saludando a Miguel).  Complicidades que atan los días  y les dan vida, y por las cuales saben que en sus libros se unen “Recuerdos, sacrificios y paciencias”.

No puedo menos que sentirme feliz y orgullosa de saber que recibirá este merecidísimo homenaje. Pocas personas son dignas de él y nuestro querido “Miguel Angel Porrúa. Librero – Editor” es un homenajeado y muy querido Bibliófilo (así, con mayúscula).

…. Y bueno, como nadie lo podía decir mejor que él –y muy a propósito de este texto- me despido citando al gran Henestrosa: “De tanto leer me dieron ganas de escribir, y en ésas estoy”.

¡Felicidades mi querido Miguel!

 

@LaClau