Redacción Animal Político · 21 de mayo de 2024
La juventud es una etapa crucial de la vida en la cual el 25 % de la población del país 1 adquiere las herramientas y experiencia necesarias para poder convertirse en una persona adulta funcional, capaz de satisfacer sus necesidades físicas, afectivas y sociales y ejercer plenamente su autonomía; más aún, este desarrollo no es solo esencial para la persona, también afecta directamente a sus familias y comunidades. Por ello es imperativo que las candidatas y el candidato entiendan todos los aspectos relacionados con sus derechos y necesidades específicas como una cuestión de justicia social, y como una estrategia clave para el progreso económico, social y democrático del país.
La inversión en la juventud, aplicada con enfoque de derechos humanos, es fundamental para crear los tan necesarios espacios de desarrollo, aprendizaje, cuidado y acompañamiento que requieren. Esta inversión no se debe limitar a destinar más o menos recursos financieros, sino que debe centrarse en la construcción de una política pública integral, con enfoque de juventudes, que se adecúe a los diferentes matices que decoran sus vidas, que incorporé servicios públicos especializados, apoyos sociales específicos y programas diferenciados para cada región.
Garantizar el acceso a una educación de calidad es un pilar crucial para su desarrollo integral y, también, cumple el objetivo de contribuir al desarrollo de la sociedad. Sin embargo, existen desafíos importantes en este ámbito, especialmente en el acceso al nivel medio superior. Poco menos de la mitad de quienes terminan la secundaria, podrán continuar con sus estudios a nivel bachillerato, 2 por lo que las candidatas y el candidato tiene el reto de igualar las oportunidades de acceso a la educación e implementar apoyos específicos, más allá de las becas o de mayor infraestructura educativa, el reto para fortalecer a las juventudes que enfrentan barreras socioeconómicas para continuar sus estudios, para que puedan acceder a una educación de calidad.
Asimismo, la inserción laboral de los jóvenes requiere atención prioritaria. Su común denominador al acercarse al empleo es la precariedad laboral, la falta de seguridad social y la alta tasa informalidad, fenómenos que perpetúan la desigualdad y la exclusión social, manteniendo los círculos de pobreza y violencia por generaciones. Ellas y ellos necesitan propuestas sostenidas en empleos dignos que no dependan únicamente del nearshoring y de la voluntad del sector privado, sino que se den como resultado del fortalecimiento de las capacidades de vigilancia por parte de la autoridad, para garantizar que se cumpla la ley y se respete su derecho a la seguridad social, a la protección laboral adecuada y a condiciones de empleo dignas que permitan su pleno desarrollo.
Además, es prioritario atender sus necesidades de salud física y mental. Si bien existen propuestas en esta vertiente, estas dependerán de que se logre la universalidad de los servicios de salud, así como la facilidad en el acceso a estos servicios, lo cual es fundamental para garantizar su calidad de vida, integridad, bienestar y desarrollo. De acuerdo con el INEGI, la mayor tasa de suicidios se da entre personas de 20 a 29 años, 3 lo que nos habla de contextos a los cuales se enfrentan en su día a día y que, en muchas ocasiones, los colocan en situaciones complejas. Si a ello sumamos la falta de acompañamiento y orientación adecuados para desarrollar su resiliencia (en su mayoría por falta de conocimiento y no de voluntad), cumplir con las exigencias que la sociedad y el mundo laboral exigen de ellos pueden llevarlos a tomar estas decisiones. Esto se traduce en dos elementos omisos en las propuestas de las candidatas y candidato: por un lado, lograr el acceso oportuno y, por el otro, la implementación de programas de prevención del suicidio.
En esta línea, el desarrollo de habilidades socioemocionales también juega un papel crucial en su proceso de transición a la vida adulta. La capacidad de manejar y afrontar situaciones de estrés, ansiedad y depresión es fundamental para su bienestar emocional, por lo que es prioritario transitar hacia propuestas integrales que aún brillan por su ausencia, presentar soluciones fragmentadas a través de esquemas de salud física y mental, acceso al empleo o educación, que se incorporen en una visión transversal, difícilmente lograran crear un entorno adecuado para su desarrollo, inclusive, limita su visión de la vida a tres aspectos que distan mucho de ser todos los que rodean su vida.
Un punto medular que se ha quedado en mención es la participación protagónica de las juventudes en la toma de decisiones, su desinterés por participar en estos mecanismos proviene de los múltiples obstáculos que enfrentan una y otra vez para hacer oír su voz y más aún, ser tomados en cuenta. Es necesaria una estrategia para promover esta participación, pero sobre todo para hacerla vinculatoria para las autoridades, no hay quien mejor conozca una problemática, así como sus soluciones, que quien las vive.
Como podrá notar, las propuestas fragmentadas presentadas por las candidatas y el candidato difícilmente revertirán las condiciones del panorama actual que enfrenta la juventud. Necesitamos empezar a pensar en un ecosistema, conformado por acciones transversales, que armen este abanico de oportunidades, bienes y servicios que las juventudes necesitan para desarrollarse plenamente. Dotar de una visión holística a este ecosistema nos permitirá entender a las juventudes desde diferentes enfoques y dar soluciones integrales, que eviten tener una única visión productiva de ellas y ellos.
Por esto, desde Save the Children, proponemos crear un Ecosistema Jóvenes Creando, Emprendiendo e Innovando por el Futuro, que promueva entre las personas jóvenes sus proyectos de vida, la innovación y el emprendimiento, mediante la adquisición de destrezas relevantes, orientación en salud, enfoque de género, trabajo en equipo, formación ciudadana, desarrollo de actitudes proactivas y prosociales en múltiples contextos.
También busca impulsar la incubación de proyectos productivos, creativos y de transformación social, brindándoles el apoyo necesario para convertir sus ideas en realidades tangibles, lo que incluye el acceso a recursos financieros, mentoría especializada y espacios de colaboración e intercambio de ideas, que les permitan desarrollar y escalar sus iniciativas con éxito.
Este periodo de campañas, pero sobre todo de propuestas, representa una oportunidad que no podemos dejar pasar: pedir a las y los candidatos iniciativas concretas para construir un entorno propicio para el desarrollo integral y el empoderamiento de las juventudes. Es más que buena voluntad, es una obligación y exigencia para todas y todos.
* Miguel Ramírez Sandi (@miguelramsan) es coordinador de Incidencia Política en Protección de la Niñez y Asuntos Legislativos de @SaveChildrenMx.
1 Cálculo propio con base en el INEGI, (2023), Población total por entidad federativa y grupo quinquenal de edad según sexo, serie de años censales de 1990 a 2020, tabulados.
2 Instituto Nacional de Estadística y Geografía, (2023), Características educativas de la población, Porcentaje de la Población de 3 a 24 años que asiste a la escuela por grupo de edad, disponible aquí.
3 INEGI, (2023), Comunicado de Prensa 542/23m Día mundial para la prevención del suicidio (datos nacionales, p. 3, disponible aquí.