Redacción Animal Político · 11 de abril de 2025
El fentanilo es la droga de mayor crecimiento en los últimos años. Sus ventas en los Estados Unidos generan ganancias por 17 billones de dólares al año y se estima que para 2037 el mercado crecerá a los 39 billones de ganancias. Por ello las principales organizaciones criminales del mundo, donde destacan organizaciones mexicanas como el Cártel de Sinaloa o el Cártel Jalisco Nueva Generación, han buscado tener una participación relevante en su producción y venta.
Sin embargo, al ser el fentanilo una droga sintética, que desarrolló Paul Janssen en Bélgica en 1960, ésta puede producirse en cualquier lugar del mundo. De hecho, tendrían ventaja en su producción países como Estados Unidos, Canadá o Alemania, ya que cuentan con laboratorios más modernos y personal capacitado, lo que les da mayor capacidad de producción.
Pero al ser el fentanilo una droga ilegal y los países con los mejores laboratorios se encuentran en naciones que respetan el Estado de derecho, pocos ciudadanos se arriesgan a producir esta droga en su territorio. Pero aun así, se han dado casos de personas en los Estados Unidos o Canadá que corren el riesgo de producir drogas sintéticas, tal como lo hacía el personaje ficticio de Walter White de Breaking Bad.
Otro escenario es, dado que las organizaciones criminales de México tienen presencia en los Estados Unidos, ¿por qué se toman el trabajo extra de producir la droga en México y luego transportarla a los Estados Unidos? ¿No sería más fácil producirla directamente en los Estados Unidos, donde ya están los consumidores finales?
También podríamos pensar que, dado que China o la India son los países en los que se fabrica la mayor parte de los precursores necesarios para crear el fentanilo, la droga se podría fabricar en Asia y luego ser enviada en contenedores escondida a los Estados Unidos, pero no es así.
Por ende, este texto busca responder a la interrogante de que, pudiéndose producir el fentanilo en otros lugares, por qué nuestro país, que no se destaca por tener grandes laboratorios y además produce en espacios rurales clandestinos, es el lugar donde se genera un porcentaje relevante del fentanilo ilegal a nivel global.
Un buen punto de partida es entender que el 97 % del fentanilo decomisado en los Estados Unidos en 2024 entró por la frontera con México y la gran mayoría de dicha droga fue fabricada por solo dos organizaciones, el Cártel de Sinaloa y el Cártel Jalisco Nueva Generación, en laboratorios clandestinos de Sinaloa, Michoacán, Jalisco, Sonora, Zacatecas, Chihuahua y Durango.
Para fabricar fentanilo hacen falta amapola (opio), la cual se siembra en México en grandes cantidades en Guerrero, Sinaloa, Durango y Chihuahua, así como más de 25 precursores y elementos químicos, entre los que destacan la piperidina, el borohidruro de sodio y la anilina, los cuales se producen en grandes cantidades en diferentes zonas de Asia, por ejemplo, en la provincia de Hebei en China o en las regiones de Gujarat y Maharashtra en la India.
De forma que lo que han hecho los cárteles mexicanos es establecer una red de proveedores de precursores en China, India, Turquía y Tailandia, que se embarcan de forma clandestina en puertos como Bombay, Mundra, Dalian, Qingdao y Shanghái, en grandes contenedores que llegan a puertos mexicanos, en especial a Manzanillo y Lázaro Cárdenas, donde se transportan a laboratorios escondidos en zonas serranas para su producción.
Es por ello que la principal zona de producción de México se ubica en el Pacífico, porque ahí están los puertos en donde entran los precursores, porque también de ese lado está la zona de producción de la amapola y porque es la zona en donde tienen su asiento las dos organizaciones criminales más grandes, que concentran su producción.
Se debe mencionar que los precursores utilizados no son exclusivos para la producción de drogas, también se utilizan para procesos industriales en China, la India o México; por ejemplo, la piperidina es útil en la fabricación de hidrocarburos y cauchos, el borohidruro de sodio se utiliza en baterías, y la anilina en tintes, pinturas y herbicidas.
Derivado de lo anterior, las organizaciones criminales a veces esconden los precursores en embarques u otras utilizan empresas con diferentes giros industriales para traer los productos a México, incluso de manera legal, aunque luego su uso final no lo sea.
Pero más allá de este preámbulo, hay 5 razones que explican que México sea el líder global absoluto en producción de fentanilo, dejando muy atrás a otros países que tendrían condiciones de participar en el mercado:
Por ende, si se quiere revertir esta tendencia, México debe atacar en serio las redes de corrupción que las organizaciones han generado en el ámbito federal, estatal y municipal; debe poner más atención en el ingreso de precursores en los puertos, y tiene que incrementar las acciones de detección de laboratorios clandestinos, de lo contrario, seguiremos sufriendo las presiones de los Estados Unidos.
* Víctor Manuel Sánchez Valdés (@victorsanval) es profesor investigador de la Universidad Autónoma de Coahuila, especialista en seguridad y doctor en políticas públicas por el CIDE. Correo de contacto: [email protected].