blogeditor · 13 de junio de 2017
Tegucigalpa. En esta ocasión, los funcionarios hondureños con los que me ha tocado trabajar son muy prudentes y medidos en sus comentarios sobre el gobierno mexicano, pero les queda claro que nuestro país detiene y deporta a más migrantes hondureños que Estados Unidos.
Son conscientes de que la mayor parte del trabajo sucio lo hacen las autoridades de migración de México y no la migra estadounidense. No les gusta, pero lo aceptan. No tienen de otra. Hay que tener claro que las remesas para ellos representan el 20.2 % de su PIB de acuerdo a los últimos datos del Banco Central de Honduras (BCH).
En lo que va de la administración del presidente Trump, Estados Unidos ha deportado 7,580 hondureños y México 8,726. De estos últimos 5,949 son hombres, 1,210 mujeres, 1,016 niños y 551 niñas, según el Observatorio Consular Migratorio de Honduras.
De acuerdo a la Secretaria de Gobernación, los hondureños son la segunda nacionalidad más deportada desde territorio mexicano. Antes está Guatemala con 7,918 casos y en tercer lugar El Salvador con 4,315 casos.
Las autoridades y la sociedad hondureña, ante las deportaciones de sus connacionales por parte de México, reaccionan con molestia y rechazo de la misma manera que las autoridades y la sociedad mexicana lo hacen frente a Estados Unidos.
No entienden bien por qué las autoridades mexicanas están aliadas con las estadounidenses en la deportación de los hondureños. Ahora mismo, el gobierno de Honduras está muy preocupado de la política migratoria de Trump.
En estos meses como en el caso de los migrantes mexicanos las deportaciones de los hondureños se han reducido con relación al gobierno de Obama, pero no están seguros de lo que pueda venir en los próximos meses por parte de Estados Unidos. La posición de México la tienen clara.