blogeditor · 8 de noviembre de 2021
Necesitamos hablar abiertamente del envejecimiento ahora; porque ni como sociedad, ni como gobierno, estamos preparados para asegurar un envejecimiento saludable a las personas adultas mayores de hoy, menos de mañana; porque nadie nos garantiza que existan mejores condiciones en una década; porque nos falta política pública, infraestructura, capacidades humanas para cuidados y asistencia y, por encima de todo eso, nos falta vivir una cultura favorable para la vejez.
México está en mitad de la transición demográfica: La edad promedio nacional fue de 22 años en el año 2000; para el 2010 fue de 26 años y en el año 2020 fue de 29 años.
Para ejemplificar, veamos Ciudad de México, en donde la edad promedio ya alcanzó los 35 años.
Población adulta mayor en la Ciudad de México al año 2010

Aceptamos la idea de cumplir años como un hecho natural, tan habitual que no pensamos mucho en las implicaciones para nuestra vida diaria en el futuro.
A veces sentimos cierta crisis de edad; ya sabes: eso del tercero, cuarto y quinto piso. Pero la conciencia de envejecer existe en una zona gris de nuestra memoria. La aceptamos, así como aceptamos la gravedad, casi sin mirar. Y sus implicaciones -casi nos juramos a nosotros mismos- las podremos sobrellevar en el ámbito privado, como con nuestros padres y nuestros abuelos.
Aunque las problemáticas sociales que llegan con el envejecimiento no son algunas cuantas cuestiones para solventar en la vida privada:
Es un tema. En dos décadas ha crecido a más del doble la población de personas adultas mayores de 60 años, pasando de 6.9 a 15.1 millones de personas entre el año 2000 y el 2020 i. Esto equivale a un incremento de 7.1 a 12.6 por ciento de la población mexicana, en veinte años. Y quizá se te hace poco, pero considera que en 1950 la población adulta mayor alcanzaba solo el 3.9 por ciento ii.
Población adulta mayor en la Ciudad de México al año 2020

Los adultos jóvenes que cumplieron 30 años en el 2020, cumplirán 60 años en el 2050, cuando habrán unos 44 millones de personas adultas mayores, el 29.9 por ciento de la población. Y todos vamos demandar mejores condiciones de vida que las que hoy gozan las personas adultas mayores.
¡Hagan sus cuentas y pongan sus barbas a remojar! Porque los recursos del Estado y la actitud de la sociedad no es suficiente para solventar los retos actuales, menos para los de mañana.
Revisemos que avances tenemos a modo general:
En el reverso:
Hay que hacer notar que política pública no es lo mismo que transferencias económicas o en especie, con despensas. Lo primero es la rectoría nacional y la coordinación a largo plazo, lo segundo es una táctica extensiva, que debería de existir haciendo mancuerna con otras. Entre la primera y la segunda habría un montón de pasos e indicadores que hoy parece que no existen en México.
No es tan simple como decir que el gobierno es el principal responsable. Claro que si le pusieran más ganitas ayudaría, por ejemplo esforzándose por garantizar y creando condiciones. El caso es que principalmente somos los adultos y jóvenes actuales los que necesitamos tratar abiertamente el envejecimiento y no transferir la responsabilidad.
Y no se trata de discutir sobre el futuro, en abstracto: Hay necesidades de calidad de vida de nuestros mayores de hoy que necesitamos resolver en el presente. La única forma de asegurar mejores condiciones en el futuro es asegurando esas condiciones en la actualidad. Tanto por nuestra cuenta, como exigiendo el cumplimiento de los derechos humanos a las autoridades, a la iniciativa social y a la privada.
Los derechos humanos no se ejercen solos, hay que defenderlos para vivirlos y respetarlos con empatía para dejar a otros vivirlos.
Debemos hablar de la vejez y empatizar con ella en el presente, dar forma a la idea de una cultura favorable para la vejez en México. Si no no habrá empatía que alcance para los que seguimos.
Pongan éste recordatorio en el smartphone: Nada es para siempre.
* Carlos Romo Cardona (@RomCardona) es Maestro en Estudios Humanísticos con especialidad en literatura (Tecnológico de Monterrey). Ha implementado iniciativas para incrementar calidad de vida, valor agregado y rentabilidad en el sector público (educación, social, diseño de políticas y evaluación pública) y privado (branding, producción artística, investigación y tecnologías educativas).
i INEGI (2020) Censos de Población y Vivienda. Disponible aquí.
ii CONAPO (2016) Proyecciones de población en México y las Entidades Federativas, 2016 – 2050. Disponible aquí.