Redacción Animal Político · 25 de septiembre de 2018
Hace poco más de una semana, Andrés Manuel López Obrador visitó Tepic, Nayarit, al inicio de su gira de agradecimiento. Durante el mitin hizo una afirmación que desde entonces ha generado controversia. El presidente electo aseguró que recibirá un país en bancarrota por las políticas neoliberales que se han aplicado los últimos 30 años. “Porque México está pasando una situación complicada de seguridad y económica y porque está en bancarrota, no podremos hacer todo lo que se está demandando, pero sí vamos a cumplir todo, todo lo que ofrecimos en campaña, ese es el piso y de ahí para arriba y hasta donde nos alcance el presupuesto”, dijo.
Esta polémica afirmación ha levantado la opinión de expertos. Entre ellos obligó al actual titular de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), José Antonio González Anaya, a contradecir lo dicho por Obrador: “México tiene finanzas públicas sanas, tiene una estabilidad anclada en sus finanzas públicas sanas, una inflación que va convergiendo al rango del Banco de México, un sector financiero bien capitalizado y líquido”, comentó durante una reunión del Consejo Coordinador Empresarial (CCE).
El comentario de Andrés Manuel López Obrador, que también ha sido refutado por el sector privado, entre ellos por Claudio X. González Laporte, presidente del Consejo de Kimberly Clark y expresidente del Consejo Mexicano de Negocios, tiene distintas interpretaciones e implicaciones no sólo desde el punto de vista económico, sino también social.
Pablo Castañón, líder del Consejo Coordinador Empresarial (CCE), ha dicho que “bancarrota significa que una entidad, una empresa o una familia no tenga para pagar los compromisos financieros que se tienen y México está cumpliendo con todos sus compromisos, internos y externos”.
Desde la perspectiva económica, asegurar que el país está en bancarrota, como ha hecho AMLO, implicaría que:
Desde la perspectiva política, cuando AMLO dice que el país que está heredando del PRI está en quiebra, tal vez se refiere a que:
Lo dicho por Andrés Manuel López Obrador en Nayarit, es grave. Las consecuencias no sólo pueden ser del tipo económico, pues puede provocar que inversionistas decidan postergar acuerdos y la inyección de recursos al país, sino que también puede tener consecuencias durante su gobierno, ya que se vuelve un antecedente de que estará poco dispuesto a asumir sus errores y la responsabilidad de las consecuencias que éstos provoquen.
Es probable que la economía mexicana deba enfrentar grandes desafíos y rezagos, sin embargo, es necesario que el poder entrante entienda que ya no es oposición, que ya no está en campaña, que la gira ya no es para buscar votos y que cualquier declaración, sin sustento y sin evidencia, puede tener riesgos no sólo para su administración, sino para el país entero.