Yamil Nares Feria · 13 de diciembre de 2011
La Época de Oro del Cine Mexicano vio en las pantallas la palabra FIN hace muchas décadas, pero la cultura cinematográfica de México va mucho más allá de las buenas o malas obras. La gente sigue haciendo cola con los estrenos, paga religiosamente su entrada al cine y mantiene su fidelidad al Séptimo Arte.
Entre los cinéfilos hay cultos, los de género, los que siguen a un director, actriz o actor, y los temáticos o aquellos que aman los documentales o los cortos por encima de todas las cosas. Pero una realidad que nos pone en pantalla una encuesta sobre este tema, es que más de un tercio de los ciudadanos del Distrito Federal asegura que acudió al cine en el último mes.
Más allá de las crisis o las denuncias sobre que la piratería mata al cine, los encuestadores de Defoe hallaron que 39% de los capitalinos que pagaron su entrada para ver una película son mayoritariamente jóvenes de 18 a 35 años. El grado de educación cuenta, pues estos cinéfilos estudiaron preparatoria o más y, asunto clave, tienen para pagar la entrada, ya que ganan más de 6,000 pesos al mes.
Las películas de acción llevan más gente a las salas, 29% de los entrevistados dijo que esas cintas son las que más les gustan. Pero como en géneros se rompen gustos, las comedias son las favoritas de 18 de cada cien cinéfilos y las historias románticas hacen que lata el corazón de 11 de cada centena de amantes del cine.
Una de cada diez personas va al cine vivir los dramas de los protagonistas y 9% pone sus nervios aprueba con cintas de suspenso.
El amor por el cine esta descontado, pero hay ciertos hábitos que le acompañan. Siete de cada diez habitantes del Distrito Federal dijeron en las entrevistas que al ver sus películas elegidas consumen alimentos. Este grupo son gente de entre 18 y los 35 años que estudió preparatoria o más y que gana 200 pesos diarios cuando menos.
Y el menú no es cosa sin importancia, pues juega con el gusto mismo de estar en la salas. Lo que más se consume en el cine son las clásicas palomitas, que eligen 9 de cada 10 cinéfilos, que tienen en su lista los refrescos, 8 de cada 10, y los nachos que dan gusto al paladar de 6 de cada 10 asistentes a las salas cinematográficas.
Se puede decir que las palomitas son parte de la cultura cinematográfica universal y en México. La encuesta de Defoe revela que son consumidas especialmente por personas de entre 36 y 45 años con educación universitaria e ingresos mayores a 6,000 pesos mensuales.
Quienes toman refrescos frente a la pantalla grande suelen ser mayoritariamente personas cuyas edades oscilan entre 36 y 45 años, con estudios de preparatoria o más e ingresos mayores a 6,000 pesos mensuales. Los jóvenes de 18 a 35 años son los que van a ver las películas con un plato de nachos. Estos jóvenes estudiaron preparatoria o más y sus salarios mensuales van de los 3,000 a 6,000 pesos.
Si un tercio de los ciudadanos va al cine por lo menos una vez al mes, todo indica que la piratería, la venta legal de DVDs y la conexión virtual al cine podría no ser una amenaza real para el Séptimo Arte, lo cual confirmaría que en cuestiones cinematográficas nada como ver cine en el cine…