Mexicanos al grito de…

blogeditor · 15 de abril de 2015

Mexicanos al grito de…

Por: José Luis Pozos (@jlpgmex

Aristóteles sostenía que el hombre es un animal político. La duda que me surge de manera inmediata es: si al hombre le quitamos lo político ¿con qué nos quedamos?

Hoy en día es evidente que en México todo lo que tenga que ver con política está en crisis. Si tú le preguntas a cualquier persona de a pie qué es lo primero que se le viene a la mente con la palabra política, de inmediato contesta “corrupción”. El colectivo tiene tanta fe en la política y en aquellos que la hacen como un huérfano tiene madre.

Qué tan mal estaremos que ahora se tienen por candidatos a verdaderos payasos (ya bateado afortunadamente), futbolistas y actrices. Las nuevas y frescas filas de los partidos políticos tradicionales y los llamados partidos jóvenes, más que buscar un bien común se siente que solo van tras la caza de votos para seguir en el poder y conservar el registro, respectivamente. Esto me recuerda las muy dolorosas pero ciertas palabras del gran psicólogo mexicano Santiago Ramírez, quien se dice describió que “el mexicano no tiene la neurosis que quiere, sino la neurosis que puede”; pareciera que la sociedad mexicana no tiene la política, los políticos y el gobierno que quiere, sino el que puede tener. Es como cuando de niños íbamos a la tienda estirando la mano con unas monedas y preguntábamos ¿para qué me alcanza? Una lagrimita, una mochila en la espalda y una galleta Emperador. ¿En verdad es tan pueril nuestro pensamiento político?

Claro, esto no quiere decir que no nos merecemos algo mejor, simple y sencillamente nos dice que la política y el gobierno que tenemos ahora es el resultado de lo que hemos construido hasta este día; ya, lo que construyamos, espero sea harina de otro costal.

Creo firmemente que como sociedad estamos en El punto crucial, aludiendo al fabuloso libro de Fritjof Capra 1: es el momento perfecto que tenemos para tomar las riendas de nuestro país, y todos juntos hacer El leviatán que queremos 2, que solo alcanzaremos si sumamos las voluntades individuales con el objetivo de un beneficio común. Hay que hacer política no solo desde la política, sino desde el quehacer cotidiano. Entendiendo que cada acción o inacción tiene una repercusión en el otro y en la sociedad.

Un ejemplo muy burdo, pero que funciona para esta ocasión es el tema del tirar basura en la calle. Si varios individuos tiramos basura en las calles seguro se taparán las coladeras; las coladeras tapadas provocan que el lago de Texcoco resurja de entre las cloacas en temporada de lluvias. Lo anterior, aunado a una falta de mantenimiento e infraestructura por parte gobierno, provoca el caos que todos hemos vivido en alguna ocasión en “La Ciudad de la Esperanza”. Por tanto, esa aparentemente insignificante conducta de tirar basura en la calle no represente gran cosa, pero la suma de individuos tirando basura en la calle tiene grandes repercusiones: Playa Tamarindos en pleno viaducto Miguel Alemán.

Es claro que no estoy descubriendo el hilo negro, ni mucho menos abogo por una cadena de favores. Para hacer las cosas bien –y ya es tiempo de hacer algo bien-, se necesita disparar el tan ansiado cambio de paradigma “¿Quién tiene el dedo en el gatillo?”

Alejandro González Iñárritu, en su discurso al recibir el Oscar (véase este interesante artículo de Guido Lara 3) hizo una crítica indirecta sobre el gobierno mexicano, pero además marcó directa responsabilidad a la sociedad; su lexia fue: “ruego porque podamos (los mexicanos) encontrar y construir el gobierno que nos merecemos”. Palabras fuertes y esperanzadoras al mismo tiempo que me recordaron La Gaya ciencia de Nietzsche, cuando éste anunció la muerte de dios 5, es decir, la caída del pensamiento que sostenía que el hombre es gobernado por alguien superior a través de la moral, la religión y la metafísica. Lo que yo entiendo sobre la lexia de González Iñárritu y la similitud con la muerte de dios de Nietzsche es simple: ¡Ya estuvo de hacernos pendejos y de echarle la culpa a Dios o al Gobierno! Nosotros los ciudadanos de hoy día tenemos la responsabilidad de encontrar y construir ese gobierno, el cual no va a llegar solo.

¿Cómo hacerle? Es “difácil”, diría mi profesora de la universidad; solo basta con ser honesto, trabajador, con valor y valores; responsable con tu medio; con auto respeto y respetando a los otros; conociendo y exigiendo a nuestros gobernantes; conociendo a los nuevos candidatos y, de éstos, su trayectoria, sus logros, sus propuestas, y por supuesto: saliendo a votar el próximo 7 de junio. En síntesis, se necesita un ser humano completo, un mexicano completo que apele a sus actos y no solo a sus palabras. ¡Basta ya de tanto llanto y tan poco acto!

Por su parte, los partidos necesitan hacer algo inmediatamente, porque aunque todos están apostando por un marketing emocional han errado la diana, por más que tiran y tiran, muchos no encuentran la conexión emocional con los ciudadanos. La moneda con la que juegan en su comunicación se ha cernido en su totalidad a tocar la emoción positiva (contando hacia dónde te llevarán si lo eliges), la emoción negativa (comunicándote qué tan mal estamos o qué tan mal va a ir con los otros), o incluso ambas. Campañas muy bonitas o muy feas, como se quieran ver, pero que no conectan y mucho menos emocionan (ver artículo) 4, más bien incrementan esta gran brecha entre ciudadanos y política.

De lo anterior hay que decir que si bien no hemos encontrado ni construido el gobierno que queremos, tampoco es razón suficiente para que quieran vernos la cara. ¿Creen en verdad que las actuales campañas emocionales de algunos estrategas romperán récords en las urnas? Puede que sí, pero como dicen los economistas, para no jodernos el día tendremos un crecimiento negativo o crecimiento a la baja.

Ya para cerrar porque me estoy medio encabronando, además #yamecansé, y chance hasta tú, querido lector. Solo quiero terminar con unas preguntas que me gustaría me ayudes a responder ¿Acaso estamos perdiendo la pulsión política? ¿Dónde están las soluciones de fondo? ¿Dónde están los verdaderos políticos? y mi duda original, si al hombre le quitamos lo político ¿con qué nos quedamos?

 

* José Luis Pozos es Doctor en Psicología Social por la UNAM, con especialización en interacción humana, cultura y personalidad. Cuenta con más de 10 años en la investigación académica y desde el año 2012 se dedica en su totalidad a la consultoría estratégica en @LexiaGlobal.

 

 

Citas:

  1. Capra, F. (1982/1998). El punto crucial. Argentina: Estaciones.
  2. Hobbes, T. (1651/2014). El Leviatán. México: FCE.
  3. Lara, G. Oscar y ego para todos. Publicado el 25 de febrero de 2015. Disponible aquí.
  4. Méndez, R. No me emociona votar. ¿A ustedes si? Publicado el 7 de abril de 2015. Disponible aquí.
  5. Nietzsche, F. (1882/2000). La Gaya ciencia. En Obras completas. España: Edicomunicación.