Membrana

blogeditor · 25 de febrero de 2022

Los corales nos recuerdan que todas las redes son sociales. Los pólipos son al mismo tiempo solos y todos, conjuntos ellos: a la vez la planta y el animal, el arbusto y la concha tentacular (…), el nodo de la red y la membrana“.

“Membrana”, Jorge Carrión

 

 

Una suerte de poderosa fuerza poética gravita en torno a “Membrana”, el trabajo más reciente de Jorge Carrión, autor al que quien esto escribe desconocía, pero de quien he descubierto grupos consistentes de lectores de unos cuantos días a la fecha, prácticamente solo cerrar el libro que, publicado durante el año pasado, se hizo merecedor del Premio Internacional de Novela “Ciudad de Barbastro 2021”.

La premisa de la historia enfrenta al lector con una trama novedosa: en el año 2100 se inaugura un museo dedicado nada menos que al siglo XXI. La novela nos muestra el “texto de sala”, el catálogo que ciñe las obras que integran la colección permanente. En un punto nos enteraremos que dicho texto fue escrito empleando por entero inteligencia artificial: articulada, sintáctica, imaginativa y con gran fuerza, la pluma sublimada por una entidad no humana representa uno de los primeros filones a los que el lector se irá enfrentando conforme avance la lectura. “Membrana” no es un texto fácil ni complaciente: sus muchos recovecos alcanzan para exigir al lector concentración en una historia que plantea diversas reflexiones sobre la condición humana y sobre el destino de la especie, constantemente amenazado (como de hecho lo estamos confirmando justo por estas horas).

Una de las mayores apuestas del libro tiene que ver precisamente con el aura feminista que le acompaña. Carrión ha diseñado un universo dentro del cual la apuesta narrativa gira consistentemente alrededor de un ambiente en el que el patriarcado es una especie de reliquia en franco proceso de disolución, pero al mismo tiempo representa una suerte e eslabón que motiva la conciencia y percepción con respecto a nuestra época. En una entrevista reciente, el autor nos comentaba a la crítica literaria y editora Paola Tinoco y a mí que la esencia de la historia le acompañó por años antes de concretarla en forma de la novela.

“Con quince mil imágenes de cuadros humanos hizo un algoritmo este cuadro inhumano que a un humano representa. No es de las nuestras, pero casi. Es historia, sí, del arte y del tejido hacia el adiós, sí, y del error y la soberbia , porque esta obra fue subastada por mucho dinero y, desde la primera moneda que convirtió el símbolo en cosa, alterando para siempre los equilibrios del valor, el capital ha sido siempre equívoco e insaciable”. La novela plantea escenarios inquietantes. Habrá a quien pueda parecerle una historia de amor, pero para muchos -entre los que me cuento- en realidad “Membrana” se trata de una historia sutilmente aterradora, que no le dejará a uno tranquilo hasta pasados varios días de haber concluido su lectura. Por ello, entre otras muchas características, vale la pena enfrentarla y leerla: por sus muchas capas inquietantes, pero sobre todo por su bella, extrañísima originalidad.

@elimonpartido