Mejoredu: y el Titanic se hundió

Redacción Animal Político · 12 de diciembre de 2025

Mejoredu: y el Titanic se hundió

Este año el Estado mexicano tuvo pérdidas importantes: desaparecieron algunos de los organismos constitucionales autónomos que no dependían, en la teoría, de ninguno de los tres poderes de la Unión. Casi al final del 2024, mediante reformas a la Constitución propuestas por el ejecutivo, dejaron de existir el INAI, la COFECE, el IFT, la CNH, la CRE y el CONEVAL. En ese mismo paquete se reformó el artículo 3º constitucional para desaparecer a la Mejoredu, que si bien no tenía el mismo grado de autonomía que los otros, tampoco dependía formalmente de ninguna secretaría.

Ante esta simplificación orgánica en nuestro país, nos quedamos sin instituciones que puedan garantizar con total independencia política y técnica la transparencia y el acceso a la información; la competencia económica, la regulación energética, la evaluación de la efectividad de las políticas públicas y la mejora del sistema educativo. Aunque, viendo el lado bueno, en algunos casos, el traspaso de las funciones ha sido claro y directo, por lo que ahora tenemos flamantes organismos desconcentrados como Transparencia para el Pueblo y la Comisión Nacional Antimonopolio, que asumen las actividades que antes realizaban el INAI y la COFECE, respectivamente. Por su parte el INEGI creó una nueva unidad para atender la mayoría de las funciones que tenía el CONEVAL. Hasta ahí seguimos a flote.

Sin embargo, no todos los desaparecidos han sido sustituidos y seguimos sin saber qué instancia realizará sus funciones. Y para muestra recordemos que hace algunos meses, en este mismo espacio, escribí Como los músicos del Titanic, en el que daba cuenta de los últimos días de la Comisión Nacional para la Mejora Continua de la Educación (Mejoredu) y resaltaba que en su último periodo presentó un gran número de investigaciones destacando la labor de los docentes de nuestro país, informando sobre el estado general del Sistema Educativo Nacional y analizando la efectividad de algunos programas públicos. Todos ellos trabajos de gran valor y que daban cuenta de los años de experiencia técnica que se habían acumulado, no solo en la Mejoredu, sino también en el Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación (el INEE, difunto desde 2019). Fue en abril que en la página web de Mejoredu se habilitaron ligas para descargar tanto el acervo editorial del INEE como el de la Comisión, reuniendo casi 20 años de investigación educativa; ligas que algunos aprovechamos para resguardar en nuestras computadoras informes de evaluaciones, anuarios de indicadores, guías, cuadernos de trabajo, publicaciones periódicas y un largo etcétera.

¿Qué pasó después? Pues el Titanic se hundió, y a pesar de la insistencia de un número importante de servidores públicos de la Mejoredu, de que se conservara su trabajo y experiencia ahora en la SEP, esto no ocurrió, y al finalizar mayo también se cerró ese capítulo. Hoy las oficinas que ocupaba la Comisión lucen vacías, ya no existe la página web, ya no hay ningún órgano del estado mexicano que se responsable directo de la mejora continua de la evaluación. Hoy es imposible encontrar en línea las publicaciones del INEE o de la Mejoredu, aunque se tienen algunos esfuerzos aislados para rescatar parte de ese acervo como el de Mexicanos Primero en MONITO, Monitoreo educativo. Pero, sin duda, lo que más nos preocupa es que las funciones sustantivas que realizaba la Mejoredu no han sido transferidas a la SEP ni a ninguna otra entidad o dependencia.

Sí hubo simplificación orgánica, se eliminó de la Constitución, se eliminó del presupuesto para 2026, se eliminaron 600 plazas, pero también se eliminó la posibilidad de conocer, desde una perspectiva independiente, cómo está funcionando el sistema educativo; se perdió la evaluación diagnóstica, se desdibujó la ruta para sostener la revalorización del magisterio y se nos quedaron muchísimas preguntas: ¿cómo afecta esto el derecho a aprender?, ¿cómo tomar decisiones sin información confiable?, ¿cómo corregir el rumbo cuando ya no existe ninguna instancia técnica que observe, analice y advierta sobre los resultados del sistema?

* María Teresa Gutiérrez es directora de Monitoreo de Indicadores Educativos en Mexicanos Primero.