blogeditor · 24 de septiembre de 2013
Manuel Escudero, director general de Deusto Business School y asesor especial de la ONU, plantea cuatro megatendencias que dan cuenta de que ahora se está viviendo un cambio de época en su artículo “Un nuevo paradigma y el nuevo rol de la empresa”. Éstas son:
1) El poder se ha fragmentado. El Estado-nación pierde eficacia ante problemas que ahora sólo pueden resolverse a escala mundial. El poder político se ha fragmentado geográficamente. Las empresas globales han ganado poder. El ciudadano a través de las redes sociales ha ganado poder para legitimar o deslegitimar la política y la economía. Ahora crea estados colectivos de conciencia o se moviliza de manera masiva.
[contextly_sidebar id=”ba084124bb65e5960ad05f0a795f8071″]2) Se hace necesario gestionar de manera inteligente e incluyente los recursos naturales mundiales. El agua, los alimentos, la energía y el clima reclaman una gobernanza global más efectiva para garantizar el acceso a esos cuatro bienes pilares del crecimiento humano. Su gestión debe tener en cuenta el crecimiento de la población, la concentración urbana y el aumento de las clases medias.
3) Las innovaciones tecnológicas. Éstas incluyen, entre otras, el internet móvil, la tecnología de la nube, la robótica, los vehículos autónomos, la genómica, el almacenamiento de energía, la impresión en 3D, el uso de materiales nuevos como el grafeno, las energías renovables y el sector de las tecnologías limpias. El conjunto de estas tecnologías traen consigo cambios radicales en la estructura económica y social.
4) Vivimos en un constante estado de contradicción. En la historia todos los procesos de transición provocan la tensión creciente entre lo viejo y lo nuevo. La crisis económica y financiera de ahora está en contradicción con las nuevas tendencias. Los valores de la inclusión social se afirman, pero al tiempo la exclusión se hace más evidente. Las amenazas del cambio climático pueden ser revertidas, pero las emisiones a la atmósfera no disminuyen de manera significativa. La economía y las empresas se rigen cada vez más por la innovación, al tiempo que sigue existiendo la desconexión entre el mundo financiero y la economía real.
De acuerdo a Escudero la transición hacia un nuevo paradigma, el que ahora se está construyendo, se va a acelerar a partir del 2015 cuando entren en vigor los nuevos Objetivos del Desarrollo Sostenible (ODS) de la ONU a los que hacíamos referencia en el artículo publicado en estas mismas páginas el 10 de septiembre.