Jorge Avila · 26 de marzo de 2026
La próxima revisión del Tratado Comercial entre México, Estados Unidos y Canadá, conocido como T-MEC, es un momento clave para promover y avanzar los ajustes y reformas que necesita el Sistema Nacional Anticorrupción (SNA)y la política nacional en la materia. Dar cumplimiento al apartado anticorrupción, propuesto por nuestro propio país en la última renegociación del T-MEC, será una tarea difícil, frente a un contexto de altos índices de impunidad y poca efectividad judicial anticorrupción.
Por ejemplo, las Fiscalías Anticorrupción solo han logrado judicializar el 5.2% de las investigaciones en curso relacionadas con los delitos de cohecho, enriquecimiento ilícito y abuso de autoridad, previstos en el mismo T-MEC, en tanto que únicamente el 0.2% de las denuncias presentadas por actos de corrupción llegaron a una sentencia. Además, la entonces Secretaría de la Función Pública tampoco logró alcanzar resultados significativos en la sanción de las faltas administrativas.
A este contexto de impunidad se suman las reducciones presupuestarias a las instituciones anticorrupción que comprometen sus facultades para actuar. Para 2026, cinco de ellas registran reducciones en su presupuesto, entre ellas la Auditoría Superior de la Federación (ASF), que enfrenta un recorte del 4%, así como la Fiscalía Especializada en Materia de Combate a la Corrupción con un recorte de 3.21%.
Además, en los últimos años, los cambios al sistema de transparencia, la eliminación de los órganos autónomos, la transformación del Poder Judicial, el bajo perfil que ha tenido el SNA, la falta de atención integral a la corrupción, entre otros, han dado pie a que ocurran casos como el Huachicol Fiscal, contrario a lo que se esperaba con las promesas incorporadas por México para blindar las relaciones comerciales y sus inversiones internacionales de la corrupción e irregularidades.
Desde Fundar consideramos que el apartado anticorrupción en el T-MEC debe conservarse y fortalecerse las políticas y el SNA; para ello proponemos poner atención a los siguientes elementos:
Tanto las medidas anticorrupción incorporadas en el T-MEC como las futuras reformas al sistema anticorrupción son una oportunidad para que México pueda reafirmar sus compromisos internacionales en la materia y lo coloquen como un socio confiable para los inversionistas nacionales y del extranjero en nuestro país.
Matilde y Sarahí son parte del equipo de Rendición de Cuentas y Combate a la Corrupción de @FundarMexico.