blogeditor · 5 de enero de 2017
Enero: Wasira visita regularmente la clínica móvil de MSF, que opera en Kirkuk y Salahedin, para conseguir tratamiento para la presión alta. Como muchas personas más en la región, ella ha sido desplazada de su hogar y sus condiciones de vida actuales son pobres. “Conseguimos el agua del canal. La almacenan en camiones y la traen hasta acá, pero no se puede beber, necesita ser tratada. Algunas personas murieron debido al agua. Y, por supuesto, no hay electricidad. Pero al menos estamos seguros”.

Febrero: María Esmeralda muestra la foto de uno de sus dos hijos asesinados por las bandas en Honduras. En 2016 decidió migrar forzadamente junto con su último hijo varón vivo. Ambos solicitan la protección de las autoridades mexicanas. De acuerdo con una encuesta aplicada por MSF en 2015 a la población centroamericana en condición de migración en México; 56 % de los salvadoreños y 45 % de los hondureños refirieron haber perdido a algún miembro de su familia a causa de la violencia durante los últimos dos años.

Marzo: Un integrante de MSF mirando las ruinas del hospital de la organización en Haydan, Yemen, después de que fuera destruido por bombardeos aéreos.

Abril: Un hospital apoyado por MSF en el este de Alepo es protegido por costales de arena después de que este fuera destruido por varios ataques aéreos en abril, que cobraron la vida de un doctor e hirieron a varias enfermeras.

Mayo: Una mujer, con su bebé, mirando a través de una escotilla a bordo del Aquarius, un barco de búsqueda y rescate gestionado por MSF en colaboración con SOS Meditérranée.

Junio: Una niña con desnutrición severa que fue admitida al centro de alimentación terapéutica de MSF en el Hospital de Boost, en Lashkar Gah, en la provincia de Helmand. La niña y su familia son del distrito de Marjah, un área que ha visto enfrentamientos frecuentes en los meses recientes.

Julio: Kale Mantkava descansa en su cuarto dentro del hospital de tuberculosis en Abastumani, una ciudad en la región montañosa Meskheti en Georgia. El lugar fue construido alrededor de 1920 y, hasta la fecha, sigue cumpliendo su objetivo principal a pesar de que sólo 70 de sus 200 cuartos se encuentran en buen estado para hospedar a pacientes. MSF trabaja allí desde 2014.

Agosto: Un hombre sirio en el Hotel City Plaza, en Atenas, esperando una respuesta a su solicitud de reubicación después de haber realizado un viaje por mar para llegar a Europa. Más de 50,000 personas quedaron atrapadas en campos de refugiados y hoteles temporales en Grecia después de que la Antigua República Yugoslava de Macedonia cerrara su frontera con Grecia.

Septiembre: Un niño de cinco años se recupera de una cirugía en el abdomen después de haber sido alcanzado por un fragmento de metralla durante un ataque aéreo en el vecindario de Al Sukkari, en el este de Alepo.

Octubre: Un hombre sentado junto a su hijo en lo que quedó de su hogar cerca de Port-Salut, en el sureste de Haití. El huracán Matthew arrasó en el Caribe el 4 de octubre, devastando grandes partes de la isla. Los equipos de MSF usaron todo tipo de transportes, incluidos los burros, para llevar atención médica a algunas de las comunidades remotas en las montañas que fueron aisladas por el daño a las carreteras y caminos.

Noviembre: Mary James, de cuatro meses, sujeta el dedo de una enfermera en el hospital de MSF en el Centro de Protección de Civiles (PoC, por sus siglas en inglés) de las Naciones Unidas en Malakal, Sudán del Sur, en donde fue atendida por tuberculosis. Alrededor de 48,00 0 personas huyeron a la seguridad del PoC de las Naciones Unidas después de que la ciudad de Malakal se viera envuelta en enfrentamientos entre las fuerzas del gobierno y las fuerzas de oposición.
