blogeditor · 28 de junio de 2022
Mexiro es una organización que tiene como horizonte político disputar, descentralizar y resignificar el poder frente a un sistema-mundo que pretende controlar nuestra sexualidad, territorios, subjetividad y conocimientos.
Bajo este contexto colonizador donde se impone el saber y el poder, los cuerpos de las personas que maternan son leídxs y situados de manera específicas. Esto datos lo comprueban.
Nos encontramos en un sistema-mundo donde hemos naturalizado que el Estado cuente con datos dicotómicos, como es el caso de hombre-mujer, y esto tiene que cambiar porque las experiencias de las personas son diversas y al no hacerlo perdemos como sociedad una visión distinta de los problemas y, por lo tanto, soluciones apegadas a realidades que el Estado se opone a ver, entender y construir caminos distintos contra la discriminación, las violencias, el racismo, capacitismo y clasismo.
Como diría María Lugones en su libro Peregrinajes, “rechazar lo dicotómico reside en la resistencia a las reducciones y borrados de la propia pluralidad y de las interrelaciones/caminos entre los múltiples mundos de sentido que habitamos”.
Desde la organización invitamos a alejarnos de la idea blanca y colonizadora al hablar de las experiencias de las mujeres* que maternan, y entender que la maternidad -donde habitan cuerpos cis, trans y no binarios, con distintas sexualidades, las cuales se conjugan con geografías emocionales, sistemas jurídicos, cartografías políticas, construcciones de ciudadanía y economías- son márgenes de resistencia, y desde ahí, se puede desafiar la exclusión sistémica, opresiva y discriminatoria.
Los cuerpos que maternan no buscan ser víctimas, son sujetos políticos activos. No buscan reconocimiento del feminismo blanco el cual excluye sus vivencias y aportes, y rechazan la idea de que las maternidades vacían imaginarios políticos y acciones, y las relegan en el espacio privado como si los cuidados y escoger ese margen fuera solo un deseo del patriarcado.
La diversidad de maternar implica reconocer que existen otras categorías y condiciones para exigir datos, políticas públicas, procesos de justicia, medidas de reparación y de no repetición mucho más profundas que logren mejorar las condiciones de vida de aquellas mujeres y personas que maternan desde la diversidad. Es por ello que urge que el Estado garantice:
La maternidad no es un castigo, cambiemos las narrativas y dejemos de estigmatizar y reproducir violencias. Exijamos al Estado proteger y garantizar nuestros derechos a una maternidad diversa y plural.
¡Maternar y sostener la vida desde la diversidad es resistir!
* Fernanda Galicia (@mafernn) es directora general de Mexiro A. C. Se considera una mujer y persona no binarie en resistencia frente al contexto político y colonial.