Marisela Escobedo: se debe una explicación

Alejandro Martí · 21 de diciembre de 2010

Marisela Escobedo: se debe una explicación

El pasado jueves 16 de diciembre, Marisela Escobedo Ortiz, activista desde la desaparición y muerte de su hija Rubí Marisol Frayre, fue asesinada frente al Palacio de Gobierno de Chihuahua, producto de su incansable lucha por demandar justicia para sí y su familia.

El asesinato de Marisela Escobedo fue provocado por la ineficiencia del sistema de justicia estatal que posibilitó la libertad de Sergio Rafael Barraza Bocanegra, asesino confeso de su hija Rubí Marysol.

En estos días hemos sido testigos de un activismo del gobernador del Estado por señalar que los jueces responsables de la liberación sean sometidos a juicio político. En términos estrictos estaríamos de acuerdo en que eso debería ocurrir. Sin embargo, poco hemos escuchado sobre la revisión de las deficiencias y corrupción que impera en lo que llamamos la justicia de barandilla, es decir, en las agencias del Ministerio Público del fuero común.

El gobernador de esa entidad debe una explicación a la sociedad agraviada, para determinar quién actuó con deficiencia: ¿fue en la integración de la averiguación previa? ¿en los alegatos del proceso? o ¿los jueces simplemente no quisieron ver lo que estaba en el expediente?

Queremos que se dé respuesta a esas preguntas, porque alguien debe sufrir la consecuencia de la laxitud frente a la deficiencia en la actuación de esos funcionarios públicos.

Justamente la semana pasada mencionamos en este espacio al Ministerio Público como factor clave de la deficiencia del sistema penal, y no nos equivocamos en señalar que ese es el talón de Aquiles.

Ante estos actos las autoridades solo tienen un bonito discurso hipócrita en el que nos piden a la ciudadanía que sigamos fomentando la cultura de la denuncia y que ante todo “seamos valientes”. El mensaje de la delincuencia, sabiéndose impune, es que la denuncia puede llevarte a una profunda impotencia ante la falta de justicia y a recibir un balazo en la cabeza.

La víctima es la parte más vulnerable en el sistema de justicia mexicano. Y las autoridades, locales y federales, no dan señales de querer reformar al Ministerio Público.