Redacción Animal Político · 11 de marzo de 2025
En pleno 2025, cuando la IA parece llevar la vanguardia en el mundo tecnológico, nos encontramos -paradójicamente- con un retroceso que nos hace imaginar que vivimos en el medioevo. En la administración pública del gobierno de Trump se ha creado una lista de palabras que está prohibido pronunciar, decir, mencionar y casi, hasta pensar.
El desafío de estas decisiones es que la censura, o “redefinición de la realidad aprobada”, no afecta exclusivamente al gobierno estadounidense. Tiene impacto directo en los grupos, realidades y personas que eran nombradas y que mediante esta “depuración” están siendo invisibilizadas y poniendo sus derechos en riesgo. A esto hay que sumar las amenazas hacia las empresas e instituciones académicas que reciban financiamiento público. Distintas empresas están desapareciendo las áreas de diversidad e igualdad (DEI) para evitar sanciones e, inclusive, empresas de tecnología han desaparecido el “8 de marzo. Día internacional de las mujeres” de su calendario como parte de estas medidas. Surge la pregunta obligada: ¿las empresas multinacionales que operan en países en los que hay leyes a favor de la igualdad y la diversidad, qué van a hacer?
Muchos “líderes” en el mundo aplauden estas medidas porque son congruentes con su visión de la realidad (o incomprensión de la misma) y están convencidos de que la “ideología de género” está acabando con sus países y con su poder. Consideran las medidas afirmativas como discriminatorias (sic) y acusan a las mujeres y personas que defienden sus derechos de incómodas, victimistas y abusivas.
En virtud de ello, me he propuesto elaborar un pequeño manual para sobrevivir en este mundo redefinido por quienes se sienten amenazados por los avances de las mujeres, por los derechos humanos y “porque ya no se les puede decir nada a las mujeres porque todo les ofende”, sin cuestionar que el lenguaje que usaban era violento y una extensión de las acciones de acoso y violencia normalizada en la cultura. En otras palabras, preparémonos para escuchar por millonésima ocasión que “calladitas nos vemos más bonitas”.
Bienvenidos (nótese: sólo bienvenidos, no se puede decir bienvenidas).
En un esfuerzo por mejorar la moral, la unidad y la ignorancia conveniente, el lenguaje oficial ha sido actualizado. Para garantizar que ningún concepto incómodo perturbe el orden establecido, se han eliminado términos peligrosos como justicia social, feminismo y cambio climático del vocabulario permitido.
Pero no se preocupen, no los dejaremos sin alternativas. Presentamos aquí el listado de palabras seguras, aprobadas y 100 % alineadas con la visión de un mundo donde todo está bien (porque ya no hay palabras para decir que algo está mal).
Estas son las antipalabras, es decir, las expresiones correctas para referirse a los temas que ya no existen. ¡Úsenlas con confianza y nunca más tendrán que preocuparse por desigualdad, racismo o derechos humanos! Porque si no se nombra, no se soluciona… pero tampoco molesta.
Palabras prohibidas Antipalabras
Activismo Conformismo
Acción afirmativa Negación absoluta
Antirracismo Armonía racial
Asignado al nacer Decisión divina
En riesgo Bajo control
Prejuicios Verdades absolutas
Biológicamente masculino Cromosomas sagrados
Afro y latino Estadísticas ignorables
Energía limpia Carbón patriótico
Crisis climática Clima misterioso
Herencia cultural Historia opcional
DEI (Diversidad, Equidad e Inclusión) Uniformidad, Privilegio y Exclusión (UPE)
Discapacidad Normalidad alternativa
Discriminatorio Selección natural
Disparidad Igualdad opcional
Diversidad Uniformidad
Feminismo Sumisión voluntaria
Femenino Lo que no tiene cromosoma divino
Golfo de México El mar que no se menciona
Discurso de odio Opiniones fuertes
Prejuicio implícito Instinto infalible
Desigualdad Mérito divino
Injusticia Orden establecido
Interseccionalidad Complicaciones innecesarias
Marginados Autoexiliados
Personas en situación de riesgo Problema individual
Multicultural Cultura única
Prejuicio Opinión bien informada
Sexualidad Tabú divino
Justicia social Justicia selectiva
Socioeconómico Éxito personal
Estereotipos Verdades evidentes
Sistémico Casos aislados
Traumático Exageraciones emocionales
No privilegiados Personas que no se esfuerzan
Víctimas Buscadores de atención
Aquí un ejemplo de cómo usar correctamente el nuevo lenguaje: “Dado que ciertas palabras han sido prohibidas por su potencial para incomodar a quienes no enfrentan dificultades, se hablará únicamente en términos aceptables. En nuestra sociedad de igualdad opcional, donde reina la jerarquía natural, no existen problemas de mérito divino ni diferencias basadas en cromosomas sagrados. No hay que preocuparnos por la supuesta selección natural en el trabajo porque todos sabemos que el éxito depende únicamente del esfuerzo personal y no de ningún factor externo. La idea de que hay casos aislados de agresión es exagerada. La sociedad ya es un club exclusivo donde cada quien está exactamente donde debe estar. No hay evidencia de una crisis misteriosa en el planeta y aquellos que insisten en la teoría del carbón patriótico dañando el ambiente deberían enfocarse en temas más importantes, como la preservación de la historia opcional de los vencedores. Finalmente, en este mundo donde reina el orden establecido, los únicos que se quejan de su lugar en la sociedad son los autoexiliados que buscan atención con sus exageraciones emocionales. Así que duerman tranquilos: el lenguaje ha sido limpiado, la realidad ha sido corregida y el futuro será, sin duda, homogéneo”.
Nota: las palabras mencionadas están en la lista de palabras excluidas por el gobierno federal en Estados Unidos.