Redacción Animal Político · 9 de julio de 2025
La sola idea de pensar en una niña de 10 años siendo madre causa escalofríos. ¿Puede una niña de 10 años tener relaciones sexo afectivas consensuadas con una persona mayor de edad? La respuesta es no. Sin embargo, la difusión de la lista sobre los 30 nacimientos de las madres más jóvenes del país en el 2024 causó sorpresa e indignación al develar que se trataba de niñas entre 10 y 12 años, mientras que la edad de los progenitores llegaba hasta los 65 años.
Si bien los datos que se viralizaron son del año pasado, este año no muestra un panorama más alentador, pues tan sólo de enero a mayo del 2025 han ocurrido 3,376 nacimientos de madres que tenían entre 10 y 14 años, de los cuales al menos la mitad de los progenitores son mayores de edad, y cuya edad llega hasta los 75 años. 1
Esta situación genera preocupaciones considerando que presuntamente están vinculados con abuso o violencia sexual, pero también por las afectaciones que tienen para la salud y vida de las niñas, ya que aún se encuentran en etapa de desarrollo físico, cognitivo, emocional y social, por lo que representa grandes repercusiones para el desarrollo de su plan de vida, así como riesgo de muerte materna.
Estos datos resultan aún más sorpresivos porque México es un referente en leyes de salud sexual y reproductiva para nuestro continente: es el primer lugar en el Atlas De Políticas de Anticoncepción En América Latina y El Caribe, además tiene leyes específicas para la atención a la violencia sexual y familiar, y el aborto por violación es ley en todo el país.
Incluso se tiene estipulado que cada que llegue una persona menor de 15 años al sector salud con un embarazo, éste debe ser considerado de alto riesgo y deben investigarse factores de riesgo, signos y síntomas para descartar posible violencia y/o abuso sexual. 2 Además, las leyes mexicanas establecen que el aborto debe ser accesible para niñas, adolescentes y jóvenes, por ejemplo, en la NOM-046 se establece que para quienes han vivido violación sexual, si son mayores de 12 años, basta con solicitar la interrupción voluntaria del embarazo para que se brinde el servicio. Si son menores de 12 años está la opción de que les represente legalmente la Procuraduría de Protección de Niñas, Niños y Adolescentes.
Por un lado, que estas medidas no son suficientes, pero además, que la realidad dista de lo que dicen las leyes en el papel: la educación sexual integral aún no se implementa adecuadamente en las escuelas, siendo que ésta brinda oportunidades para identificar la violencia sexual. La interrupción voluntaria del embarazo a pesar de ser legal, no está garantizada en todo el país. Por ejemplo, el año pasado 4,692 niñas de 0 a 14 años acudieron al sector salud porque vivieron violencia sexual, de las cuales sólo se tienen 10 registros de interrupción voluntaria del embarazo. 3
Estos datos se ven representados en casos como el de la niña indígena de 12 años de la comunidad Wixarica, que tras quedar embarazada por violación de su padre, solicitó la interrupción voluntaria del embarazo. El sistema de salud del estado de Jalisco le negó el acceso a un procedimiento de interrupción del embarazo y, tras once días internada, tuvo que ser trasladada de Jalisco a la Ciudad de México para poder acceder al servicio de aborto.
Si bien en los códigos penales del país los casos de abuso sexual y violación tienen consecuencias legales que incluyen la prisión, multas, y pérdida de patria potestad (para padres que abusaron), existe un problema de falta de denuncia.
Acorde a la ENDIREH 2021, el 49.7 % de las mujeres de más de 15 años ha vivido violencia sexual en algún momento de su vida, siendo los entornos más frecuentes el comunitario, de pareja y escolar. 4 De estas mujeres, el 95 % no denunció ni pidió ayuda principalmente porque no le dio importancia, por miedo a las consecuencias o por vergüenza.
Para el caso de las niñeces, esta situación se complejiza aún más puesto que dependen de alguien más para encontrar el medio para hacer llegar su denuncia, y muchas ocasiones en dichos espacios se encuentran las personas que les han violentado.
Es preocupante la normalización social de la violencia sexual contra niñas por la cual se minimizan, invisibilizan o justifican los abusos en entornos familiares, escolares o comunitarios. Muchas niñeces y sus familias no identifican este tipo de violencia, porque los agresores frecuentemente son familiares o personas cercanas. Se requiere información y herramientas para que puedan reconocer y nombrar la violencia sexual, y romper el silencio y la impunidad. En las escuelas, aunque existen reglamentos y protocolos para la prevención y detección, generalmente las docencias y el personal educativo requieren mayor capacitación y formación para el manejo adecuado de los casos y evitar la revictimización.
Este problema se sostiene en un entramado social, por lo que para abordarlo se requiere la colaboración multisectorial: las familias tienen que estar atentas a las situaciones que atraviesan sus niñeces y creerles cuando enuncian que han recibido tocamientos. Las escuelas deben impulsar la Educación Integral en Sexualidad y tener protocolos para cuando se identifica algún caso de violencia. Los servicios de salud deben garantizar la atención de la IVE de manera inmediata y sin revictimización acorde a la NOM-046. El legislativo tiene que despenalizar el aborto en todo el país, pues las confusiones sobre el marco normativo por la parcial penalización del aborto generan confusiones y miedos que constituyen barreras para brindar el servicio, incluso para los casos en que el aborto ya es legal. Y finalmente, pero no menos importante, la sociedad necesita generar un cambio cultural donde se permita a todas las niñas del país vivir libres de violencia y sin imposiciones de ser madres a temprana edad.
Y tú, si conoces a alguien que está viviendo violencia sexual, ¡acompáñale! En tiempofuera.mx encontrarás rutas para que reciba atención de la salud, orientación legal y apoyo psicológico. Identificar, señalar, denunciar las violencias sexuales que llevan al embarazo infantil y adolescente es tarea de todos los sectores sociales.
* Cristina Santana (@CrissSantana1) es Coordinadora Nacional de REDefine México, la red de jóvenes activistas del Instituto de Liderazgo Simone de Beauvoir (@ilsb_ac).
1 Dirección General de Información en Salud (DGIS), Secretaría de Salud (SSA). (2025). Cubos dinámicos de información en salud.
2 Secretaría de Salud. (2021, junio). Lineamiento técnico para la atención del aborto seguro en México. Gobierno de México.
3 Dirección General de Información en Salud (DGIS), Secretaría de Salud (SSA). (2025). Cubos dinámicos de información en salud.
4 Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI). (2021). Encuesta Nacional sobre la Dinámica de las Relaciones en los Hogares (ENDIREH) 2021: Presentación ejecutiva.