blogeditor · 31 de agosto de 2015
“La hembra es hembra en virtud de cierta falta de cualidades”.
Aristóteles.
Amnistía Internacional lanzó una petición, que el domingo ya había sido firmada por más de 122 mil personas, para que el Estado indio proteja a dos hermanas “condenadas” a ser violadas y expuestas desnudas como “castigo” por la fuga de su hermano con una mujer casada.
El machismo ha sido uno de los problemas más importantes de la sociedad en todas las épocas y en todos los sentidos.
El machismo ha ayudado negativamente a la no liberación de la mujer; muchas de ellas han vivido a la sombra de unos hombres que han pensado equivocadamente que son seres superiores, otras en cambio han sido fuertes y han luchado contra este gran problema.
Muchos pensadores de diferentes épocas apoyaban el machismo y afirmaban una inferioridad mental y física de la mujer y la sociedad pensaba igual que lo que pensaban los pensadores más famosos.
Una mujer que grita o muestra emociones intensas es una histérica; pero si un hombre muestra sus emociones tiene el carácter fuerte.
[contextly_sidebar id=”J45K3kEfNdJfKLrGA9oTs5CwW3L2txj6″]Lo cierto es que la violencia hacia la mujer es el crimen más encubierto del mundo, desde que nacen hasta que mueren, las mujeres se enfrentan a la discriminación y la violencia del Estado, la comunidad y la familia. Cada año, millones de niñas y mujeres sufren violaciones y abusos sexuales a manos de familiares, hombres ajenos a la familia, policías y ejército.
Algunas formas de violencia, como los embarazos y los abortos forzados, asesinatos de mujeres embarazadas, tienen entre sus víctimas a un número desproporcionado de mujeres.
Un ejemplo: Paulina Camargo Limón de 19 años, desaparecida en Puebla, quien tenía un embarazo de 18 semanas, fue asesinada por su novio José María Sosa Álvarez, quien arrojó los restos a la basura porque no quiso asumir su responsabilidad como padre.
¿Qué sigue pasando en este planeta que la violencia hacia la mujer no se frena?
¿Por qué continuamos viendo publicidad arrogantemente agresiva contra las mujeres en los medios de comunicación? La mujer es sin duda uno de los elementos simbólicos más recurrentes en la cultura occidental y el proceso de explicitación de los textos e imágenes publicitarios no ha sido en modo alguno ajeno a ello. El cuerpo femenino vende.
“Yo antes solía ser muy sociable -decía Martha-, trataba de hacer todas las cosas bien para que no hubiera un reclamo. Pero no importa cuánto me esmere, nunca logro los objetivos, siempre me castiga. No hay forma de que se dé cuenta de que todo lo que hago durante el día es intentar complacerlo. Pero da igual lo que haga, siempre me insultará por lo que sea, si hace frio es mi culpa, si hace calor es mi culpa. Me voy dando cuenta de que ciertamente hay algo malo conmigo, soy la desgracia de mis hijos. Tiene razón, la mala soy yo, no él. Por eso le sigo queriendo, porque él es bueno, me insulta con razón, para que sea mejor mujer y mejor madre.
“Hoy, tengo todo mi cuerpo quebrado, me duele todo, tanto que casi que no puedo escribir. Pero quiero hacer este último intento para que todas las mujeres sigan intentando ser mejores personas para que nuestros hombres no nos tengan que golpear y así podamos vivir más tranquilas. Esta semana seré lo más buena posible, quizás así logre que esta semana no me golpee.
“Claro que no sé si esta carta me servirá, pronto ya no estaré, los doctores me han dicho que tengo destrozado todo mi cuerpo y que me estoy muriendo. Llora mi corazón y mi alma al ver que mis hijos siempre se dieron cuenta de todo, y que vivirán asustados ahora sin su madre.
“Pero yo le quería y él a mí, solo que él tenía el carácter fuerte”.
La historia de la protagonista es uno de millones similares o peores en que el común denominador de tantos y tan malos tratos es “supuestamente” el amor.
La violencia no discrimina con personas por su condición social, se encuentra en todas las escalas sociales. El callar es promover la violencia. El amor no debe doler.
Muchas veces se piensa que la violencia en contra de la mujer consiste sólo en los golpes, pero es bien sabido que la violencia viene en diferentes formas, muchas veces de la forma más sutil, para finalmente descubrir que no sólo nos están negando nuestros derechos, sino que también nos explotan los sentimientos, nos anulan la voluntad, nuestras capacidades físicas y hasta mentales, haciéndonos creer que nuestras ideas, sueños y anhelos no valen la pena, ni siquiera para ser tomados en consideración.
Muchas veces, nos convertimos en espectadores silentes y pasivos, aunque las señales de maltrato sean muy visibles. Muchas veces preferimos callar, y pensar que si “ella es feliz allí, mejor no me meto donde no me llaman”.
Es muy importante saber y estar convencidas de que el maltrato no es culpa de la mujer, nadie tiene derecho de maltratar a nadie, y para que haya un agresor, tiene que haber un agredido. No seas tú esa persona agredida, el maltratador siempre encontrará excusas y una manera de hacer que te quedes junto a él, “perdí el control”. ¿Pero cuántas veces un hombre “pierde el control”? Si después de todo, el único control que conoce es el que ejerce sobre su esposa, afectando a los niños, y dejando secuelas muchas veces para toda la vida.
Solo me queda decir: “No calles mujer y busca ayuda”.