blogeditor · 4 de noviembre de 2014
¿Con cuántos votos ganó José Luis Abarca en la tercera alcaldía más importante de Guerrero en 2012? ¿Cuál fue el beneficio electoral de esa postulación para el PRD y para quien fuera su candidato a la presidencia, Andrés Manuel López Obrador? ¿Podemos obtener lección de esa experiencia?
De los 81 municipios de Guerrero, Iguala es el tercero más poblado aunque representa apenas 4,3 por ciento de la lista electoral de la entidad, que es de 2,3 millones de personas que a su vez significan 2,9 por ciento del total nacional. Dicho de otro modo: de cada cien votos en una elección de gobernador en Guerrero, cuatro son de vecinos de Iguala y de cada cien votos en una elección presidencial, tres son de guerrerenses.
De 2005 a 2012, Guerrero tuvo cinco fechas electorales locales y tres federales, pero sólo una concurrente. Hubo elecciones de gobernador en 2005 y 2011, así como de diputados locales y ayuntamientos en 2005, 2008 y 2012, y precisamente ésta última es la única concurrente con una elección federal, la de esa misma fecha para presidente de la República, diputados y senadores.
[contextly_sidebar id=”XlUMOWJLBw9MoRlhW1KDZQuq3EBDshx6″]En 2005, el municipio de Iguala fue ganado por la coalición de partidos encabezada por el PRD, cuando también a nivel estatal lograron la gubernatura. Sin embargo, tres años después, en 2008, el PRI recuperó la alcaldía en lo que parecía un movimiento generalizado del electorado que terminaría por regresar al PRI a la titularidad del ejecutivo. Este panorama muy probablemente hizo que el PRD aceptara postular al candidato perdedor en la selección interna del PRI en 2010, que fue el ahora ex gobernador Ángel Aguirre, quien con el apoyo tácito del PAN ganó la elección constitucional local de 2011 y logró, en Iguala, una votación para el PRD y su coalición superior a la de cualquier otro partido, incluido el PRI que entonces controlaba la presidencia municipal.
Para la elección federal de 2012, el PRD hizo coalición total con el PT y MC, que se replicó en la candidatura al ayuntamiento de Iguala, es decir en la elección local del mismo año.
En las elecciones municipales y para gobernador en Iguala de 2005 a 2011, el PRD y su coalición habían obtenido desde 17 mil votos en 2005 hasta 12 mil el mismo año. En las contiendas que se sucedieron esos seis años, el PRD no franqueó esos límites, es decir, se movió alrededor de su media, que fue de 14,600 votos en elecciones con tasas de participación cercanas a 50 por ciento.
Sin embargo, en la contienda de 2012, en que concurrían las elecciones por alcaldías y diputados locales con las presidenciales y legislativas federales, la tasa de participación subió a casi 60 por ciento, la votación por el candidato del PRD/PT/MC a la alcaldía de Iguala llegó a 21 mil votos, en tanto que en ese mismo municipio y para la misma coalición López Obrador logró 27 mil votos, duplicando lo obtenido por los candidatos a gobernador de la misma coalición en 2005 y 2010, y por encima también de cualquier otro resultado.
Los datos son sugerentes. La contienda presidencial parece haber “jalado” la participación electoral en el municipio de Iguala, en tanto que el candidato presidencial del PRD, PT y MC empujó también para arriba la votación del candidato a presidente municipal de su coalición. Al menos en este caso, estamos frente a lo que la literatura especializada llama “elección de segundo orden”, es decir, votos para una elección de aparente orden inferior que se definen en la otra de mayor relevancia (Nieto, 2014).
En elecciones presidenciales, los partidos procuran alianzas con liderazgos locales a los que les atribuyen capacidad de atraer votos y sobre los cuales ignoran, relativizan u omiten sus problemas de reputación. Pero si lo que ocurrió en Iguala en 2012 –que el candidato presidencial le llevó votos al candidato a la presidencia municipal– está más extendido, entonces las dirigencias nacionales de los partidos y sus candidatos a la presidencia deberían negociar desde posiciones de más fuerza, mejorando la información con que deciden y asumiendo las consecuencias de ello.
Iguala: votos PRD/PT/MC, 2005-2012 (absolutos)
* Nicolás Loza (@NiLoOt) es profesor e investigador de FLACSO México. Doctor en ciencias sociales con especialidad en sociología por El Colegio de México. Mail: [email protected]
Referencias
Ángel Nieto (2014), Congruencia electoral entre elecciones federales presidenciales y elecciones locales de gobernador en México (1997-2012). México: FLACSO (tesis para obtener el grado de Maestro en Ciencias Sociales).
INE (2014), Sistema de consulta de la estadística de las elecciones federales de 2011-2012 (consultado el 30 de octubre de 2014).
IEPCG (2014), Resultados electorales (consultados el 30 de octubre de 2014).