Los partidos políticos ante la crisis: una propuesta solidaria

blogeditor · 2 de abril de 2020

Los partidos políticos ante la crisis: una propuesta solidaria

El impacto que la crisis por el COVID-19 tendrá en nuestro país y el mundo aún es incierto. Lo que sí es claro es que se trata de un suceso histórico que cambiará el ritmo de la discusión pública, y ha hecho evidente la necesidad de regresar a un modelo de Estado de Bienestar similar al que se vino desmantelando con la instauración del modelo neoliberal en el mundo a partir de la década de 1980. Otro hecho sobre el que hay certeza es la preocupante tentación autoritaria en tiempos de crisis, ya reflejada en países como Hungría, que ha otorgado poderes meta constitucionales a su presidente y ha puesto a muchos a advertir sobre la posibilidad de violaciones a derechos humanos so pretexto de la crisis sanitaria.

Es por ello que la propuesta del presidente López Obrador de reducir el 50% del presupuesto de los partidos es problemática. En 2017, cuando el gobierno de Enrique Peña Nieto intentó reducir el presupuesto a razón del terremoto, en este espacio alzamos la voz sobre los peligros de una propuesta tan populista. Además, como bien explicó Samedi Aguirre en su texto de 2019, Morena recibe hoy casi mil millones de pesos más que el siguiente partido por orden de recursos, por lo cual aunque porcentualmente dé lo mismo, el golpe de reducir el 50% del gasto lo pondrá en una ventaja mucho mayor respecto a la oposición de cara a las elecciones intermedias de 2021. Sin embargo, ante el volumen de la crisis, bien valen medidas extraordinarias. Los partidos políticos no reciben todo su dinero en una sola bolsa para gastar a discreción, sino distintos tipos de financiamiento:

  • Ordinario: Gastos fijos, nóminas, proveedores, rentas, servicios básicos
  • Extraordinario: Este es el presupuesto que se recibe en años electorales y es exclusivo para hacer campaña
  • Actividades Específicas: Un presupuesto para las actividades de formación política (cursos) de su militancia, publicaciones, y actividades para promover la cultura democrática.

Que los partidos políticos renuncien a su gasto ordinario implica dejar de pagar la nómina de miles de personas, que no necesariamente se dedican a la actividad política, personal administrativo (recepcionistas, asistentes, contadores, departamento legal…), todo el personal de mantenimiento, choferes, entre muchos otros. El dinero público que va a partidos políticos no va a una hoguera, tiene reglas claras y regresa en forma de gasto público a la sociedad. Además, al no ser un año electoral federal, no hay presupuesto extraordinario en 2020.

¿Qué pueden hacer entonces los partidos para solidarizarse con un reclamo social justo? En marzo, abril y mayo de este año no devengarán sus recursos por actividades específicas como reuniones de formación política, cursos, presentaciones de libros u otros. Nos dimos a la tarea de revisar el acuerdo de asignación de recursos del INE este año y la suma no es despreciable.

37 millones de pesos pueden redirigirse ya sea a una entidad autónoma como la Cruz Roja Mexicana o al fondo federal para combatir el COVID-19. Creemos que esta propuesta debe ser llevada por los partidos políticos al Consejo General del INE y poner un monto simbólico en el combate de una crisis que nos aqueja a todos. Empero es importante señalar que la acción más importante no debe venir sólo de los partidos políticos que deberán impulsarla en los congresos, sino del Poder Ejecutivo.

Integrantes del gobierno federal, del partido en el poder y de sus grupos parlamentarios han aprovechado la emergencia sanitaria para insistir nuevamente en un recorte permanente total o parcial a toda la bolsa de recursos que reciben los partidos sin distinción de para qué son destinados. Peor aún, existen voces que una vez más señalan la necesidad de recortar permanente el financiamiento a los partidos políticos con una reforma constitucional que hace apenas unos meses fue rechazada en la Cámara de Diputados. El uso de grandes emergencias nacionales como excusa para restarle recursos, y por lo tanto, herramientas de acción a la oposición ha sido una práctica utilizada tradicionalmente por regímenes autoritarios que no podemos permitir si queremos proteger nuestra democracia.

Al cierre de abril, el Sistema de Administración Tributaria no ha impulsado créditos fiscales a empresarios para posponer el pago de impuestos, ni tampoco un paquete fiscal más ambicioso con estímulos que permitan a millones de mexicanos seguir la indicación de mantenerse en casa mientras dejan de realizar una actividad productiva que genere ingresos propios. En días pasados la portada del periódico reforma presentó una tabla similar a esta:

El presupuesto público a los partidos políticos representa sólo una parte infinitesimal del erario en México, apenas 0.085% del presupuesto de egresos 2020. Es importante que antes que pedir a la oposición que renuncie a los recursos con los que cuentan, el gobierno de Andrés Manuel López Obrador anuncie fuertes medidas contracíclicas. En esta crisis estamos todos y de cada uno tendrá que haber un gesto de solidaridad como el aquí propuesto. Sin embargo las acciones principales deberán venir del gobierno federal. Este es su momento tan ansiado de pasar a la historia.

* Jose Antonio Cárdenas (@Bocho12355) es Licenciado en Ciencias Políticas por la UNAM, tres veces Campeón Nacional de Debate e integrante de la Iniciativa “Hagamos las Cosas Bien”. Saul Vazquez Torres (@sawie) es Licenciado en Relaciones Internacionales por el ITESM, Consejero Nacional del PRD, Integrante de la Iniciativa Galileos y Asociado de COMEXI.