Los partidos de rodillas

blogeditor · 15 de mayo de 2015

Los partidos de rodillas

El debate crece. En estos días he leído textos con muy buenos argumentos en favor y en contra del voto nulo aquí, aquí, y aquí. 

En uno de ellos, me topé con una frase contundente: “Hoy el PRI debería estar de rodillas, y deberíamos preguntarnos por qué hoy sigue inerme y de pie”. Es cierto, el PRI debería estar de rodillas y no sólo el PRI, todos los partidos deberían estar de rodillas y no lo están porque no nos hemos organizado. Estamos divididos entre el “voto nulo” y el “voto útil”.

Pero ¿qué es el voto útil? Es decir, ¿votar por el PAN donde gobierna el PRI? ¿Votar por el PRI dónde gobierna el PRD? ¿Votar por el PRD para castigar al PRI? Al final serán los mismos en diferentes sillas.

Si tomamos como referente Ayotzinapa como la máxima expresión de violencia para fincar el voto de castigo, la cosa se pone difícil. Sucedió en un estado y en un municipio gobernados por el PRD, pero la crisis de violencia en Guerrero y en todo México creció de manera exponencial cuando gobernó el PAN con Felipe Calderón en la Presidencia, y ha continuado creciendo bajo el cobijo de la corrupción del gobierno de Enrique Peña Nieto. ¿Entonces a quién castigamos? O ¿cómo los castigamos a todos?

En las campañas faltan propuestas y sobran pretextos. Los candidatos hacen lo que mejor saben hacer: “echarse la bolita”. Todos reparten culpas y se excluyen de ellas, diciendo que ellos sí saben gobernar y los otros no. Lo cierto es que los tres partidos punteros son responsables de la situación que se vive en el país.

Entonces, para que el voto sea verdaderamente útil tendríamos como opción el único partido que puede tener representación suficiente como para generar los tan anunciados contrapesos: Morena.

Andrés Manuel López Obrador ha manejado un discurso anticorrupción que puede ser en estos momentos el discurso más convincente para muchos y sin duda, la mejor opción para capitalizar el voto útil. Sin embargo, aunque AMLO habla por todos los candidatos de su partido, él no estará en la boleta y su discurso en vez de integrar, polariza. Hay entonces un problema para los que no quieren votar por los partidos punteros pero tampoco por Morena.

Defender el voto “útil” es defender el sistema de paridos que tenemos. Votar por el que sea los legitima. Una cosa que diferencia al voto nulo del voto útil es que se trata justamente de una protesta pacífica que no está partidizada. El reclamo es generalizado y va dirigido a toda la clase política que nos pone en una boleta puras opciones que no nos convencen y nos dicen: “lo que ves es lo que hay” . Elige. Esto es la democracia.

El voto nulo intenta decir lo contrario: la democracia es así, pero puede y debe ser de otra manera. Ya veo llover los calificativos de idealistas y románticos a los anulistas… Y sí, tal vez muchos de nosotros así somos. No nos conformamos con la clase política que tenemos, creemos que el voto no debe ser un ejercicio de castigo sino de confianza. Pensamos que votar por los partidos existentes no es la única manera de generar contrapesos. Si así fuera estaríamos reduciendo gravemente nuestras posibilidades de participación, entre las que se encuentran desde luego, la protesta pacífica y la resistencia civil.

El voto nulo no es un voto de desesperanza, todo lo contrario. Es un llamado a la clase política para que mejoren su desempeño y cambien las reglas. Se trata de generar un precedente para poder exigir que el voto nulo cuente para disminuir el financiamiento a partidos políticos y que la democracia se abra para que las candidaturas ciudadanas sean una competencia real.

Si nos organizamos para que los partidos tengan menos financiamiento y surjan liderazgos nuevos, tal vez consigamos poner a todos los partidos de rodillas. El voto nulo es una manera de organizarnos.

 

@PAOLASAEB