blogeditor · 15 de enero de 2020
El pasado viernes 10 de enero, un menor de once años perpetró un tiroteo en el Colegio Cervantes en Torreón, Coahuila, en el cual mató a su maestra y dejó otras seis personas heridas, para después quitarse la vida. En México son poco comunes los tiroteos en las escuelas. De hecho, el último del que se tiene registro fue en 2017, en Monterrey, Nuevo León, en el Colegio Americano del Noreste.
Los tiroteos en las escuelas son un fenómeno multicausal que no pueden simplificarse ni ser vistos como hechos aislados. Por esa razón, mencionaremos tres aspectos que pueden explicar estos hechos violentos, al mismo tiempo que permitirán poner atención a varios temas que las autoridades han simplificado, como la violencia en entornos educativos, la violencia familiar y la portación ilegal de armas.
De acuerdo con datos de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), México se encuentra en los primeros lugares de los países de la OCDE en violencia escolar.1 La organización Bullying Sin Fronteras, una ONG internacional, afirmó que el 70% de los estudiantes de educación básica ha sufrido de bullying en sus escuelas, porcentaje que representa alrededor de 28 millones de estudiantes. Esta organización lanzó las primeras estadísticas sobre violencia escolar a nivel mundial junto con la OCDE, donde compara la situación de la violencia y acoso escolar en otros países.2
El bullying es una forma de violencia que daña física y mentalmente a las personas, al mismo tiempo que impide su desarrollo. La violencia y el acoso escolares representan un problema grave en la mayoría de las escuelas del país y representan dos de los factores por los que un menor de edad decide incurrir en actos de violencia de este tipo. Lejos de las campañas de comunicación de combate al bullying realizadas por el gobierno y del operativo Mochila Segura, poco se ha hecho para evitar que se generen estas dinámicas violentas en entornos escolares.
Por otro lado, el panorama en los hogares es todavía más desalentador. La violencia doméstica hacia niñas, niños y adolescentes es otro de los aspectos olvidados. De acuerdo con un estudio realizado por el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) en el 2019, 4 de cada 10 madres y 2 de cada 10 padres admiten pegarles o haberles pegado a sus hijos o hijas por sentirse enojados o desesperados. Además, reportan que el 63% de las niñas y niños de 1 a 14 años habían experimentado al menos una forma disciplinaria violenta en el último mes. El estudio explica que las niñas y las mujeres adolescentes son las que más sufren de violencia doméstica. De igual manera, casi el 25% de las y los adolescentes presenció insultos o gritos durante discusiones familiares.3
Gran parte de las dinámicas violentas en el entorno familiar son reproducidas al exterior, sobre todo en las escuelas, ocasionando problemas físicos y emocionales en los menores de edad. Si un niño ve a su padre golpear a su madre constantemente, probablemente en su adultez será una persona violenta. De igual manera, si el menor de edad es víctima de agresiones por parte de sus padres u otros familiares, la probabilidad de dañar a otros o de quitarse la vida se incrementa.
El otro aspecto a analizar es la portación ilegal de armas. En México, la Ley Federal de Armas de Fuego y Explosivos permite que los ciudadanos porten armas con un permiso emitido por la Secretaria de la Defensa Nacional (SEDENA) para la defensa legítima o para la realización de algún deporte de caza. Sin dicho permiso, la portación es ilegal y amerita prisión. Actualmente, no se cuentan con cifras de armas ilegales en el país, pero se sabe que la mayoría de ellas, utilizadas para cometer un delito, provienen de Estados Unidos (70%).4
Esta situación requiere de la participación activa de los gobiernos estatales y federal. La manera con la que una persona y, para el caso de análisis, un menor de edad pueda adquirir un arma de fuego es relativamente sencilla. Es alarmante la facilidad con la que el niño tomó las armas de su abuelo y mató a su maestra.
Este hecho es un llamado de atención para que las autoridades educativas y de gobierno lo tomen en cuenta, ya que no se puede simplificar lo ocurrido en Coahuila. La violencia en el ámbito escolar y familiar es una realidad que se ha analizado poco y que requiere de datos para generar programas que aborden el problema desde una perspectiva de derechos de la niñez y con un enfoque en la prevención de la violencia.
* Raúl Rosales (@ruloarosales) es Licenciado en Ciencia Política y Relaciones Internacionales con Mención Honorífica por el Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE). Trabajó como asistente de investigación en México Evalúa en el área de Anticorrupción y Educación. Participó en un proyecto de investigación con el CONACYT y el CIDE acerca de las relaciones comerciales entre México y Guatemala. Ha trabajado temas sobre sociedad civil organizada y participación política con un enfoque especial en las organizaciones de la sociedad civil mexicanas.
1 Excélsior, “OCDE revela que 70% de niños en primaria y secundaria sufre acoso escolar”, 28 de abril de 2019.
3 UNICEF (2019), Panorama Estadístico de la violencia contra niñas, niños y adolescentes en México.
4 Los Ángeles Times, “Dos millones de armas en 10 años, el trágico tráfico ilegal de EE.UU a México”, 14 de septiembre de 2019.