Georgina González Toussaint · 30 de abril de 2011
Hoy rindo un pequeño homenaje a nuestros semilleros, a nuestras fuerzas básicas, a esos locos bajitos (como los llama Joan Manuel Serrat), a los niños y a las niñas. Productores incansables de ilusiones y de esperanzas.
Poseedores de una ingenuidad refrescante. Hábiles promotores de la ternura y la travesura. Receptores abiertos del cariño y la nalgada. Personajes cuya energía es tal, que parecieran estar dispuestos a romper cualquier récord, tanto de paciencia como de cariño.
Todo empieza con las patadas de vientre, luego viene la ceremonia de inauguración, parto normal o cesárea, la tradicional cortada del listón y el himno niñolímpico.
En los Niñolimpic games existen todo tipo de categorías; Los babalímpics, con el estornudo de papilla, el lanzamiento de mamila, busitos en la bañera, palmada de dorso, y el mega-maratón de pecho.
De ahí pasan a los mocolimpics. Famosos por sus marcas que suelen ser muy pegajosas.
¡Ah! Quién no disfruta de las hazañas de los atletas pañalímpicos. Con sus infaltables pruebas; “Lo Tiro con asco“ y “El Pañalón moderno”. De ahí pasan a ser unos escuincles todo terreno. Participan entonces en las columpiadas de verano.
Incursionan en deportes de contacto, donde besos pegajosos y abrazos extremos les otorgan el pase directo a nuestro corazón. Aunque también son buenos para las peleas de box light year, Ybox; peluchas grecoremonas, judo de naranja, sape sobre pasto o sobre hielo y la prueba reina: almohadazos a tres caídas sin límite de gritos.
En pista y campo, el lanzamiento de Barbie, marcha en tacones, tocada de timbres y, por supuesto, los gritos de longitud.
En deportes de conjunto se destacan en futbol de sala y comedor. Dominan pruebas acuáticas como el llanto sincronizado, y el Water Pato. Los clavados: Dos y media vueltas al frente y contra la tía Carmela en posición C. Una y media vuelta atrás con piñata incrustada en posición B. Parado de manos en plataforma de 10 litros de fuente y caída de jeta y saltos sangronizados.
Son expertos en gritos extremos. La paleta Vasca y tenis sobre la mesa son sus indisciplinas favoritas.
Hartanza rítmica o moledera por aparatos, suelen ser sus preferidas, así como: Liga de equilibrio, Postres a manos libres, Babas asimétricas, Salto con cola de caballo, Baba fija y Caballo con calzones.
En ejercicios de piso, destacan en pataleta y rabieta con mortal al frente. Todas ellas conforman disciplinas e indisciplinas infantiles.
Su lado flaco siguen siendo cepillado de velocidad Y sueño contra reloj. Sus lesiones mas comunes: la inevitable fiebre carbonoza y la temida mamitis (inflamación del cariño materno). Cuando alguno se excede se le aplica el nalgadoping.
Sus barras mas conocidas son la Barra de chocolate, la Ultra Black Berry, la Como no te voy a twitear, los Hijos del WII, la Legion del iPod, la Ritual de Herodes, la Sirenita brava, la Nemomental y la Tito Moquito.
Felicidades a todos esos latosos de alto rendimiento. Porque a ustedes no solo les pertenece el día, sino el mundo de mañana, porque llenan de alegría, lógica y esperanza nuestro corazón y nuestra vida, porque nos recuerdan, que el deporte debería ser así, auténtico, lúdico, espontáneo y transparente.