Centro de Análisis de Políticas Públicas · 2 de junio de 2011
Por: Leticia Ramírez de Alba, Coordinadora del Programa en Seguridad en México Evalúa.
Recientemente la Presidencia de la República se ha dado a la tarea de defender su estrategia contra el crimen a través de la presentación de videos animados que buscan romper supuestos mitos construidos en torno a su estrategia. En mi opinión, no tiene sentido que el gobierno dedique recursos públicos a esta aventura mediática. Ciertamente, el objetivo de emplear una herramienta de comunicación novedosa para defender la estrategia contra el crimen no es tan mala idea. El problema es que la realidad se encarga de poner las cosas en su lugar.
Los hechos violentos y las cifras de inseguridad nos dicen que la forma en la que se ha abordado el combate al delito no es la adecuada. El crimen y la violencia, así como la percepción de inseguridad de la población, han aumentado consistentemente en lo que va del sexenio. En lugar de estar gastando tiempo, dinero y esfuerzo en su defensa, la Presidencia debería estar pensando en cómo prevenir y combatir el crimen de manera más efectiva y mucho menos violenta. En el tema de la seguridad pública, el fin no siempre justifica los medios. El famoso lema de la presente administración “Para que la droga no llegue a tus hijos” y la estrategia que lo justificó, no vinieron a acompañados de una consideración de los costos que la guerra contra el narcotráfico acarrearía para todos los mexicanos.
Aquí un breve recuento de datos y realidades que vencen el renovado discurso gubernamental:
1. El promedio mensual de homicidios a nivel nacional durante el sexenio de Fox fue de 1,035, el de este sexenio es de 1,283. Lo que es más, en el último año, considerando el periodo que va de abril de 2010 a abril de 2011, fue de 1,767.
2. En materia de secuestros la historia no es diferente. En la administración foxista el promedio mensual de denuncias fue de 36, en lo que va de la calderonista es de 82. El promedio del último año es mucho mayor ya que alcanzó los 113 secuestros promedio mensuales.
3. La extorsión también registra aumentos importantes ya que se pasó de 185 extorsiones promedio mensuales con Fox a 419 con Calderón. Al igual que en los delitos de homicidio y secuestro, el promedio de extorsiones en el último año es superior al de sexenio ya que alcanzó las 433 denuncias.
Además de las cifras y los datos duros, diariamente tenemos conocimiento de hechos violentos que se registran a lo largo de la República Mexicana. No pasa un día sin que escuchemos noticias que se refieren a ejecutados, enfrentamientos, narcofosas, o cualquier otro fenómeno asociado a la violencia. El hecho incontrovertible es que en nuestro país hay muchas víctimas, delincuentes o no. El conteo de ejecuciones del diario Reforma está cerca de los 40 mil muertos en el sexenio. Esto significa que alrededor de 35 de cada 100 mil personas en México han sido víctimas de homicidio entre diciembre de 2006 y mayo de 2011. A estas víctimas que han perdido lo más valioso: la vida, hay que sumarles todas las víctimas que han corrido con más suerte, aunque también han sufrido los efectos negativos del crimen. De acuerdo con la última encuesta sobre inseguridad (ENSI: 2010), en cerca de 14 de cada cien hogares mexicanos hay al menos una persona que fue víctima del delito en 2009.
Bajo este esquema de realidades y percepciones, no importa si la Presidencia tiene o no la razón con respecto a lo que denominan “mitos de la lucha por la seguridad”. Lo que sí importa es que se trabaje en construir nuevas formas de abordar el problema que tengan menos costos para la población.