blogeditor · 4 de agosto de 2014
Perdón, ¿molesto? Lo pregunto porque a través de la dictadura de los medios de comunicación se ha creado una nueva forma de vivir, en la que todo es aparente y a base de repetir una y otra vez información que en muchos casos no es cierta.
No es nuevo para nadie que los medios de comunicación a excepción de muy pocos callan la verdad.
Pareciera que en México hoy todo vale. Si para obtener un beneficio, de la índole que sea, se tiene que pisotear la fe y hasta el corazón de cualquiera, pues adelante y con hierro mejor. Y en definitiva, unos con su silencio, otros mirando a otro lado, aquellos con su tibieza, y entre todos vamos formando una dócil caravana que alguien dirige hacia un destino de desesperada infelicidad. Por fortuna siempre quedan unos pocos, que se agarran con fuerza fiera en los recodos de los caminos, donde aún no se pisotea la verdad, la rectitud de conciencia, la libertad de pensamiento, el respeto a la libertad, donde la alegría no ofenda.
Fatalmente los que no respetan, llevan el paso cambiado, van mucho más deprisa. Unos envenenan a la juventud y así matan el futuro. Otros cuidan del redil no vaya a ser que se escape alguien. ¿DÓNDE VAMOS? ¿CON QUIÉN VAMOS? Ni siquiera podemos bajarnos, porque la televisión y las cadenas radiofónicas nos mienten y nos saturan con mensajes falsos de progreso.
Realmente estamos mejor ahora, ¿nuestro país ha avanzado hacia una mejor economía? ¿Hacia un país con una mejor moral?
No recuerdo dónde leí “La historia de los pueblos es un circo sin payasos, pocas risas y alegrías y muchísimos malos pasos”.
En este momento hay unos cientos de seres humanos que están buscando por todos los rincones de su mente pensamientos que ayuden, que colaboren a mejorar todo lo ideado hasta ahora, para hacer un mundo más deseable, más justo, más confortable. Al mismo tiempo hay unos cuantos, muchos menos, que dedican su periodo de vida a hacer de este mundo un infierno. ¿Y los demás qué hacemos? Pues bien sencillo, los que hemos tenido la fortuna de nacer en rincones privilegiados, no hemos de sufrir hambrunas, inundaciones, epidemias y a pesar de todo, como somos tan zoquetes, aún nos inventamos ideologías de tipo político, religioso, sectario, que llevados al fanatismo fundamentalista nos han llevado a todos al desastre del enfrentamiento entre hermanos.
Nos pasamos escribiendo en twitter o en facebook mensajitos y frases de amor y entusiasmo, pero activamente ¿qué es lo que hacemos?
Si has llegado hasta aquí eres más bueno que el pan y con gente como tú esto mejorará.
En realidad todo lo que acabo de escribir son palabras huecas si lo lee una persona hueca. Este planeta está desquiciado, desordenado y cada uno se fija sólo en lo que le importa. Yo no entiendo los resortes mágicos que mueven la economía, por tanto desde la osadía que da la ignorancia daré 3 consejos que podrían mejorar nuestra vida, ya que no me alcanza para darle de coscorrones a nuestros gobernantes.
Les adelanto que estos consejos los harán más felices, pero no más conscientes de nuestra realidad.
Consejos de la Tía Maricela:
Basta de consejos idiotas que no hacen reír a nadie, sólo me resta decir que “estén atentos a lo que pasa a su alrededor, es la única forma de aprender”.
Aquí les dejo esto que me encontré, a veces basta por comenzar en casa.