Los jóvenes en América Latina

blogeditor · 15 de septiembre de 2015

Los jóvenes en América Latina

En América Latina hay 108 millones de personas entre los 15 y 24 años. De éstos, 37.4 millones solo estudia; 35.2 millones solo trabaja; 13.4 millones combina ambas cosas, y 21.7 millones ni estudia ni trabaja, según la Organización Mundial del Trabajo (OIT).

La tasa de paro juvenil no es alarmante y se establece en un 14%, menor incluso al de otras regiones, pero sí es problemático que de cada diez jóvenes con trabajo seis lo obtienen en la informalidad sin seguridad social y estabilidad al futuro.

[contextly_sidebar id=”Y5vlmLxFASvglF9eH451rM78CovIOEQg”]El fenómeno de los ninis, población joven que ni estudia ni trabaja, se extiende con diversos niveles de gravedad en toda la región. De éstos el 54.0% se ocupa en labores domésticas (siete de cada diez son mujeres); el 21.3% está inactivo; el 16.6% lo han cesado en su puesto de trabajo, y el 8.1% busca trabajo por primera vez.

El Banco Mundial (BM) sostiene que cuando el número de los ninis aumenta en 1.0% se registra una reducción del 7.0% de los salarios medios de los jóvenes en la región.

De acuerdo al BM, el 70% de los ninis son mujeres. El 30% de las jóvenes están casadas y un alto porcentaje de ellas no tiene acceso a anticonceptivos, según la CEPAL. El 20% se hicieron madres todavía en la adolescencia, pero consta que cuando son madres después de los 20 años tienen menos posibilidades de caer en la pobreza.

La CEPAL estima que el 40.4% de los jóvenes de América Latina vive en situación de pobreza, el 10.1% en pobreza extrema o indigencia y el 30.3% en pobreza.

El BM considera que es fundamental para obtener mejores empleos contar con niveles de escolaridad más altos y una oferta educativa de calidad. Sólo el 35% de los jóvenes de América Latina, sigue con sus estudios después de terminar la secundaria.

En términos generales hay una relación directa entre el nivel educativo y la posibilidad de conseguir un empleo bien remunerado, de acuerdo al BM. Es clave no sólo asegurar la cobertura educativa sino garantizar una enseñanza adecuada a los puestos de trabajo que ofrece el mercado laboral.

 

@RubenAguilar