blogeditor · 14 de septiembre de 2015
Para cuando lean esto ya habrá tomado posesión la triunfante beltronista Claudia Pavlovich Arellano (PRI) como nueva jefa del Ejecutivo en Sonora. Su amistad con los dueños de la Guardería ABC -al recomendarlos ampliamente mediante carta al juez que llevaba la causa, unas cuantas semanas después del crimen sin castigo que enlutó a 49 familias hermosillenses- ha sido recompensada. El recibimiento a su mentor y líder del partido debe haber sido apoteósico.
No vaya a creerse que ella y el diputado federal en funciones Abel Murrieta Gutiérrez, ex #procubridor estatal para los casos ABC; Nepomuceno Moreno, y otros más, o el senador que perdió con Pavlovich y Manlio Fabio Beltrones en la carrera interna tricolor por la gubernatura, Ernesto Gándara Camou, (presidente municipal de Hermosillo durante el incendio que tuvo lugar hace 75 meses, y contando), o el ‘doctor’ Marcelo Castillero Manzano, director de la clínica donde -mediante engaños a los padres- fueron a dar niños quemados, muchos de los cuales encontraron la muerte por mala práctica del matasanos en comento, hoy delegado IMSS en Jalisco, son los únicos beneficiados de la amnesia institucional que nos define, aplasta y condena.
En el ámbito de los empresarios que ingresan al servicio público para salir por la puerta giratoria, haciendo negocios pingües en todas las fases de este proceso (pienso en Luis Téllez, gran gurú en los anales del transfuguismo público y privado que retrató tan bien Carlos Hank González, patriarca y sombra del Atracomulquismo), el caso de Daniel Karam posee una centralidad representativa.






Hoy Karam, renovado look y actitud desafiante, es el zar en México de Hill & Knowlton Strategies, conocida empresa de Relaciones Públicas e intensivo cabildeo.
En un lugar donde crímenes indecibles y la responsabilidad de sus facilitadores se esconden bajo la alfombra, o (más grave aún) sirven como trampolines profesionales, el ascenso de Karam y la protección que le confirió el presidente Felipe Calderón se cuecen aparte.
Hay poco, casi nada qué explicar por parte del gremio tras su nombramiento; para ese sector lo que acaeció en Mecánicos esquina Ferrocarrileros un viernes cinco de junio de 2009, se ha extirpado de la memoria empresarial y de gobierno. Está por verse si a nosotr@s también se nos olvida. A la mayor parte de la sociedad no le quita demasiado el sueño, saber que cuando menos 27 niños han muerto por negligencia en las estancias infantiles de México desde octubre 2011.

En 2010, a Karam lo vimos presuroso en la Suprema Corte, abogando por su causa con los ministros que, por mayoría, exoneraron a todos los involucrados de cualquier responsabilidad.
Lo atestiguaron los padres: titubeante y olvidadizo durante la reunión que, a regañadientes, tuvo él con ellos y ellas en sus oficinas en el Seguro Social de Reforma.
Lo escuchó después del incendio, una de las mamás que gestionó por su cuenta el traslado de su hijo gravemente lesionado a la clínica Shriners de Sacramento, cuando el colérico Daniel Karam le reconvino insistiendo que estaba equivocada; que su bebé quemado no partiría a California, sino en otro vuelo previsto hacia la Clínica de Occidente: ‘Tu hijo se va a Guadalajara, y punto’.
Por fortuna, ella no le hizo caso y pudo llevarlo al destino originalmente previsto. Su niño sobrevivió.

Nada horada la granítica certeza de que en México, si tiene uno palancas y dinero, todo sigue igual. Nada ensucia el Curriculum Vitae: ni la más leve mención que manche su trayectoria. Y tenemos instituciones académicas dispuestas a arroparlo con reconocimientos adicionales. Para eso está el ITAM, que también honró a Felipe Calderón en su momento.
Daniel K[ABC]ram. Felipe C[ABC]lderón. Cl[ABC]udia Pavlovich. [ABC]el Murrieta. Y muchos otros más, encubridores y beneficiarios de la tragedia que se pasean en la política como si la muerte de 49 niños por negligencia criminal, fuese una gran proeza. Y el reloj marca las horas. El calendario, las fechas.
Guardería ABC, y sus secuelas: inmejorable oportunidad de desarrollo profesional para varios de sus protagonistas.
De la página del consorcio que ahora encabeza Karam:
| Datos Principales
Compañía Hill & Knowlton México, S.A. de C.V. está dentro de las empresas de servicios de relaciones públicas en Ciudad de México. Esta empresa privada se fundó en el año 1995. Compañía Hill & Knowlton México, S.A. de C.V. ha estado operando 12 años más que lo normal para una empresa en México, y 7 años menos que lo típico para empresas de servicios de relaciones públicas. Con 2.870 sucursales/matrices/sedes, esta organización tiene una estructura compleja y complicada. |
Complicada la empresa, como simple (e inmoral y falso) el relato o narrativa de su director Daniel Karam Toumeh, del que lo hizo compadre impune del calderonismo. De la cofradía itamita que lo premió en 2011, y el del corporativo que lo nombra director sin que los medios se atrevan a mencionar su relación con el incendio.
Daniel Karam: cara sonriente de la idiotez ética que gobierna sin interrupción u honor, desde la abismal e inagotable complacencia mexicana.

Del otro Karam, Jesús Murillo, sólo permanecerá una frase y en la memoria el rictus: las muecas del cansado, el de la verdad histórica de Ayotzinapa barrida por el GIEI, el funcionario pasivo-agresivo y por tanto ‘ocurrente’ que nos ilustra sobre la procedencia de una bolsa o maleta sin dueñ@ en la Torre de Pemex siniestrada (‘en su interior había algo muy peligroso para los hombres: cosméticos de mujer’). La complicidad y las mentiras.
El nombre del ex funcionario de Sedatu/ex procurador/ex senador/ex diputado/ex gobernador/ex subsecretario de Gobernación suena –de acuerdo a la trascendocracia– como un posible embajador de México en Portugal. Premio de consolación, cuando en otro lugar habría que fincarle responsabilidades de todo tipo: pero no olvidemos que #estamosenMéxico. Si los pronósticos se cumplen, le esperará mucho saudade y fados escanciados con vinho verde: un agradable exilio, para la contemplación, el reposo y shopping ocasionales, haciendo votos desde Lisboa para que el hidalguense Miguel Angel Osorio Chong venza a Luis Videgaray y se imponga como candidato y presidente a partir de 2018.

El campechano Renato Sales Heredia sigue ascendiendo en el accidentado organigrama gubernamental. Ahora sustituye a Monte Alejandro Rubido como jefe del Sistema Nacional de Seguridad y se le abren amplias posibilidades laborales. ¿Alguien recuerda su malogrado paso por la PGR, cuando antes de migrar a Gobernación se comprometió a ‘investigar la investigación’ inicial del incendio de la Guardería ABC? Dio el chapulinazo dejando acéfala la subprocuraduría a su cargo (¿qué más daba? Los reflectores únicamente se encienden cuando se conmemora el aniversario el cinco de junio) sin especificar en qué iban sus indagatorias.
Y hablando de Campeche. Sales parece haberle extendido un gran favor a uno de sus allegados durante su paso por la Procuraduría del Distrito Federal, donde la desafortunada intervención del entonces titular de la PGJ local en la verdad histórica del caso Digna Ochoa, también se borra del recuerdo colectivo.

Añadamos entonces a esta la danza macabra a Guillermo Zayas González. El principal implicado en el asesinato de doce personas en el criminal operativo New’s Divine del 20 de junio de 2008, actualmente procesado, será a partir del primero de octubre jefe policiaco en Ciudad del Carmen, Campeche. El edil electo que tomará posesión en esa fecha se llama Pablo Gutiérrez Lazarus: joven prospecto del PAN renovado de Ricardo Anaya, coetáneo de Jorge Romero (ex delegado en Benito Juárez que usó la demarcación durante dos trienios como su caja registradora y la de sus amigos; hoy líder de su bancada en la Asamblea Legislativa), lo que reconfirma la liliputiense estatura ética de ese instituto político.

Lo grave es que la jerarquía blanquiazul a nivel local está mal informada, o es mendaz. El presidente panista de la ciudad puntualiza, erróneamente, que Zayas ha sido absuelto por el poder judicial acá en el DF. Nada más falso. Está siendo procesado, a paso de tortuga y gracias a argucias legales, en libertad.


El #mirrey Pablo Gutiérrez Lazarus repite a nivel municipal lo que ya hizo Rafael Moreno Valle, otro panista, en su feudo propio: nombrar como jefe de Seguridad Pública de Puebla al represor Jesús Rodríguez Almeida, ex procurador del DF y titular de la policía que llegó a defender a sus granaderos ‘gallardos’, tras las golpizas del 20 de noviembre de 2014 en el Zócalo de la Ciudad de México. Un jefe policiaco que es tercero en la línea sucesivos hampones: Ardelio Vargas (responsable de operativos en Atenco 2005 y Oaxaca 2006) y después Facundo Rosas (alter ego de Genaro García Luna durante el tránsito de ambos por la Policía Federal; responsable del asesinato de jóvenes de la Normal de Ayotzinapa y un empleado de gasolinera en Chilpancingo, el 12 de diciembre de 2011, y del niño José Luis Tehuatlie en Chalchihuapan, Puebla en julio de 2014, junto a lesiones graves y arrestos arbitrarios de muchos pobladores de esa localidad; ordeñador de ductos de Pemex). Zayas en Campeche; Rodríguez en Puebla: Ardelio en el Instituto Nacional de Migración. ¿Cuánto tiempo durará desempleado Rosas, antes de que se lo lleve algún alcalde o gobernador de mano dura?
Lo dicho. Este es un país de tomadores de decisión que son delincuentes impunes; sabedor@s de que pueden actuar como se les dé la gana. Con una sociedad mayoritariamente ausente, que deja hacer y deja pasar sin importar el resultado de su impavidez.
En efecto. México se mueve, pero cada vez más rápido y en reversa.