Derechos reproductivos no son “cosas de mujeres”

blogeditor · 4 de abril de 2017

Derechos reproductivos no son “cosas de mujeres”

Palabras leídas al recibir el premio Franco-Alemán de Derechos Humanos Gilberto Bosques

 

Por: Regina Tamés (@reginatames)

Para GIRE, y para mí, recibir el Premio Gilberto Bosques es un alto honor. El reconocimiento de los pueblos francés y alemán es un poderoso aliciente para seguir trabajando cada día. Este año GIRE cumple 25 años de trabajar a favor de las mujeres, de su libertad y sus derechos. 25 años demostrando el valor del feminismo.

GIRE no defiende “cosas de mujeres”. No son causas menos importantes, sino cruciales para lograr el avance de los derechos humanos en México y para el desarrollo de todo el país: un desarrollo imposible de completarse sin las mujeres. Sin nosotras nunca más.

La misión de GIRE es terminar con la desigualdad de género, acabar con la discriminación hacia las mujeres y asegurar sus derechos. Lograrlo no es tarea fácil, sobre todo porque muchos servidores públicos (desde las altas esferas del poder político) siguen creyendo que el “tema de mujeres” no les compete. Nuestro trabajo diario nos obliga a cuestionarnos los estereotipos de género, el papel que la sociedad nos ha asignado, principalmente como madres, y a analizar los cambios necesarios para lograr romper con ellos. Debemos ser creativas, innovadoras y precisas para generar que mujeres y hombres, de todas las edades, todas las clases sociales e intereses políticos comprendan que el feminismo nos conviene a todos.

Yo tengo el honor de coordinar el trabajo de grandes profesionales que trabajan en GIRE. Hombres y mujeres que, acompañados de un concejo asesor y de Marta Lamas, su fundadora, buscamos aportar con nuestro trabajo para que los derechos de las mujeres dejen de ser un elemento tangencial en nuestra sociedad.

Hoy México atraviesa una situación grave y compleja en la que los derechos de las mujeres son violados sistemáticamente, sin que haya consecuencias visibles para quienes infringen la ley, reinando la falta de acceso a la justicia. Vivimos en un país donde la injusticia es una construcción mental más arraigada que la paz y la armonía como forma de vida. Un país en el que ser mujer implica muchos riesgos. Donde diariamente intentamos sobrevivir a un sistema de justicia que preserva la impunidad, donde el dinero y el poder parecen ser los elementos decisivos para ganar o perder una sentencia.

Sin embargo, esto no nos detuvo antes y no nos detendrá hoy. Al contrario. Este contexto adverso, contrario a la defensa de los derechos humanos, nos motiva a trabajar más duro, más unidas y más fuertes para lograr la defensa de quienes ven sus derechos violados o ignorados. Porque los millones de mujeres ávidas de ser escuchadas y respetadas, de no vivir con miedo también somos México. Ese México donde nuestros hijos e hijas crecerán y aprenderán a involucrarse en la sociedad. Y con ellas y ellos está nuestra responsabilidad y compromiso.

Los más gratificante del trabajo de GIRE es poder estar cerca de las mujeres y sus familias. Es una enorme satisfacción contar con su confianza y que nos permitan caminar a su lado en busca de maneras para reparar los daños ocasionados por las violaciones a derechos humanos que han enfrentado. Su vitalidad y su dolor convertidos en energía nos motivan, trastocan nuestras vidas todos los días, lo cual nos sirve de impulso.

Recibir este premio nos enorgullece porque se reconoce que nuestra lucha es la lucha por los derechos humanos, y no sólo la de un grupo o sector de la población; se reconoce que la impunidad tan lacerante que existe en las violaciones a los derechos de las mujeres, también importa. Porque cuando hablamos de violaciones graves no sólo nos referimos a desapariciones o ejecuciones extrajudiciales, también cuentan las mujeres a quienes el Estado deja morir en las salas de parto; las mujeres que sufren tratos crueles, inhumanos y degradantes y a cuyas casas no llega la justicia jamás. Ante estas violaciones, debería ser evidente la importancia del feminismo en la defensa de los derechos humanos.

La memoria de Don Gilberto debe prevalecer en toda persona que defienda los derechos humanos. Por ello, debe quedar claro que el reconocimiento más honesto es para aquellas mujeres que luchan por sus derechos, que se defienden ante feroces ataques. Aquellas mujeres que se siguen muriendo en las salas de parto por la negligencia del Estado, o bien, esas niñas que son violentadas sexualmente por sus familiares y obligadas a ser madres. Por ellas seguiremos trabajando.

Muchas gracias.

 

* Regina Tamés es directora de @GIRE_mx.