Los crueles

blogeditor · 8 de octubre de 2014

Los crueles

Ayotzinapa OK

Es muy difícil hablar sobre Iguala. Las palabras no alcanzan.

Porque corrupción, violencia, impunidad son adjetivos que ya no alcanzan. Lo que pasó en Iguala, lo que pasó en Tlatlaya, lo que pasó en San Fernando y lo que ha venido pasando desde hace muchos años en nuestro país, son todos esos adjetivos juntos y mucho peor, son crueldad.

No he podido dejar de preguntarme ¿Quiénes son? ¿Por qué son tan crueles? ¿Por qué cada vez son más? ¿En qué momento empezamos a generar tanto odio? ¿Por qué hemos sido tan indiferentes?

Los crueles se multiplican y nosotros los mexicanos, todos, cada vez más indefensos. Lo que pasó en Guerrero pasa en muchos estados: el presidente municipal es un delincuente, el gobernador no hace nada y la Procuraduría General de la República, tampoco. El referente de izquierda para denunciar la corrupción en Guerrero resultó ser René Bejarano, los que piden desaparición de poderes por la violencia están el PAN y el que nos promete que caerá todo “ el peso de la ley” sobre los responsables es Enrique Peña Nieto ¿Cómo les vamos a creer? ¿Por quién vamos a votar? Cuánta rabia pensar que hay crueles que han tenido cargos en gobierno por el “voto popular” porque en todos los partidos hay crueles. Pero no nada más ahí, también en la sociedad civil los hay.

#DiazOrdazMéxicoTeExtraña fue “tendencia” en Twitter el 2 de octubre, antes de que saliera a la luz las fosas descubiertas en Guerrero ¿Qué sentirá toda esa gente que hizo de eso una tendencia? ¿Sentirán algo? ¿Se darán cuenta de lo chiquitos que nos hacen como país?

Los crueles tienen el corazón roto y se dedican a romper corazones. Se necesita de todos para curar a tantos corazones rotos. Habemos muchas manos dispuestas a ello, estoy convencida de que somos muchos más los que queremos un país sin crueles. Hoy los que viven en el D.F pueden salir a la calle para que no se sientan solos en Guerrero, para abrazar su tristeza y multiplicar el valor; para sumar fuerzas y solidarizarse. Para dejar de guardar silencio ante los crueles.

Pero no todos estamos en el DF y desde el pedazo de México que tengamos es necesario que hagamos nuestra parte: informarnos, involucrarnos, solidarizarnos, denunciar, respetar al otro, dejar de discriminar, de sobornar, pagar nuestros impuestos, pagarle bien a nuestros empleados, hacer algo… lo que sea que implique directamente disminuir la violencia social.

Nos queda la certeza de que México es mucho más grande que sus tragedias; que si los crueles se multiplican, los demás nos potenciamos para exigir la justicia que merecen los jóvenes de Iguala y la paz que merecemos todos.

 

@PAOLASAEB